Algunos autores comparan a Alexis de Tocqueville con Cristobal Colón, ya que, mientras que Colón permite que los europeos, principalmente, se enteren de la existencia de un nuevo continente, Tocqueville permite que conozcan el nuevo sistema político y social que se está estableciendo en el norte de tal continente.
Entre los aspectos que describe en La democracia en América, libro escrito en el siglo XIX, se destaca su observación acerca de las diferencias entre el trabajo libre y el trabajo esclavo. Mauricio Lebedinsky escribió: "Como a otros viajeros, le llamó la atención el régimen comunal de Estados Unidos, la participación de los habitantes en todos los aspectos de cada pueblo o ciudad, la cantidad de activistas, la manera de hacer justicia con jurados populares".
"Observó que en el norte era esencial el trabajo y en el sur el ocio, un mal derivado de mantener la esclavitud, que corrompe a todos (hay que recordar que sus observaciones corresponden a los años '30 del siglo XIX y la Guerra de Secesión del norte contra el sur tuvo lugar entre 1861 y 1865; recién entonces se abolió la esclavitud, aunque por mucho tiempo sólo formalmente)" (De "El secreto de los genios"-Capital Intelectual SA-Buenos Aires 2007).
Al respecto podemos leer:
El análisis de Alexis de Tocqueville sobre la esclavitud y las implicaciones económicas del trabajo esclavo frente al trabajo libre es uno de los apartados más agudos de su obra cumbre, "La democracia en América" (1835-1840). El autor aborda este fenómeno no sólo desde una perspectiva moral, sino principalmente a través de un enfoque sociológico y económico.
Los 3 argumentos de Tocqueville sobre el trabajo esclavo
Tocqueville utiliza la famosa comparación entre los Estados de Kentucky (esclavista) y Ohio (libre) —separados únicamente por un río— para demostrar el impacto real de este sistema económico:
• Inestabilidad y costo oculto: Sostiene que el trabajo esclavo es, paradójicamente, más caro a largo plazo. Mientras que el agricultor libre contrata mano de obra temporal sólo durante la siembra y la cosecha, el amo esclavista está obligado a mantener, alimentar y vestir a grandes poblaciones de trabajadores durante todo el año, incluso cuando su rendimiento no se requiere.
• Destrucción del valor del trabajo: En las sociedades esclavistas, el trabajo físico se asocia directamente con la sumisión y la degradación social. Esto provoca que los ciudadanos libres de esas regiones eviten el esfuerzo manual por considerarlo deshonroso, lo que frena la innovación, el comercio y el desarrollo industrial en comparación con los Estados del norte.
• La ausencia de salario: Tocqueville define la falta de remuneración monetaria como el «sello distintivo de la esclavitud». Al no existir la posibilidad de acumular propiedad ni de negociar un sueldo, se anula por completo el motor de la competencia y el deseo individual de progreso que define a las sociedades democráticas modernas. (Modo IA)
El trabajo esclavo se sigue manteniendo parcialmente, en especial en los países socialistas, ya que la eliminación de la propiedad privada, total o parcial, necesariamente forma una clase trabajadora y una clase dirigente. La clase dirigente, denominada a veces como "la nueva clase", es la que se comporta como los "dueños del Estado", ya que ejercen un control total sobre cada aspecto de la sociedad. Incluso convencen a muchos acerca de una futura "redistribución" de los bienes expropiados a los ricos, cuando en realidad tales bienes no van a ser distribuidos entre los engañados pobres, sino que serán parte del Estado socialista.
Varios son los líderes socialistas latinoamericanos que coinciden en que "Es conveniente mantener a muchos en la pobreza, pero con esperanza", ya que los pobres engañados son la base electoral de tales líderes.
Milovan Djilas escribió respecto de la clase dirigente yugoslava en la etapa comunista: “Si damos por supuesto que la calidad de miembro de esta burocracia o nueva clase propietaria, se basa en el uso de privilegios inherentes en la propiedad –en este caso de bienes materiales nacionalizados-, entonces la calidad de miembro de la nueva clase partidaria o burocracia política, se refleja en la obtención de bienes materiales y de privilegios mayor que la que la sociedad concedería normalmente para esas funciones”.
“En la práctica, el privilegio de propiedad de la nueva clase se manifiesta como un derecho exclusivo a que la burocracia política distribuya la renta nacional, fije salarios, dirija el desarrollo económico y disponga de la propiedad nacionalizada y la otra. Así es como se presenta ante el hombre corriente, quien considera al funcionario comunista como un hombre muy rico y que no tiene que trabajar”.
"Partiendo de la premisa de que sólo ellos conocen las leyes que gobiernan la sociedad, los comunistas llegan a la conclusión demasiado simple y anticientífica de que ese supuesto conocimiento les da el poder y el derecho exclusivo a modificar la sociedad y dirigir sus actividades. Éste es el error más importante de su sistema".
"La monarquía no tenía una idea tan elevada de sí misma como la que los comunistas tienen de sí mismos, ni era tan absoluta como ellos" (De "La nueva clase"-Editorial Sudamericana SA-Buenos Aires 1957).
Milovan Djilas, quien llegó a desempeñar altos cargos jerárquicos en el comunismo yugoslavo, agrega: “En la Unión Soviética y otros países comunistas ha sucedido todo de una manera distinta de cómo pronosticaron sus dirigentes…Éstos esperaban que el Estado desapareciera rápidamente y se fortaleciera la democracia. Ha sucedido lo contrario. Esperaban un rápido mejoramiento del nivel de vida, y a este respecto apenas se ha producido cambio alguno, y en los países subyugados de la Europa oriental ese nivel incluso ha empeorado”.
“El monopolio que la nueva clase establece en nombre de la clase trabajadora sobre toda la sociedad es, ante todo, un monopolio sobre la clase trabajadora misma. Este monopolio es en primer término intelectual, sobre el llamado proletariado de avant-garde, y luego sobre todo el proletariado. Esta es la mayor decepción que puede causar la nueva clase, pero pone de manifiesto que su fuerza y su interés radican principalmente en la industria. Sin industria, la nueva clase no puede consolidar su posición o autoridad”.
“Los hijos de la clase obrera son los miembros más resueltos de la nueva clase. El destino de los esclavos ha consistido siempre en proporcionar a sus amos los representantes más inteligentes y capaces. En este caso ha nacido de la clase explotada una nueva clase explotadora y gobernante”.
Peter Drucker escribió respecto de los resultados del capitalismo considerando que llega realmente a lo que los socialistas sólo proponen como un logro lejano y, a veces, como un simple engaño: “En lugar del capitalista de la vieja escuela, en los países desarrollados son los fondos de pensiones los que, de forma creciente, controlan la provisión y asignación de dinero. En EEUU, en 1992, estos fondos reunían la mitad del capital en acciones de las empresas de mayor tamaño del país y controlaban casi el mismo porcentaje de la deuda fija de esas mismas empresas. Los propietarios beneficiarios de los fondos de pensiones son, por supuesto, los empleados del país”.
“Si el socialismo se define, como lo hizo Marx, como la propiedad de los medios de producción por parte de los trabajadores, entonces EEUU se ha convertido en el país más «socialista» que existe, al tiempo que sigue siendo también el más «capitalista». Los fondos de pensiones son gestionados por una nueva raza de capitalistas, los anónimos y desconocidos empleados asalariados, los analistas de inversiones de fondos de pensiones y los directores de cartera”.
Mientras que el marxismo se basa en el trabajo como el principal factor de la producción, algo desactualizado incluso en la época en que surgió, quedaría aún más desactualizado en el futuro. Peter Drucker agrega: “Pero hay algo igualmente importante: el recurso real que controla todo, el «factor de producción» absolutamente decisivo, ha dejado de ser el capital, o el suelo o la mano de obra; ahora es el saber. En lugar de capitalistas y proletarios, las clases de la sociedad poscapitalista son los trabajadores del saber y los trabajadores de los servicios” (De “La sociedad poscapitalista”-Editorial Sudamericana SA-Buenos Aires 1993).
domingo, 18 de octubre de 2026
viernes, 16 de octubre de 2026
La situación en Francia
Ante los diversos conflictos existentes en distintos puntos del planeta, surge la necesidad de considerar la posibilidad de solucionarlos de alguna manera, si bien algunos de ellos parecen no tener solución posible. Este es el caso del conflicto entre Israel y sus vecinos musulmanes, ya que ambos bandos responden siempre con venganzas, lo que indica pocas posibilidades de solución.
En estos casos se advierte la importancia del "Ama a tu enemigo", que aparece en el Nuevo Testamento. Más que un llamado a "amar al que odias", por cierto algo contradictorio, sugiere cortar con las secuencias de venganzas, ya que, de lo contrario, se tiende a la destrucción, parcial o total, de ambos bandos.
En países europeos se advierte un serio conflicto entre nativos e inmigrantes, o entre sectores de los mismos. Así, la izquierda política ha inculcado en los niños y jóvenes europeos, a través de escuelas y universidades, que los europeos y los blancos, especialmente, conllevan cierta perversidad genética y que son los "opresores" de los demás sectores de una nación, o incluso del mundo entero. Luego, convencidos de esa culpabilidad, los nativos tienden a actuar en forma favorable a los sectores "oprimidos" que, en realidad, buscan destruirlos vía venganzas. Así, policías británicos creyeron en la palabra de un inmigrante que hirió de gravedad al joven Henry Nowak, británico de 18 años, en diciembre del 2025. El inmigrante agresor les dijo que había sido ofendido o atacado por el británico que yacía sangrando en el suelo. Para no parecer "racistas" o "fascistas", los policías se pusieron de parte del agresor y esposaron en el suelo al joven que sangraba y que murió poco después.
En el caso de Francia sucede algo similar; por una parte encontramos odio y venganza desde la izquierda política y el Islam, y miedo y culpa desde los nativos, por otra parte. El problema se acentúa por cuanto, al aumentar el porcentaje de musulmanes en Francia, algunos alcaldes musulmanes son elegidos por votación musulmana en forma independiente a sus virtudes o defectos. Así se vio el caso del alcalde de Saint-Denis, Bally Bagayoko, quien se asociaba a los violentos que quemaban bienes públicos, incluso afirmando que "La violencia, en un momento dado, puede ser legítima" considerada como una provocación a cometer delitos. Es cuestión de tiempo para que un musulman sea elegido presidente de Francia, por lo que es serio el peligro que correrán los nativos franceses para ese momento.
Es oportuno mencionar, parcialmente, una entrevista realizada en YouTube por Harry Sultan, siendo la entrevistada Thaïs d'Escufon, activista francesa que conoce de cerca el complejo proceso que vive su país. La mencionada activista sufrió un intento de violación, años atrás, por parte de un inmigrante africano. Luego, al ser entrevistada por el hecho, y por haber nombrado el origen del agresor, fue bloqueada de algunas redes sociales y pasible de sanciones penales por lo que en general tal denuncia se considera una forma de "racismo" y "discriminación", olvidando que toda persona de raza blanca es considerada "opresora" y "fascista" por naturaleza y que los inmigrantes son considerados siempre como los "oprimidos". De esa forma, desde la sociedad francesa se le da un importante estímulo a los inmigrantes para seguir delinquiendo en forme impune.
Respuestas de la activista:
Hemos tenido un problema de inmigración desde hace bastante tiempo, pero ahora la diferencia es que las personas que están causando caos y problemas son de segunda y tercera generación de inmigrantes. No son inmigrantes ilegales que llevan poco tiempo aquí, no son personas que hayan llegado recientemente, son como los hijos de inmigrantes o los nietos de inmigrantes anteriores y podrías pensar, bueno, como nacieron aquí y crecieron aquí, tal vez están asimilados, se integraron a Francia, no causan ningún problema, pero este es el tipo de momento en el que ves que esto no es cierto. De hecho, es todo lo contrario.
La generación anterior de inmigrantes causó menos problemas que los que causan ahora y parece que nos odian más que la generación anterior. Y debido, creo, a su cultura, al discurso de sus padres en casa, pero también, ya sabes, a esta propaganda de extrema izquierda anti-Francia en Francia. Todo esto y por supuesto su resentimiento hacia el colonialismo francés en sus países, porque la mayoría de esos inmigrantes son argelinos. Algunos vienen de Marruecos y de otros países de África, pero la mayoría de nuestros inmigrantes son de Argelia. Puedes ver en todas estas imágenes que estas personas que están rompiendo todo, golpeando a los maestros, quemando las escuelas, son muy jóvenes y eso da miedo porque a veces tienen incluso 14, 15 años y a veces también ves que estudiantes franceses nativos están en la multitud.
No son los inmigrantes los que se están asimilando a nuestra cultura. Son algunos franceses de origen los que se están asimilando a la de ellos. Con migración masiva no puedes tener integración masiva. La asimilación es un camino muy individual.
[Acerca del alcalde de Saint-Denis]. No podría darte un número exacto de estos alcaldes inmigrantes. Hay algunos, la mayoría de la extrema izquierda y aquí está el partido de La Francia Insumisa (LFI), que es muy radical y realmente tiene ese discurso, ya sabes, la culpa de Francia, como que los colonizamos, tenemos que sentirnos apenados, ellos son discriminados, ellos son las víctimas de nuestro racismo, racismo sistémico. Pero ya sabes el ejempolo definitivo de lo que pasa cuando tienes este tipo de discurso, porque en Saint-Denis eligieron a ese alcalde. Su nombre es Bally Bagayuco. Y él, en vez de calmar a todos simplemente se unió a ellos.
Parece estar feliz por todos estos disturbios y de hecho tuvimos bastantes problemas con él porque ayudó a los narcotraficantes de su distrito como de la ciudad que él gobierna. Él tampoco votó en contra de la mutilación genital de niñas pequeñas en su ciudad, como que él está ayudando activamente a esta cultura islámica. Sus votantes son de esa cultura y no puede ir frontalmente en contra de ellos. Así que es el tipo de ejemplo donde ves que él todavía está impregnado de estas creencias, estos valores y esta cultura.
