Las pruebas PISA (Programa para la Evaluación Internacional de los Estudiantes) ponen en evidencia una pobre comprensión lectora de los estudiantes latinoamericanos. Algunos autores sostienen que ello se debe a que la educación en tales países se ha orientado hacia el adoctrinamiento ideológico en lugar del conocimiento favorable para la vida del estudiante. En cuanto al ranking surgido de las evaluaciones en 70 países, Brasil logró en cierto año el puesto 53, Argentina 58, México 55, Colombia 49, Perú 60 y Chile 43.
Se dice que todos adoptaron el sistema propuesto por Paulo Freire como base de sus sistemas educativos. El ataque al sistema tradicional se basa en afirmar que el alumno es pasivo, receptivo, que repite sin cuestionar, memoriza sin comprender. El sistema tradicional es autoritario, es jerárquico y es opresor. De ahí la necesidad de reemplazarlo o bien de destruirlo.
En un video de Youtube titulado "Paulo Freire. El pedagogo que destruyó la educación latinoamericana" (De La voz de Scruton), se dice que Freire no quiso que los estudianes leyeran mejor, nunca quiso que dominaran las matemáticas o que aprendieran historia con vigor. Quiso que fueran revolucionarios, y en eso tuvo un éxito rotundo, ya que elaboró un sistema diseñado para destruir la educación tradicional. Priorizó la ideología sobre los resultados. Estimaba que saber leer y escribir sin conciencia crítica era perpetuar la opresión.
Jorge Bosch escribió al respecto: "El amor tiene en Paulo Freire matices muy pecualiares: nos enteramos de que el radicalizado «tiene el deber, por una cuestión de amor, de raccionar con violencia a los que pretenden imponerle silencio». Puede aceptarse que, en ciertas situaciones, alguien reaccione con violencia ante los que pretenden imponerle silencio; pero confieso que, en este contexto, la frase «por una cuestión de amor» me resulta pintoresca".
"En una nota al pie de esa misma página el autor se explaya acerca de la violencia e incurre sin ninguna originalidad en la «teoría» que los terroristas de izquierda han elaborado sobre la violencia. Leemos: «Toda relación de dominación, de explotación, de opresión ya en sí es violencia. No importa que se haga a través de medios drásticos o no». Así se reencuentra el conocido slogan de los terroristas de izquierda: «La violencia de arriba engendra la violencia de abajo»".
"Pero, ¿qué es la violencia de arriba? Ya lo ha dicho Paulo Freire: la dominación, la explotacióbn, la opresión, aunque no se realicen por medios drásticos. La conclusión que se extrae de toda esta «pedagogía» es la siguiente: todo el que se considera explotado tiene derecho a radicalizarse y entonces, por una cuestión de amor, debe reaccionar con violencia. Ésta es una fórmula insurreccional que nada tiene que ver con la pedagogía, evidentemente. Es más bien contrapedagogía" (De “Cultura y contracultura”–Emecé Editores SA-Buenos Aires 1992).
Además de la falta de interés que los alumnos muestran respecto de la adquisición de conocimientos y de atributos éticos, posiblemente como consecuencia de la pobre valoración social de los mismos, se añade cierto criterio que tiende a ser dominante entre muchos educadores, y que hace que el resultado final del proceso educativo vaya decayendo año a año. Jorge Bosch escribió: “La contracultura alcanza su culminación en la contrapedagogía. Llamo así al conjunto de ideas que, en forma directa e indirecta, contribuyen al debilitamiento de la función que considero primordial en la pedagogía, que es la transmisión del saber, de la cultura y de los mecanismos que hacen posible su renovación, en un sentido que apunte a una mayor calidad de los productos y a una mayor elevación del espíritu”.
Para tener una idea acerca del criterio antes mencionado, se cita un informe emitido por especialistas de la UNESCO: “El hecho es que, con la óptica de la educación permanente y en el presente estado del saber humano, cada vez constituye un abuso mayor del término dar al enseñante el nombre de maestro, cualquiera que sea el sentido que se le dé a la palabra entre sus múltiples acepciones. Está claro que los enseñantes tienen cada vez menos como tarea única el inculcar conocimientos, y cada vez más el papel de despertar el pensamiento. El enseñante, al lado de sus tareas tradicionales, está llamado a convertirse cada día más en un consejero, un interlocutor; más bien la persona que ayuda a buscar en común los argumentos contradictorios, que la que posee las verdades prefabricadas; deberá dedicar más tiempo y energías a las actividades productivas y creadoras: interacción, discusión, comprensión y estímulo”.
Se estima que la cantidad de conocimientos aportados por las distintas ramas de la ciencia experimental se duplica cada diez años, por lo que existe la necesidad de enseñar mayor cantidad de información en un tiempo similar. De ahí que el educador debe transmitir un conocimiento básico (“ideas prefabricadas” para algunos) que se acrecienta rápidamente. Y ese conocimiento básico no ha de ser algo que se ha de debatir entre maestro y alumno buscando elementos contradictorios. Las actividades productivas y creativas se irán dando luego de que se haya adquirido un nivel de conocimientos básicos previos, pero no en las primeras etapas del aprendizaje. Jorge Bosch escribió: “Si se pretende con esto dejar en manos del alumno la selección de temas, métodos y vías de confirmación o refutación, esperando que llegue por sus propios medios a descubrir todo el saber científico acumulado durante dos mil años, desde el teorema de Pitágoras hasta las teorías modernas de la constitución de la materia y de la genética, entonces se producirá una decadencia generalizada en la transmisión de la cultura y en poco tiempo la humanidad volverá, en el mejor de los casos, a la beatífica armonía de la era pre-industrial, en las cuales las relaciones de dominación se hallaban sólidamente establecidas”.
La mayor parte de los contenidos de programas que se enseñan en las escuelas, proviene de los aportes de la ciencia experimental. De todos ellos, existe una parte importante que ha sido comprobada fehacientemente y que no es materia de discusión. Sin embargo, muchos suponen que en la ciencia cada nueva teoría “destruye” a las anteriores, lo que en realidad sucede pocas veces. Una nueva teoría reemplaza, o mejora, a una anterior, pero ésta sigue teniendo validez (si fue verificada en su oportunidad). Así, la mecánica de Newton sigue teniendo la validez que siempre tuvo a pesar de las correcciones relativistas y cuánticas que se le han hecho. La biología básica tampoco cambia aún cuando cada día aparezcan hallazgos novedosos. Tampoco la matemática básica ha cambiado desde hace siglos. Jorge Bosch escribió: “Me parece que una de las principales tareas del enseñante actual consiste en idear las formas adecuadas para transmitir una mayor y más compleja masa de información a una gran cantidad de gente. Este problema no se resuelve con animadores sonrientes y felices que «ayuden a buscar en común los argumentos contradictorios». Con el método de los animadores sonrientes la cantidad de información que se logrará transmitir será cada vez menor y la educación marchará hacia atrás”.
