Estando la cultura occidental fundamentada en la cultura greco-romana, bajo una ética judeo-cristiana, todo ataque a dicha cultura se ha materializado, en los últimos tiempos, en una ofensiva impulsada desde la Unión Soviética y también por el Islam, principalmente. Además de los ataques desde fuera de Occidente, resulta conveniente resaltar la existencia de líderes religiosos occidentales, cristianos principalmente, que adoptan posturas favorecedoras de la destrucción de su propia religión. Friedrich Hayek escribió al respecto: “Aquí no sólo se abandonan los principios de Adam Smith y de Hume, de Locke y de Milton. Aquí se abandonan las características más básicas de la civilización desarrollada por los griegos y los romanos y el Cristianismo, es decir, de la civilización occidental. Aquí no se renuncia sólo al liberalismo del siglo XVIII y del XIX, es decir, al liberalismo que completó dicha civilización".
"Aquí se renuncia al individualismo que gracias a Erasmo de Rótterdam, a Montaigne, a Cicerón, a Tácito, a Perícles, a Tucídides, heredó dicha civilización. El individualismo, el concepto de individualismo, que a través de las enseñanzas proporcionadas por los filósofos de la antigüedad clásica, del Cristianismo, del Renacimiento y de la Ilustración nos ha hecho tal y como somos. El socialismo se basa en el colectivismo. El colectivismo niega el individualismo. Y el que niega el individualismo niega la civilización occidental” (Citado en “La Fuerza de la Razón” de Oriana Fallaci-Editorial El Ateneo-Buenos Aires 2004).
Han aparecido recientemente fotos de Robert Prevost (León XIV) apoyando en su juventud un llamado a la paz, promovido por la Unión Soviética, cuando dicho imperio en expansión colocaba misiles y armas nucleares en Cuba. Desde los países occidentales, vía OTAN, establecían bases militares en países europeos para mantener el equilibrio armamentista y asegurar así una paz fundamentada en el temor mutuo; una solución fuera de lo ideal, pero solución provisoria para mantener la paz. Debe advertirse que "la paz" promovida por la URSS en Occidente estaba orientada a favorecer un desequilibrio militar a favor de ese imperio y en contra de Occidente. Los "pacifistas" pro-soviéticos, por lo general, nunca reclamaban contra el armamentismo soviético.
Si bien, con el paso de los años, muchos cambian de opinión sobre cuestiones ideológicas, pareciera que la actitud anti-occidental persistiera en Robert Prevost. En su reciente viaje por países africanos, no se menciona en medios periodísticos que haya expresado, mediante alguna declaración, un malestar por la matanza indiscriminada de cristianos en Nigeria en manos de musulmanes, si bien estos cumplen con mandatos del Corán, tal el hecho de permitir el asesinato de infieles, siendo que el Corán es considerado como una información que Dios le daba en forma directa a Mahoma. Respetuoso con la fe islámica, pero no con la integridad de los cristianos, Prevost ha preferido callar al respecto.
Incluso ha utilizado la palabra "comunión" (entre cristianos y musulmanes) para promover una posible vinculación entre ambos sectores. En cuanto a la palabra "comunión", leemos al respecto: "La comunión es la participación conjunta o unión compartida entre dos o más entes, basada en valores, creencias o acciones comunes. Etimológicamente viene del latín communio («compartir en común») y se asocia estrechamente con el concepto griego koinonía. En el ámbito religioso, representa la unión espiritual entre fieles y con Dios, culminando en la recepción de la Eucaristía".
Fiel a sus convicciones anti-occidentales, se conocen sus críticas a las acciones militares de EEUU e Israel, si bien nunca parece haberse pronunciado en contra del terrorismo impulsado por Irán, principalmente. Incluso sabiendo que tal país ha expresado la intención de "borrar del mapa" a Israel junto a sus pobladores, vía armamento nuclear.
Respecto a la invasión islámica en Europa, promovida por gobiernos socialistas, y por la cual todo símbolo cristiano "ofende" al invasor musulmán, se advierte una tendencia evidente y concreta hacia la destrucción y desaparición del cristianismo en Europa. Lo que llama la atención es que quien apoya una "comunión" entre cristianos y musulmanes, a la vez apoya una inmigración totalmente favorable a la desaparición del cristianismo en Europa.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario