sábado, 3 de enero de 2026

Los totalitarismos y la Navidad

Los totalitarismos buscan establecer sociedades uniformes, denominadas colectivismos, en las cuales se busca que las ideas y creencias del líder totalitario prevalezcan en todos y cada uno de los integrantes del colectivo. De ahí que el cristianismo, principalmente, resulta ser una creencia y una ética que difiere y se opone a todo tipo de sociedad similar a un hormiguero o a una colmena, que son justamente los modelos idealizados que promueven el anonimato y el bloqueo de todo individualismo.

En las sociedades democráticas, por el contrario, prevalece la idea de libertad e individualidad, por lo que la educación y formación moral de los niños queda a cargo principalmente de los padres, o de la familia en general. Estas ideas, esencialmente cristianas, se oponen a las propuestas totalitarias, por lo que los símbolos cristianos son combatidos y rechazados por los promotores de tales propuestas.

Es por ello que no debería extrañarnos que el totalitarismo islámico rechace la festividad de la Navidad, incluso con acciones que promueven el miedo o el terror de los ciudadanos europeos, ya que buscan parecerse a Mahoma, una persona violenta que participó en más de 80 disputas o conflictos armados tratando de imponer su "religión" por las buenas o por las malas.

La idea, compartida por socialistas y musulmanes, implica borrar todo rastro de cristianismo en los países europeos, y si es posible, en el mundo entero. El combate contra Occidente implica un combate contra las religiones bíblicas para ser reemplazadas por el Islam.

Los sectores izquierdistas y peronistas coinciden en que la "educación" debe provenir principalmente desde el Estado. Claudio Chávez escribió respecto de la ley de libertad educativa: "El periodismo progre y la CTERA observan con horror la interferencia o centralidad de la familia en el hecho educativo. «Lo rechazamos por tratarse de un proyecto conservador que impone la idea de la familia como la figura preferentemente responsable de la educación de sus hijos, obturando cualquier principio colectivo de socialización en las escuelas»”.

"De ser cierto que la Ley centraliza en la familia la educación de los hijos es una profundización en la línea de la Ley Federal de 1993. Va en la dirección correcta pues nos aleja de pulsiones totalitarias. Por ejemplo: «Para los bolcheviques la familia era el mayor obstáculo para la socialización de los niños. Al amarlo, la familia convierte al niño en un ser egoísta, y lo alienta a creerse el centro del universo. Era necesario, entonces, reemplazar este amor egoísta por el amor racional de una familia social más amplia»(Figes, O. Los que susurran). El progresismo no es lo mismo, pero es parecido" (De www.laprensa.com.ar).

Perón fue uno de los líderes totalitarios que prohibió la Navidad. Esta vez fue en la Argentina en el año 1954, prohibición que termina al ser derrocado en el año siguiente. Leemos al respecto: "El año en el que Perón prohibió la Navidad: arrestos de curas y quema de iglesias. La navidad de 1954 quedó marcada por persecuciones, censuras y restricciones severas a las celebraciones religiosas".

"A fines de 1954, durante el segundo gobierno de Juan Domingo Perón, la Argentina atravesó uno de los momentos de mayor tensión en la relación entre el Estado y la Iglesia Católica. En ese contexto, una serie de medidas oficiales derivaron en la «Navidad Atípica» de 1954, un período marcado por persecución política, censuras y restricciones severas a las celebraciones religiosas, que afectaron de manera directa e indirecta al festejo de la Navidad y marcaron un quiebre histórico en el vínculo entre el peronismo y la institución eclesiástica".

"El conflicto, que se profundizaba desde meses antes, se tradujo en prohibiciones y actos de censura que limitaron la expresión pública del culto católico. Entre las medidas más visibles, se dispuso la prohibición a comerciantes y edificios públicos de exhibir pesebres y decoraciones religiosas en sus vidrieras, una decisión que impactó de lleno en la tradicional simbología navideña" (De derechadiario.com.ar).

En el año 1955 se produce la vandalización y el incendio de varios templos católicos de Buenos Aires, provocado por peronistas con la tácita aprobación de Perón. De ahí surge el interrogante si Jorge Bergoglio se hizo peronista antes o después de esas muestras de salvajismo.

En Cuba la Navidad fue prohibida por Fidel Castro durante 28 años, levantándose la prohibición por cuestiones de conveniencia económica, principalmente. Aleida Duran escribió: "El pasado 1 de diciembre, el Partido Comunista de Cuba recomendó autorizar la celebración de la Navidad en esa nación del Caribe. Ya se había celebrado en diciembre de 1997, pocas semanas antes de la llegada de Su Santidad Juan Pablo II a territorio cubano, pero sólo por esa ocación. Ahora podría ser para siempre".

"La Navidad, sin dudas la celebración más importante para los cubanos durante casi cinco siglos, fue prohibida por decreto gubernamental en 1969, con el pretexto de que era necesario trabajar sin descanso para lograr 10 millones de toneladas de azúcar al concluir la zafra de aquel período, en 1970. Esa meta no se logró, ni la continuidad de las Navidades tampoco, por casi tres décadas".

"Desde entonces, nunca más se permitió su celebración hasta 1997. Durante todos esos años, quienes la celebraban, muchas veces a escondidas, eran acusados de tener «debilidades ideológicas», y su futuro en empleos y centros de estudio se volvía incierto" (De www.cubanet.org).

En Cuba, durante la etapa de la prohibición navideña, se les preguntaba a los escolares qué habían comido durante las fechas navideñas de manera de detectar la infracción o el delito de haber festejado la Navidad aún cuando estaba prohibido por el Estado. En otras circunstancias, el Jefe de manzana tenía (o tiene) la obligación de delatar a sus familiares y vecinos, ante las autoridades estatales, acerca de algún ilícito bajo la pena correspondiente por no hacerlo. Hilda Molina escribió: “Es harto conocido que los regimenes comunistas totalitarios, so pretexto de edificar la sociedad perfecta, socavan las raíces mismas de la estructura y de los valores familiares, se afanan en disolver las familias, e intentan sustituir el amor filial, el amor fraternal…el amor familiar, por un culto ciego al Estado".

"Los cubanos, prisioneros y al mismo tiempo cómplices del régimen, fuimos testigos y actores conmocionados y atónitos del enfrentamiento entre padres e hijos, hermanos, esposos y demás familiares, por motivos políticos, ideológicos y hasta religiosos. Los verdugos del cariño, entronizados en el poder, transmutaron a los cubanos, proverbialmente devotos de sus familias, en partícipes de hechos tan atroces como delaciones, marginación, discriminación, calumnias, encarcelamientos y ejecución de sus seres queridos, sólo por no identificarse con el gobierno, por discrepar, por objeciones de conciencia o por no ocultar su fe” (De "Mi verdad"-Grupo Editorial Planeta SAIC-Buenos Aires 2010).

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