Debido a que predomina en la intelectualidad la búsqueda de la igualdad antes que la búsqueda de la libertad, de la justicia o de la cultura, en todas partes aparece el antagonismo entre dominantes y dominados, entre explotadores y explotados, etc., por lo que se estima necesario tratar de destruir cualquier tipo de vínculo social que se le parezca. De ahí que Jorge Bosch reelabora el artículo de la UNESCO antes citado tratando de interpretar su contenido bajo la perspectiva mencionada: “En la actualidad, la relación maestro-alumno es un caso particular de la relación dominante-dominado. El maestro ejerce su dominio comportándose en forma autoritaria, inculcando conocimientos y haciendo valer verdades prefabricadas. Hay que romper esta relación, para lo cual el proceso educativo debe centrarse en la interacción, la discusión, la comprensión y el estímulo; el maestro debe ser un consejero y un interlocutor, pero el alumno debe ser quien busque y encuentre el conocimiento”.
La práctica antiautoritaria, que trata de eliminar la “desigualdad” entre maestro y alumno, ha promovido el auge de los siguientes aspectos negativos en la educación:
a) Indisciplina: cada vez en más provincias se prohíbe el uso de amonestaciones, algo muy “autoritario”, lo que resulta ser un estímulo a la indisciplina.
b) Facilismo: el docente habla de “buscar en común elementos contradictorios”, de “no inculcar” conocimientos, de no transmitir “verdades prefabricadas”.
c) Desaliento al mérito y a la competencia: el buen alumno, el que se destaca, crea “desigualdades” y ello no ha de ser permitido.
d) Degradación de los contenidos: se utiliza el criterio de que, con hábitos de investigación, el alumno aprenderá cuando le haga falta. Pero sin conocimientos básicos previos, no puede investigar ni siquiera algo mínimo.
domingo, 15 de marzo de 2026
sábado, 14 de marzo de 2026
Limitaciones a la libertad de expresión
Debido al poder económico y a la influencia que pueden tener algunos medios de comunicación, varios politicos encuentran un justificativo para ejercer ciertos controles y limitaciones a la libertad de prensa, o a la libertad de expresión en general, lo que resulta a veces un pretexto para callar a toda crítica opositora. Marcelo Gioffré expresó: "En el tema de la libertad de expresión, el eje tradicional giraba en torno a una valla, una defensa que protege al individuo frente al Estado gigantesco. La prensa servía para detonar alarmas, para descubrir actos de corrupción, para mostrar lo que los oficialismos no quieren mostrar".
"En los últimos tiempos, sin embargo, en la Latinoamérica de Chávez, Correa, Evo Morales y Kirchner se ha modificado y hasta invertido este eje. Se sostiene que, como los medios son muy grandes, el Estado tiene derecho a interpelarlos, a intervenir con agresividad en la esfera pública y replicar las investigaciones periodísticas sobre corrupción o cualquier opinión que les resulte desagradable".
Por otra parte, Juan José Sebreli agrega: "Hablar sobre la supresión de la libertad de expresión en una dictadura es algo obvio, forma parte de su esencia. No hay dictadura con libertad de expresión, del mismo modo que no hay democracia sin libertad de expresión. El tema más difícil se plantea en la zona ambigua de estas semidemocracias, estos gobiernos que han florecido en América Latina, Venezuela en forma plena, el kirchnerismo más tímidamente en la Argentina".
"Tienen algunos elementos democráticos porque han surgido de elecciones con sufragio universal y representan a una mayoría o a una primera minoría, pero les faltan otros. El voto es un elemento necesario pero no suficiente. Y la libertad de expresión es justamente uno de esos elementos faltantes: se conculca abiertamente en Venezuela o se retacea en el kirchnerismo. No se suprimen, no se cierran los diarios, pero se usan otros resortes".
"En la época del primer peronismo, se usó el recurso de retacear el papel para confeccionar el diario. En aquella época el papel era importado y se compraba con divisas cuya distribución la hacía el Banco Central, que estaba en manos del gobierno. A tal punto llegaba la maquinación que los diarios opositores, La Prensa y La Nación, recibían sólo una mínima dosis de papel para que pudieran publicar quince páginaas con letra minúscula, mientras los diarios oficialistas, como Democracia, tenían cualquier cantidad. Eso era censura. Y al final terminaron por expropiar directamente La Prensa y dársela a la CGT" (De "Conversaciones irreverentes" de Juan José Sebreli y Marcelo Gioffré-Editorial Sudamericana SA-Buenos Aires 2018).
En la actualidad, en algunos países europeos, se limitan las expresiones opositoras acusándoselas como "promotoras de odio", tal el caso de la reciente propuesta del presidente español, Pedro Sánchez, con el "Hodio", proceso que permitirá a su gobierno encarcelar a opositores si una opinión se considera, por parte del gobierno, como promotora de odio.
Si definimos al odio, siguiendo a Baruch de Spinoza. como la predisposición a alegrarnos del mal ajeno y a entristecernos por su alegría, actitudes que se evidencian con la burla y la envidia, resultan ser los síntomas emocionales que delatan la presencia de individuos que se identifican con el socialismo. Es fácil advertir que desde Marx en adelante, se promueve la "lucha de clases" junto con la promoción de la violencia contra sectores de la sociedad supuestamente "superiores" debido a un mayor nivel económico.
Cuando un socialista acusa a alguien de promover el odio, actúa como el delincuente que se adelanta a la persona decente a quien acusa de "delincuente", ya que no hay mejor defensa que un buen ataque, aunque esté lleno de falsedad.
El odio, como burla y envidia, son síntomas de una reconocida inferioridad, de ahí que no sea justamente el odio lo que caracteriza al demócrata que se opone al totalitario, sino que se trata de una mezcla de asco o repugnancia seguida, eso sí, de cierto temor. Ante los embates de gobiernos como el de España o del Reino Unido, el ciudadano común sólo puede sentir temor a ser enjuiciado y encarcelado por mínimos motivos, acusándoselo de sentir odio cuando en realidad siente repugnancia hacia las injusticias.
"En los últimos tiempos, sin embargo, en la Latinoamérica de Chávez, Correa, Evo Morales y Kirchner se ha modificado y hasta invertido este eje. Se sostiene que, como los medios son muy grandes, el Estado tiene derecho a interpelarlos, a intervenir con agresividad en la esfera pública y replicar las investigaciones periodísticas sobre corrupción o cualquier opinión que les resulte desagradable".
Por otra parte, Juan José Sebreli agrega: "Hablar sobre la supresión de la libertad de expresión en una dictadura es algo obvio, forma parte de su esencia. No hay dictadura con libertad de expresión, del mismo modo que no hay democracia sin libertad de expresión. El tema más difícil se plantea en la zona ambigua de estas semidemocracias, estos gobiernos que han florecido en América Latina, Venezuela en forma plena, el kirchnerismo más tímidamente en la Argentina".
"Tienen algunos elementos democráticos porque han surgido de elecciones con sufragio universal y representan a una mayoría o a una primera minoría, pero les faltan otros. El voto es un elemento necesario pero no suficiente. Y la libertad de expresión es justamente uno de esos elementos faltantes: se conculca abiertamente en Venezuela o se retacea en el kirchnerismo. No se suprimen, no se cierran los diarios, pero se usan otros resortes".
"En la época del primer peronismo, se usó el recurso de retacear el papel para confeccionar el diario. En aquella época el papel era importado y se compraba con divisas cuya distribución la hacía el Banco Central, que estaba en manos del gobierno. A tal punto llegaba la maquinación que los diarios opositores, La Prensa y La Nación, recibían sólo una mínima dosis de papel para que pudieran publicar quince páginaas con letra minúscula, mientras los diarios oficialistas, como Democracia, tenían cualquier cantidad. Eso era censura. Y al final terminaron por expropiar directamente La Prensa y dársela a la CGT" (De "Conversaciones irreverentes" de Juan José Sebreli y Marcelo Gioffré-Editorial Sudamericana SA-Buenos Aires 2018).
En la actualidad, en algunos países europeos, se limitan las expresiones opositoras acusándoselas como "promotoras de odio", tal el caso de la reciente propuesta del presidente español, Pedro Sánchez, con el "Hodio", proceso que permitirá a su gobierno encarcelar a opositores si una opinión se considera, por parte del gobierno, como promotora de odio.
Si definimos al odio, siguiendo a Baruch de Spinoza. como la predisposición a alegrarnos del mal ajeno y a entristecernos por su alegría, actitudes que se evidencian con la burla y la envidia, resultan ser los síntomas emocionales que delatan la presencia de individuos que se identifican con el socialismo. Es fácil advertir que desde Marx en adelante, se promueve la "lucha de clases" junto con la promoción de la violencia contra sectores de la sociedad supuestamente "superiores" debido a un mayor nivel económico.
Cuando un socialista acusa a alguien de promover el odio, actúa como el delincuente que se adelanta a la persona decente a quien acusa de "delincuente", ya que no hay mejor defensa que un buen ataque, aunque esté lleno de falsedad.
El odio, como burla y envidia, son síntomas de una reconocida inferioridad, de ahí que no sea justamente el odio lo que caracteriza al demócrata que se opone al totalitario, sino que se trata de una mezcla de asco o repugnancia seguida, eso sí, de cierto temor. Ante los embates de gobiernos como el de España o del Reino Unido, el ciudadano común sólo puede sentir temor a ser enjuiciado y encarcelado por mínimos motivos, acusándoselo de sentir odio cuando en realidad siente repugnancia hacia las injusticias.
lunes, 9 de marzo de 2026
Sociología fundamentada en la psicología
Una de las ideas aceptadas por muchos sociólogos es aquella que indica que "el todo es distinto a la suma de sus partes", que podría interpretarse como que la actitud del grupo es independiente de las actitudes de sus integrantes. De ahí la indiferencia advertida en varios libros de sociología respecto de las predisposiciones individuales sintetizadas en la actitud característica, que define la personalidad individual.
Algunos de ellos advierten, sin embargo, que existe un vínculo estrecho entre las actitudes individuales y las del grupo. En caso de que un grupo esté constituido por personas poco influenciables y que carezca de líderes carismáticos, la actitud del grupo sería cercana al "promedio" de las actitudes individuales. Por el contrario, con personas influenciables y con líderes influyentes, la actitud grupal no habrá de ser demasiado distinta de la de su líder.
Al existir influencias entre individuo y sociedad, en ambos sentidos, algunos consideran de mayor importancia la influencia del medio social, que determinaría los comportamientos individuales. Sin embargo, no todos los individuos son tan influenciables como para llegar a ese extremo. Además, todo individuo posee atributos personales hereditarios que con preponderancia conforman su personalidad. Pitirim Sorokin escribió: "La escuela sociologista trata de explicar los fenómenos psíquicos por medio de las condiciones sociales. Hace de ello un derivativo de los procesos trasindividuales de interacción y circunstancias societales. La escuela psicológica, por el contrario, parte de las características psíquicas de un individuo, las toma como variables, y trata de interpretar los fenómenos sociales como su derivativo o manifestación" (De "Teorías sociológicas contemporáneas"-Editorial Depalma-Buenos Aires 1951).
Ampliando lo anterior, Alex Inkeles escribió: "El análisis sociológico adecuado de muchos problemas es imposible o se ve severamente limitado, a menos que se haga uso explícito de teorías y datos psicológicos juntos con teorías y datos sociológicos...De hecho, me atrevería a asegurar que son muy pocos los análisis sociológicos que se realizan sin utilizar una teoría psicológica por lo menos implícita. Parece evidente que al hacer explícita esta teoría y apoyarnos en datos psicológicos para discutir sistemáticamente problemas atinentes a la sociología, no hacemos otra cosa que aumentar los alcances y la eficiencia del análisis sociológico".
El error de no utilizar datos psicológicos en sociología se debió, en parte, al éxito de Emil Durkheim en su estudio del suicidio. Inkeles escribe al respecto: "El brillante análisis de Durkheim nos proporcionó un argumento tan definitivo y un modelo tan fuerte, que durante sesenta años aproximadamente no hubo avance alguno en la comprensión del fenómeno. Generaciones y generaciones de estudiantes, a quienes se les enseñó que debían tomar Le suicide como modelo de análisis sociológico, se formaron y luego salieron al mundo a dar batalla por el análisis sociológico «puro», es decir, no psicológico".
En cuanto al psicologismo en sociología, Inkeles agrega: "Clasificada por Sorokin como escuela «psicologista» de la sociología, simplemente reduce o traduce todos los fenómenos sociales a términos psicológicos; en su versión moderna, afirma que los únicos fenómenos o variables sociales «reales» son las personalidades, las psicologías individuales, de aquellos que componen cualquier grupo dado" (De "La sociología norteamericana contemporánea" de Talcott Parsons (Compilador)-Editorial Paidós SAICF-Buenos Aires 1969).
El fenómeno discriminatorio consiste esencialmente en asociar a cada integrante de un grupo social todos los atributos asignados previamente al conjunto. Por lo general, tratándose de seres humanos, casi nunca encontramos grupos cuya uniformidad permita establecer la generalización mencionada. En cambio, cuando se trata de animales, si bien entre ellos se encuentra cierta individualidad, es posible cierta generalización.
Entre los errores atribuidos al marxismo encontramos una metodología propia del siglo XIX mediante la cual los economistas de esa época casi siempre hacían referencia a las clases sociales y pocas veces a los individuos. Esta generalización, y también simplificación, se siguió empleando en el siglo siguiente, haciendo exclamar a Alexander Solyenitsin: "Ahí donde hace falta un bisturí, los marxistas utilizan un hacha".
No es de extrañar que el propio Lenin haya seguido con la metodología clasista. Al respecto, Massimo Salvadori escribió: "Educado en la filosofía antinominalista que Marx había heredado de Hegel, Lenin se ocupó exclusivamente de los grupos, nunca de los individuos; lo importante era el proletariado y no los proletarios; la burguesía, no los burgueses, etc. La despreocupación por lo individual que caracteriza la mentalidad de Lenin se ha convertido en uno de los rasgos fundamentales del movimiento comunista actual, junto con el corolario: quienquiera que pertenezca a un grupo malvado, debe necesariamente ser malvado" (De "Surgimiento del comunismo moderno"-Emecé Editores SA-Buenos Aires 1956).
Algunos de ellos advierten, sin embargo, que existe un vínculo estrecho entre las actitudes individuales y las del grupo. En caso de que un grupo esté constituido por personas poco influenciables y que carezca de líderes carismáticos, la actitud del grupo sería cercana al "promedio" de las actitudes individuales. Por el contrario, con personas influenciables y con líderes influyentes, la actitud grupal no habrá de ser demasiado distinta de la de su líder.
Al existir influencias entre individuo y sociedad, en ambos sentidos, algunos consideran de mayor importancia la influencia del medio social, que determinaría los comportamientos individuales. Sin embargo, no todos los individuos son tan influenciables como para llegar a ese extremo. Además, todo individuo posee atributos personales hereditarios que con preponderancia conforman su personalidad. Pitirim Sorokin escribió: "La escuela sociologista trata de explicar los fenómenos psíquicos por medio de las condiciones sociales. Hace de ello un derivativo de los procesos trasindividuales de interacción y circunstancias societales. La escuela psicológica, por el contrario, parte de las características psíquicas de un individuo, las toma como variables, y trata de interpretar los fenómenos sociales como su derivativo o manifestación" (De "Teorías sociológicas contemporáneas"-Editorial Depalma-Buenos Aires 1951).
Ampliando lo anterior, Alex Inkeles escribió: "El análisis sociológico adecuado de muchos problemas es imposible o se ve severamente limitado, a menos que se haga uso explícito de teorías y datos psicológicos juntos con teorías y datos sociológicos...De hecho, me atrevería a asegurar que son muy pocos los análisis sociológicos que se realizan sin utilizar una teoría psicológica por lo menos implícita. Parece evidente que al hacer explícita esta teoría y apoyarnos en datos psicológicos para discutir sistemáticamente problemas atinentes a la sociología, no hacemos otra cosa que aumentar los alcances y la eficiencia del análisis sociológico".
El error de no utilizar datos psicológicos en sociología se debió, en parte, al éxito de Emil Durkheim en su estudio del suicidio. Inkeles escribe al respecto: "El brillante análisis de Durkheim nos proporcionó un argumento tan definitivo y un modelo tan fuerte, que durante sesenta años aproximadamente no hubo avance alguno en la comprensión del fenómeno. Generaciones y generaciones de estudiantes, a quienes se les enseñó que debían tomar Le suicide como modelo de análisis sociológico, se formaron y luego salieron al mundo a dar batalla por el análisis sociológico «puro», es decir, no psicológico".
En cuanto al psicologismo en sociología, Inkeles agrega: "Clasificada por Sorokin como escuela «psicologista» de la sociología, simplemente reduce o traduce todos los fenómenos sociales a términos psicológicos; en su versión moderna, afirma que los únicos fenómenos o variables sociales «reales» son las personalidades, las psicologías individuales, de aquellos que componen cualquier grupo dado" (De "La sociología norteamericana contemporánea" de Talcott Parsons (Compilador)-Editorial Paidós SAICF-Buenos Aires 1969).
El fenómeno discriminatorio consiste esencialmente en asociar a cada integrante de un grupo social todos los atributos asignados previamente al conjunto. Por lo general, tratándose de seres humanos, casi nunca encontramos grupos cuya uniformidad permita establecer la generalización mencionada. En cambio, cuando se trata de animales, si bien entre ellos se encuentra cierta individualidad, es posible cierta generalización.
Entre los errores atribuidos al marxismo encontramos una metodología propia del siglo XIX mediante la cual los economistas de esa época casi siempre hacían referencia a las clases sociales y pocas veces a los individuos. Esta generalización, y también simplificación, se siguió empleando en el siglo siguiente, haciendo exclamar a Alexander Solyenitsin: "Ahí donde hace falta un bisturí, los marxistas utilizan un hacha".
No es de extrañar que el propio Lenin haya seguido con la metodología clasista. Al respecto, Massimo Salvadori escribió: "Educado en la filosofía antinominalista que Marx había heredado de Hegel, Lenin se ocupó exclusivamente de los grupos, nunca de los individuos; lo importante era el proletariado y no los proletarios; la burguesía, no los burgueses, etc. La despreocupación por lo individual que caracteriza la mentalidad de Lenin se ha convertido en uno de los rasgos fundamentales del movimiento comunista actual, junto con el corolario: quienquiera que pertenezca a un grupo malvado, debe necesariamente ser malvado" (De "Surgimiento del comunismo moderno"-Emecé Editores SA-Buenos Aires 1956).
domingo, 8 de marzo de 2026
Mirar defectos propios vs. Mirar defectos ajenos
En una época de conflictos humanos y sociales, existe una necesidad imperiosa de una mejora ética generalizada a nivel individual. Para llevarla a cabo es imprescindible que cada uno se ocupe por mejorar individualmente en lugar de intentar primero mejorar a los demás. La prevalencia de esta última opción se debe a que, si uno realiza una encuesta en la cual cada individuo opina sobre su propio comportamiento, seguramente la mayoría tendrá una buena o muy buena opinión de sí mismo, aun cuando los resultados observados en el conjunto parecen desmentir tal optimista opinión.
Si cada uno tiene una óptima opinión de sí mismo, está aceptando tácitamente que tiene poco, o nada, por mejorar y que por ello tiene la legítima opción de intentar mejorar al próximo según su propio criterio de vida. Además, puede culpar de todos los males al gobierno de turno, a la sociedad o a la humanidad toda ante los inconvenientes que se observan día a día.
Por lo general, el que toma como referencia a la ética bíblica, generalmente evita adoptar el "Amarás al prójimo como a ti mismo", sino que se atendrá al "No hagas a los demás lo que no quieres que te hagan a ti", ya que el "no hacer" implica una actitud ética neutral, mientras que lo necesario es hacer el bien de alguna forma.
Quienes adoptan la creencia generalizada en el relativismo moral, carecen de una referencia para la mejora ética que se necesita, ya que se orientan en forma instintiva en sus propios deseos u objetivos sin apenas tener presentes los efectos que tal actitud ha de provocar en los demás.
La mejor forma de intentar mejorar a los demás implica mejorar uno mismo y luego, a través del ejemplo, posiblemente logre alguna mejora en los demás.
A nivel grupal existe algo parecido en el sentido de priorizar los defectos del "enemigo" en lugar de intentar una mejora sectorial. Así, la existencia del socialismo parece consistir en la búsqueda de la destrucción del capitalismo, si bien en los últimos tiempos tal destrucción está orientada hacia la civilización occidental; un objetivo de mayor alcance todavía.
También el totalitarismo islámico parece no tener otra finalidad que la expansión mundial de su ideología, sin apenas tener presente los efectos que provocará en personas que se guían más por las leyes naturales y la tradición, y que no les será fácil abandonar tal referencia para aceptar una ideología que promueve la violencia como parte esencial de tal expansión.
Debido a que es posible hablar de la existencia de una actitud generalizada en los distintos grupos, puede advertirse que las personas más influenciables pronto adquieren la actitud del grupo al que adhieren. Esto se observa en el caso del comportamiento masificado en las hinchadas de fútbol. Juan José Sebreli escribió al respecto: “Esta estructura de la barra juvenil futbolística es análoga a la de la pandilla juvenil de los movimientos totalitarios: fidelidad al líder, adhesión al grupo hasta perder la propia individualidad, obediencia al ritual, agresividad hacia el adversario, total falta de sentido crítico, irracionalidad”.
“La agresividad hacia el contrario es en la barra un elemento tan necesario como la solidaridad entre sus miembros. La identificación negativa con el equipo contrario es el complemento de la identificación positiva con el propio, el odio la otra cara del amor. El carácter sadomasoquista del hincha se expresa por el lado masoquista como una necesidad de subordinación al líder de la barra que lo utiliza como instrumento pasivo, y por el lado sadista como necesidad de destrucción del adversario”.
“Cuanto más confuso es el sentimiento de identidad del hincha, más debe identificarse con signos exteriores y notorios –los colores del club, la camiseta, la insignia, el banderín y tanto más debe ser intolerante hasta la crueldad con el que ostenta los signos contrarios: tener la osadía de pertenecer a un cuadro distinto del suyo, es vivido como un ataque hacia él mismo, puesto que el club y él son una sola y misma persona”.
“La necesidad psicológica del exagerado conformismo y adaptación al endogrupo –el cuadro propio- exige el rechazo del exogrupo, los demás cuadros. La pasión futbolística es, por lo tanto, un impulso etnocéntrico elemental que concibe rígidamente al endogrupo –grupo humano primario, familia, barrio, barra- al que pertenece o con el cual se identifica como depositario de todas las virtudes, y al exogrupo –grupo al que no se pertenece- como representación de lo repudiable. Una de las formas que adopta el ataque al adversario es la burla colectiva del día lunes al hincha cuyo club perdió, por sus compañeros de trabajo o estudio” (De "Fútbol y masa"-Editorial Galerna-Buenos Aires 1981).
Si cada uno tiene una óptima opinión de sí mismo, está aceptando tácitamente que tiene poco, o nada, por mejorar y que por ello tiene la legítima opción de intentar mejorar al próximo según su propio criterio de vida. Además, puede culpar de todos los males al gobierno de turno, a la sociedad o a la humanidad toda ante los inconvenientes que se observan día a día.
Por lo general, el que toma como referencia a la ética bíblica, generalmente evita adoptar el "Amarás al prójimo como a ti mismo", sino que se atendrá al "No hagas a los demás lo que no quieres que te hagan a ti", ya que el "no hacer" implica una actitud ética neutral, mientras que lo necesario es hacer el bien de alguna forma.
Quienes adoptan la creencia generalizada en el relativismo moral, carecen de una referencia para la mejora ética que se necesita, ya que se orientan en forma instintiva en sus propios deseos u objetivos sin apenas tener presentes los efectos que tal actitud ha de provocar en los demás.
La mejor forma de intentar mejorar a los demás implica mejorar uno mismo y luego, a través del ejemplo, posiblemente logre alguna mejora en los demás.
A nivel grupal existe algo parecido en el sentido de priorizar los defectos del "enemigo" en lugar de intentar una mejora sectorial. Así, la existencia del socialismo parece consistir en la búsqueda de la destrucción del capitalismo, si bien en los últimos tiempos tal destrucción está orientada hacia la civilización occidental; un objetivo de mayor alcance todavía.
También el totalitarismo islámico parece no tener otra finalidad que la expansión mundial de su ideología, sin apenas tener presente los efectos que provocará en personas que se guían más por las leyes naturales y la tradición, y que no les será fácil abandonar tal referencia para aceptar una ideología que promueve la violencia como parte esencial de tal expansión.
Debido a que es posible hablar de la existencia de una actitud generalizada en los distintos grupos, puede advertirse que las personas más influenciables pronto adquieren la actitud del grupo al que adhieren. Esto se observa en el caso del comportamiento masificado en las hinchadas de fútbol. Juan José Sebreli escribió al respecto: “Esta estructura de la barra juvenil futbolística es análoga a la de la pandilla juvenil de los movimientos totalitarios: fidelidad al líder, adhesión al grupo hasta perder la propia individualidad, obediencia al ritual, agresividad hacia el adversario, total falta de sentido crítico, irracionalidad”.
“La agresividad hacia el contrario es en la barra un elemento tan necesario como la solidaridad entre sus miembros. La identificación negativa con el equipo contrario es el complemento de la identificación positiva con el propio, el odio la otra cara del amor. El carácter sadomasoquista del hincha se expresa por el lado masoquista como una necesidad de subordinación al líder de la barra que lo utiliza como instrumento pasivo, y por el lado sadista como necesidad de destrucción del adversario”.
“Cuanto más confuso es el sentimiento de identidad del hincha, más debe identificarse con signos exteriores y notorios –los colores del club, la camiseta, la insignia, el banderín y tanto más debe ser intolerante hasta la crueldad con el que ostenta los signos contrarios: tener la osadía de pertenecer a un cuadro distinto del suyo, es vivido como un ataque hacia él mismo, puesto que el club y él son una sola y misma persona”.
“La necesidad psicológica del exagerado conformismo y adaptación al endogrupo –el cuadro propio- exige el rechazo del exogrupo, los demás cuadros. La pasión futbolística es, por lo tanto, un impulso etnocéntrico elemental que concibe rígidamente al endogrupo –grupo humano primario, familia, barrio, barra- al que pertenece o con el cual se identifica como depositario de todas las virtudes, y al exogrupo –grupo al que no se pertenece- como representación de lo repudiable. Una de las formas que adopta el ataque al adversario es la burla colectiva del día lunes al hincha cuyo club perdió, por sus compañeros de trabajo o estudio” (De "Fútbol y masa"-Editorial Galerna-Buenos Aires 1981).
sábado, 7 de marzo de 2026
Acerca del conflicto en Irán
Entre los hechos llamativos del conflicto armado entre EEUU e Israel, por una parte, e Irán por la otra, aparece la actitud de Irán de atacar a sus países vecinos, ya que, por lo general, los países buscan aliados tanto en épocas de paz como en épocas de guerra.
Para entender esta actitud debe tenerse presente que también todo individuo yihadista muestra un comportamiento distinto del terrorista común. Ello se debe a que todo terrorista no islámico trata de cometer un atentado tratando de salvar su vida, mientras que el yihadista islámico busca en realidad morir en el atentado para ser considerado un héroe y así podrá entrar fácilmente en el paraíso prometido por Mahoma.
A continuación se transcribe en artículo que podrá aclarar la postura de Irán en el conflicto mencionado:
LOS LÍDERES IRANÍES INTENTAN SOBREVIVIR USANDO LA LLAMADA ESTRATEGIA DEL CAOS
Por Jon Gambrell y Jamey Keaten
Durante años, el gobierno teocrático de Irán advirtió que inundaría Oriente Medio con fuego de misiles y drones si sentía que su existencia estaba amenazada.
Eso es precisamente lo que está haciendo ahora la República Islámica.
Irán ha arrojado miles de drones y misiles balísticos desde que Estados Unidos e Israel iniciaron la guerra el sábado y mataron al líder supremo iraní, el ayatolá Alí Jamenei. Ha respondido con ataques a Israel, bases militares estadounidenses y embajadas en la región, así como instalaciones energéticas en todo el golfo Pérsico. También se han registrado lanzamientos de misiles iraníes contra Turquía y drones dirigidos a territorio de Azerbaiyán.
La estrategia básica de Irán consiste en infundir temor sobre los peligros de una guerra que se amplía, con la esperanza de que los aliados de Estados Unidos ejerzan suficiente presión para detener su campaña. Un conflicto prolongado, junto con bajas estadounidenses e israelíes, también podría jugar a favor de Irán.
El problema es que la estrategia de “bombardear a los vecinos” también podría volverse en su contra.
INFUNDIR MIEDO
La principal prioridad de Irán es salir de la guerra con sus instituciones estatales intactas, afirmó Ellie Geranmayeh, subdirectora del programa de Oriente Medio y Norte de África del Consejo Europeo de Relaciones Exteriores.
“Irán está elevando los costos de esta campaña militar estadounidense y regionalizándola desde el principio, tal como prometieron que harían si Estados Unidos los atacaba”, señaló.
Los líderes iraníes creen que, al causar bajas y perturbar la producción de energía para elevar los precios del petróleo y el gas, los aliados de Estados Unidos o una opinión pública inquieta en su país presionarán al presidente estadounidense, Donald Trump, para que dé marcha atrás. “Los iraníes apuestan básicamente a aguantar más que él, y a agotarlo a él y a sus aliados hasta el punto de que, en esencia, tengan una salida diplomática”, explicó Geranmayeh. Trump es impredecible, indicó, pero por ahora parece estar presionando por una “rendición incondicional a sus exigencias, en lugar de un acuerdo negociado”.
El jefe de la Casa Blanca dijo el lunes que sus cuatro objetivos eran destruir las capacidades de misiles de Irán, aniquilar su armada, impedir que obtenga un arma nuclear y garantizar que no pueda seguir apoyando a grupos armados aliados.
La respuesta iraní no ha perdonado a nadie en la región, ni siquiera a Omán, que medió la última ronda de conversaciones nucleares y durante décadas ha mantenido una relación estrecha con Irán después de que ayudara al difunto sultán Qaboos bin Said a sofocar una rebelión en la década de 1970.
La semana pasada, mientras Estados Unidos acumulaba buques de guerra en la región, el ministro de Relaciones Exteriores de Omán se apresuró a viajar a Washington en un último intento por mantener vivas las conversaciones nucleares.
Desde entonces, Omán ha sido arrastrado al conflicto. Un puerto omaní y barcos frente a su costa han sido atacados por misiles iraníes. El puerto omaní de Duqm ayudó al portaaviones USS Abraham Lincoln con la logística previa al despliegue.
Arabia Saudita, que mantiene una distensión con Teherán desde 2023, también quedó en la mira. Su refinería de Ras Tanura ha recibido ataques reiterados y la embajada de Estados Unidos en Riad fue alcanzada por drones, un momento embarazoso para el príncipe heredero, Mohammed bin Salman, que ha trabajado para cultivar una relación estrecha con Trump.
También Qatar y Emiratos Árabes Unidos tienen vínculos estrechos con Trump y han sufrido ataques reiterados.
LA ARITMÉTICA
A medida que la guerra continúa, entra en juego una sombría ecuación. Irán tiene un número finito de misiles y drones, al igual que los Estados árabes del Golfo, Estados Unidos e Israel tienen un número limitado de misiles interceptores capaces de derribar el fuego entrante. Del lado estadounidense e israelí, seguir atacando los misiles y sus lanzadores sigue siendo clave. Ambos países tuvieron que derribar misiles iraníes durante la guerra de junio y en múltiples ocasiones durante la guerra entre Israel y Hamás.
“En términos simples, estamos enfocados en disparar a todas las cosas que pueden dispararnos”, declaró el almirante Brad Cooper, jefe del Comando Central del ejército estadounidense.
Un importante funcionario occidental, que habló bajo condición de anonimato para tratar asuntos de inteligencia, indicó que Irán tiene misiles balísticos para varios días si continúa disparando al ritmo actual, pero podría reservar algunos para librar una campaña más larga. El ejército israelí afirma que el número de lanzamientos iraníes ha disminuido considerablemente en los últimos días como resultado de los ataques aéreos, aunque las sirenas de alerta siguen sonando constantemente en todo Israel.
BUMERAN
La estrategia de Irán de intentar amenazar la seguridad energética, abrir una brecha entre los Estados del Golfo y los países occidentales y elevar los costos está “volviéndose en su contra”, sostiene Hasan Alhasan, experto en Oriente Medio del Instituto Internacional de Estudios Estratégicos, con sede en Londres.
“Está llevando y empujando a los Estados del Golfo a alinearse más estrechamente con Estados Unidos”, afirmó. “Los Estados del Golfo no pueden simplemente quedarse de brazos cruzados y seguir absorbiendo ataques indefinidos contra su infraestructura crítica y contra civiles en ciudades del Golfo”, señaló Alhasan. Probablemente estén intentando tanto adquirir más armas para interceptar el fuego entrante como encontrar maneras de intermediar para poner fin a la guerra, agregó.
El ministro iraní de Relaciones Exteriores ha sugerido que las unidades militares de su país ahora están aisladas y actúan de manera independiente de cualquier control central del gobierno, una posible excusa para el fuego cada vez más errático de Irán. “Están actuando con base en instrucciones -ya sabe, instrucciones generales- que se les dieron con antelación”, dijo Abbas Araghchi a la cadena Al Jazeera.
(De www.laprensa.com.ar)
Para entender esta actitud debe tenerse presente que también todo individuo yihadista muestra un comportamiento distinto del terrorista común. Ello se debe a que todo terrorista no islámico trata de cometer un atentado tratando de salvar su vida, mientras que el yihadista islámico busca en realidad morir en el atentado para ser considerado un héroe y así podrá entrar fácilmente en el paraíso prometido por Mahoma.
A continuación se transcribe en artículo que podrá aclarar la postura de Irán en el conflicto mencionado:
LOS LÍDERES IRANÍES INTENTAN SOBREVIVIR USANDO LA LLAMADA ESTRATEGIA DEL CAOS
Por Jon Gambrell y Jamey Keaten
Durante años, el gobierno teocrático de Irán advirtió que inundaría Oriente Medio con fuego de misiles y drones si sentía que su existencia estaba amenazada.
Eso es precisamente lo que está haciendo ahora la República Islámica.
Irán ha arrojado miles de drones y misiles balísticos desde que Estados Unidos e Israel iniciaron la guerra el sábado y mataron al líder supremo iraní, el ayatolá Alí Jamenei. Ha respondido con ataques a Israel, bases militares estadounidenses y embajadas en la región, así como instalaciones energéticas en todo el golfo Pérsico. También se han registrado lanzamientos de misiles iraníes contra Turquía y drones dirigidos a territorio de Azerbaiyán.
La estrategia básica de Irán consiste en infundir temor sobre los peligros de una guerra que se amplía, con la esperanza de que los aliados de Estados Unidos ejerzan suficiente presión para detener su campaña. Un conflicto prolongado, junto con bajas estadounidenses e israelíes, también podría jugar a favor de Irán.
El problema es que la estrategia de “bombardear a los vecinos” también podría volverse en su contra.
INFUNDIR MIEDO
La principal prioridad de Irán es salir de la guerra con sus instituciones estatales intactas, afirmó Ellie Geranmayeh, subdirectora del programa de Oriente Medio y Norte de África del Consejo Europeo de Relaciones Exteriores.
“Irán está elevando los costos de esta campaña militar estadounidense y regionalizándola desde el principio, tal como prometieron que harían si Estados Unidos los atacaba”, señaló.
Los líderes iraníes creen que, al causar bajas y perturbar la producción de energía para elevar los precios del petróleo y el gas, los aliados de Estados Unidos o una opinión pública inquieta en su país presionarán al presidente estadounidense, Donald Trump, para que dé marcha atrás. “Los iraníes apuestan básicamente a aguantar más que él, y a agotarlo a él y a sus aliados hasta el punto de que, en esencia, tengan una salida diplomática”, explicó Geranmayeh. Trump es impredecible, indicó, pero por ahora parece estar presionando por una “rendición incondicional a sus exigencias, en lugar de un acuerdo negociado”.
El jefe de la Casa Blanca dijo el lunes que sus cuatro objetivos eran destruir las capacidades de misiles de Irán, aniquilar su armada, impedir que obtenga un arma nuclear y garantizar que no pueda seguir apoyando a grupos armados aliados.
La respuesta iraní no ha perdonado a nadie en la región, ni siquiera a Omán, que medió la última ronda de conversaciones nucleares y durante décadas ha mantenido una relación estrecha con Irán después de que ayudara al difunto sultán Qaboos bin Said a sofocar una rebelión en la década de 1970.
La semana pasada, mientras Estados Unidos acumulaba buques de guerra en la región, el ministro de Relaciones Exteriores de Omán se apresuró a viajar a Washington en un último intento por mantener vivas las conversaciones nucleares.
Desde entonces, Omán ha sido arrastrado al conflicto. Un puerto omaní y barcos frente a su costa han sido atacados por misiles iraníes. El puerto omaní de Duqm ayudó al portaaviones USS Abraham Lincoln con la logística previa al despliegue.
Arabia Saudita, que mantiene una distensión con Teherán desde 2023, también quedó en la mira. Su refinería de Ras Tanura ha recibido ataques reiterados y la embajada de Estados Unidos en Riad fue alcanzada por drones, un momento embarazoso para el príncipe heredero, Mohammed bin Salman, que ha trabajado para cultivar una relación estrecha con Trump.
También Qatar y Emiratos Árabes Unidos tienen vínculos estrechos con Trump y han sufrido ataques reiterados.
LA ARITMÉTICA
A medida que la guerra continúa, entra en juego una sombría ecuación. Irán tiene un número finito de misiles y drones, al igual que los Estados árabes del Golfo, Estados Unidos e Israel tienen un número limitado de misiles interceptores capaces de derribar el fuego entrante. Del lado estadounidense e israelí, seguir atacando los misiles y sus lanzadores sigue siendo clave. Ambos países tuvieron que derribar misiles iraníes durante la guerra de junio y en múltiples ocasiones durante la guerra entre Israel y Hamás.
“En términos simples, estamos enfocados en disparar a todas las cosas que pueden dispararnos”, declaró el almirante Brad Cooper, jefe del Comando Central del ejército estadounidense.
Un importante funcionario occidental, que habló bajo condición de anonimato para tratar asuntos de inteligencia, indicó que Irán tiene misiles balísticos para varios días si continúa disparando al ritmo actual, pero podría reservar algunos para librar una campaña más larga. El ejército israelí afirma que el número de lanzamientos iraníes ha disminuido considerablemente en los últimos días como resultado de los ataques aéreos, aunque las sirenas de alerta siguen sonando constantemente en todo Israel.
BUMERAN
La estrategia de Irán de intentar amenazar la seguridad energética, abrir una brecha entre los Estados del Golfo y los países occidentales y elevar los costos está “volviéndose en su contra”, sostiene Hasan Alhasan, experto en Oriente Medio del Instituto Internacional de Estudios Estratégicos, con sede en Londres.
“Está llevando y empujando a los Estados del Golfo a alinearse más estrechamente con Estados Unidos”, afirmó. “Los Estados del Golfo no pueden simplemente quedarse de brazos cruzados y seguir absorbiendo ataques indefinidos contra su infraestructura crítica y contra civiles en ciudades del Golfo”, señaló Alhasan. Probablemente estén intentando tanto adquirir más armas para interceptar el fuego entrante como encontrar maneras de intermediar para poner fin a la guerra, agregó.
El ministro iraní de Relaciones Exteriores ha sugerido que las unidades militares de su país ahora están aisladas y actúan de manera independiente de cualquier control central del gobierno, una posible excusa para el fuego cada vez más errático de Irán. “Están actuando con base en instrucciones -ya sabe, instrucciones generales- que se les dieron con antelación”, dijo Abbas Araghchi a la cadena Al Jazeera.
(De www.laprensa.com.ar)
viernes, 6 de marzo de 2026
miércoles, 4 de marzo de 2026
La destructiva Escuela de Frankfurt
A continuación se presenta un extracto de un video publicado en youtube, titulado "La Escuela de Frankfurt: Cómo 6 hombres cambiaron occidente para siempre". Se recomienda su reproducción:
Seis intelectuales marxistas se reúnen en 1923 en un instituto recién formado financiado con dinero de un millonario comunista. La función es comprender por qué la revolución proletaria fracasó en la mayoría de los países de Occidente y diseñar una estrategia alternativa para lograrlo.
Un siglo después dominan las universidades de todo el mundo Occidental. Controlan el lenguaje de los medios de comunicación, dictan las políticas culturales de los gobiernos y lo más importante determinan qué puedes decir sin ser cancelado.
¿Cómo lo lograron? No con revolución violenta. No tomaron el poder político, hicieron algo mucho más efectivo: capturaron la cultura. Lo hicieron con una estrategia tan precisa que hoy puedes rastrearla paso a paso, nombre por nombre, texto por texto. El wokismo es una de las consecuencias actuales de la ideología promovida.
Los seis intelectuales de Frankfurt que cambiaron Occidente para siempre y las ideas específicas que aportó cada uno, son los siguientes: Max Horkheimer, Theodor Adorno, Herbert Marcuse, Erich Fromm, Wilhelm Reich y Walter Benjamin.
Dejaron de hablar de economía, de proletariado y burguesía; en su lugar hicieron algo que Lenin nunca habría imaginado: fusionar Marx con Freud. Combinaron crítica económica con psicoanálisis, y llegaron a una conclusión revolucionaria: el capitalismo no sólo explota económicamente a la clase trabajadora, la domina culturalmente. La familia tradicional, la moral sexual, la religión, la educación, el arte; todas estas instituciones culturales funcionan como mecanismos de dominación psicológica que hacen que el trabajador acepte su explotación como natural.
Y acá está el giro que cambió todo. Si el problema es cultural, la solución debe ser también cultural. No se necesita una revolución económica violenta, se necesita una revolución cultural gradual. Se necesita capturar las instituciones culturales, universidades, medios, arte, educación, y desde ahí transformar la conciencia de Occidente.
Antonio Gramsci, marxista italiano, encarcelado por Mussolini, lo había visto primero. Llamó a esto «hegemonía cultural». La Escuela de Frankfurt convirtió la intuición de Gramsci en estrategia operativa. Pero había un problema. En 1933, Hitler sube al poder. El instituto se cierra. Los seis son judíos y deben abandonar Alemania, instalándose todos ellos en EEUU.
El instituto abre en Nueva York. amparado por la Universidad de Columbia. Horkheimer y Adorno refinan su arma más poderosa: la Teoría crítica. Es un método diseñado para criticar cada aspecto de la sociedad occidental sin proponer alternativa constructiva alguna ni posibles soluciones. Sólo señala opresión, dominación, injusticia, real o imaginada, observada en cada institución. Cada norma, cada tradición. Roger Scruton lo vio claro, no es filosofía, es destrucción disfrazada de análisis.
Horkheimer y Adorno publican «Dialéctica de la Ilustración». Esta es la base de todo lo que viene después. Su argumento central: la Ilustración, la razón, la ciencia, el progreso, no liberaron a la población, sino que la esclavizaron. La razón es una forma sofisticada de dominación. La ironía trágica es que estos refugiados de un totalitarismo consideran que la razón es totalitaria. Huyeron de un totalitarismo y dedicaron sus vidas a establecer uno de mayores alcances ya que crearon una ideología que destruiría la libertad occidental desde dentro.
Marcuse escribe «Eros y civilización» en el cual se fusiona a Marx y Freud de forma fundamental. Su argumento: la represión sexual es la base del capitalismo. La familia tradicional, la moral sexual cristiana, la monogamia, todo esto existe para reprimir los instintos naturales del ser humano y convertirlo en trabajador productivo obediente. Su solución: liberación sexual total. Destruir la familia, normalizar toda expresión sexual, sólo así el ser humano puede liberarse del capitalismo. Toda la liberación sexual de los años 60, la ideología de género actual y todo ataque a la familia tradicional, provienen de esta postura.
Erich Fromm aduce que el capitalismo produce una personalidad fascista. Cualquiera que defienda autoridad, jerarquía, tradición, es potencialmente fascista. Esta idea justifica el ataque permanente a toda estructura social tradicional. Wilhelm Reich, el más radical sexualmente, argumenta que el orgasmo es revolucionario, que la represión sexual causa fascismo, que la familia monógama es la célula del Estado fascista. Suena absurdo pero fue increíblemente influyente en la contracultura de los años 60.
Walter Benjamin se asocia al marxismo estético. Argumenta que el arte tradicional es elitista y debe destruirse. El arte debe ser reproducción masiva, política, activista. De aquí viene todo el arte contemporáneo basura que ves en museos y aquí está la jugada maestra: no atacaron al capitalismo directamente.
Marcuse no acude al proletariado para impulsar la revolución, sino a todas las minorías que se sienten oprimidas, en cualquier ámbito de la sociedad. Así, crean minorías oprimidas nuevas como las que provienen de la raza, género, sexo, y les enseñan a ver opresión en cada aspecto de la sociedad. Esta es la estrategia del wokismo actual. El victimismo es visto como una virtud.
Seis intelectuales marxistas se reúnen en 1923 en un instituto recién formado financiado con dinero de un millonario comunista. La función es comprender por qué la revolución proletaria fracasó en la mayoría de los países de Occidente y diseñar una estrategia alternativa para lograrlo.
Un siglo después dominan las universidades de todo el mundo Occidental. Controlan el lenguaje de los medios de comunicación, dictan las políticas culturales de los gobiernos y lo más importante determinan qué puedes decir sin ser cancelado.
¿Cómo lo lograron? No con revolución violenta. No tomaron el poder político, hicieron algo mucho más efectivo: capturaron la cultura. Lo hicieron con una estrategia tan precisa que hoy puedes rastrearla paso a paso, nombre por nombre, texto por texto. El wokismo es una de las consecuencias actuales de la ideología promovida.
Los seis intelectuales de Frankfurt que cambiaron Occidente para siempre y las ideas específicas que aportó cada uno, son los siguientes: Max Horkheimer, Theodor Adorno, Herbert Marcuse, Erich Fromm, Wilhelm Reich y Walter Benjamin.
Dejaron de hablar de economía, de proletariado y burguesía; en su lugar hicieron algo que Lenin nunca habría imaginado: fusionar Marx con Freud. Combinaron crítica económica con psicoanálisis, y llegaron a una conclusión revolucionaria: el capitalismo no sólo explota económicamente a la clase trabajadora, la domina culturalmente. La familia tradicional, la moral sexual, la religión, la educación, el arte; todas estas instituciones culturales funcionan como mecanismos de dominación psicológica que hacen que el trabajador acepte su explotación como natural.
Y acá está el giro que cambió todo. Si el problema es cultural, la solución debe ser también cultural. No se necesita una revolución económica violenta, se necesita una revolución cultural gradual. Se necesita capturar las instituciones culturales, universidades, medios, arte, educación, y desde ahí transformar la conciencia de Occidente.
Antonio Gramsci, marxista italiano, encarcelado por Mussolini, lo había visto primero. Llamó a esto «hegemonía cultural». La Escuela de Frankfurt convirtió la intuición de Gramsci en estrategia operativa. Pero había un problema. En 1933, Hitler sube al poder. El instituto se cierra. Los seis son judíos y deben abandonar Alemania, instalándose todos ellos en EEUU.
El instituto abre en Nueva York. amparado por la Universidad de Columbia. Horkheimer y Adorno refinan su arma más poderosa: la Teoría crítica. Es un método diseñado para criticar cada aspecto de la sociedad occidental sin proponer alternativa constructiva alguna ni posibles soluciones. Sólo señala opresión, dominación, injusticia, real o imaginada, observada en cada institución. Cada norma, cada tradición. Roger Scruton lo vio claro, no es filosofía, es destrucción disfrazada de análisis.
Horkheimer y Adorno publican «Dialéctica de la Ilustración». Esta es la base de todo lo que viene después. Su argumento central: la Ilustración, la razón, la ciencia, el progreso, no liberaron a la población, sino que la esclavizaron. La razón es una forma sofisticada de dominación. La ironía trágica es que estos refugiados de un totalitarismo consideran que la razón es totalitaria. Huyeron de un totalitarismo y dedicaron sus vidas a establecer uno de mayores alcances ya que crearon una ideología que destruiría la libertad occidental desde dentro.
Marcuse escribe «Eros y civilización» en el cual se fusiona a Marx y Freud de forma fundamental. Su argumento: la represión sexual es la base del capitalismo. La familia tradicional, la moral sexual cristiana, la monogamia, todo esto existe para reprimir los instintos naturales del ser humano y convertirlo en trabajador productivo obediente. Su solución: liberación sexual total. Destruir la familia, normalizar toda expresión sexual, sólo así el ser humano puede liberarse del capitalismo. Toda la liberación sexual de los años 60, la ideología de género actual y todo ataque a la familia tradicional, provienen de esta postura.
Erich Fromm aduce que el capitalismo produce una personalidad fascista. Cualquiera que defienda autoridad, jerarquía, tradición, es potencialmente fascista. Esta idea justifica el ataque permanente a toda estructura social tradicional. Wilhelm Reich, el más radical sexualmente, argumenta que el orgasmo es revolucionario, que la represión sexual causa fascismo, que la familia monógama es la célula del Estado fascista. Suena absurdo pero fue increíblemente influyente en la contracultura de los años 60.
Walter Benjamin se asocia al marxismo estético. Argumenta que el arte tradicional es elitista y debe destruirse. El arte debe ser reproducción masiva, política, activista. De aquí viene todo el arte contemporáneo basura que ves en museos y aquí está la jugada maestra: no atacaron al capitalismo directamente.
Marcuse no acude al proletariado para impulsar la revolución, sino a todas las minorías que se sienten oprimidas, en cualquier ámbito de la sociedad. Así, crean minorías oprimidas nuevas como las que provienen de la raza, género, sexo, y les enseñan a ver opresión en cada aspecto de la sociedad. Esta es la estrategia del wokismo actual. El victimismo es visto como una virtud.
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- Ingeniero en Electrónica. Ex Docente de la Universidad de Mendoza, Universidad Nacional de Cuyo, Universidad Tecnológica Nacional, Universidad Católica.