Es muy simbólico porque Saint-Denis es la ciudad donde están enterrados nuestros reyes y ahora es una zona a la que no conviene entrar, como que es una ciudad cuya población ha sido reemplazada en gran medida, llena de inmigrantes y descendientes de inmigrantes. Y no es una simple coincidencia que ya no sea una zona muy turística, aunque está muy cerca de París y se quejan de ser pobres, de no recibir suficiente ayuda, pero en realidad Saint-Denis recibe 10 veces más apoyo financiero que el departamento de la Cruz, que es uno de los más pobres de Francia y está compuesto en su mayoría por franceses nativos. Así que este discurso es completamente falso.
Hemos hecho todo por ellos. Hemos construido nuevas escuelas. Siempre se reemplaza todo porque ellos lo rompen, lo queman y después se quejan de que no ayudamos y de que están siendo discriminados. Así que él realmente mantiene este discurso de odio hacia Francia y realmente es preocupante porque literalmente es un alcalde, pero está pidiendo una nueva Francia para reemplazar la antigua y básicamente es todo el discurso de la extrema izquierda.
(De YouTube: "Tenemos que escuchar esto sobre Francia ft. Thaïs d'Escufon" de Harry Sultan en Español)
En estos casos se advierte la importancia del "Ama a tu enemigo", que aparece en el Nuevo Testamento. Más que un llamado a "amar al que odias", por cierto algo contradictorio, sugiere cortar con las secuencias de venganzas, ya que, de lo contrario, se tiende a la destrucción, parcial o total, de ambos bandos.
En países europeos se advierte un serio conflicto entre nativos e inmigrantes, o entre sectores de los mismos. Así, la izquierda política ha inculcado en los niños y jóvenes europeos, a través de escuelas y universidades, que los europeos y los blancos, especialmente, conllevan cierta perversidad genética y que son los "opresores" de los demás sectores de una nación, o incluso del mundo entero. Luego, convencidos de esa culpabilidad, los nativos tienden a actuar en forma favorable a los sectores "oprimidos" que, en realidad, buscan destruirlos vía venganzas. Así, policías británicos creyeron en la palabra de un inmigrante que hirió de gravedad al joven Henry Nowak, británico de 18 años, en diciembre del 2025. El inmigrante agresor les dijo que había sido ofendido o atacado por el británico que yacía sangrando en el suelo. Para no parecer "racistas" o "fascistas", los policías se pusieron de parte del agresor y esposaron en el suelo al joven que sangraba y que murió poco después.
En el caso de Francia sucede algo similar; por una parte encontramos odio y venganza desde la izquierda política y el Islam, y miedo y culpa desde los nativos, por otra parte. El problema se acentúa por cuanto, al aumentar el porcentaje de musulmanes en Francia, algunos alcaldes musulmanes son elegidos por votación musulmana en forma independiente a sus virtudes o defectos. Así se vio el caso del alcalde de Saint-Denis, Bally Bagayoko, quien se asociaba a los violentos que quemaban bienes públicos, incluso afirmando que "La violencia, en un momento dado, puede ser legítima" considerada como una provocación a cometer delitos. Es cuestión de tiempo para que un musulman sea elegido presidente de Francia, por lo que es serio el peligro que correrán los nativos franceses para ese momento.
Es oportuno mencionar, parcialmente, una entrevista realizada en YouTube por Harry Sultan, siendo la entrevistada Thaïs d'Escufon, activista francesa que conoce de cerca el complejo proceso que vive su país. La mencionada activista sufrió un intento de violación, años atrás, por parte de un inmigrante africano. Luego, al ser entrevistada por el hecho, y por haber nombrado el origen del agresor, fue bloqueada de algunas redes sociales y pasible de sanciones penales por lo que en general tal denuncia se considera una forma de "racismo" y "discriminación", olvidando que toda persona de raza blanca es considerada "opresora" y "fascista" por naturaleza y que los inmigrantes son considerados siempre como los "oprimidos". De esa forma, desde la sociedad francesa se le da un importante estímulo a los inmigrantes para seguir delinquiendo en forme impune.
Respuestas de la activista:
Hemos tenido un problema de inmigración desde hace bastante tiempo, pero ahora la diferencia es que las personas que están causando caos y problemas son de segunda y tercera generación de inmigrantes. No son inmigrantes ilegales que llevan poco tiempo aquí, no son personas que hayan llegado recientemente, son como los hijos de inmigrantes o los nietos de inmigrantes anteriores y podrías pensar, bueno, como nacieron aquí y crecieron aquí, tal vez están asimilados, se integraron a Francia, no causan ningún problema, pero este es el tipo de momento en el que ves que esto no es cierto. De hecho, es todo lo contrario.
La generación anterior de inmigrantes causó menos problemas que los que causan ahora y parece que nos odian más que la generación anterior. Y debido, creo, a su cultura, al discurso de sus padres en casa, pero también, ya sabes, a esta propaganda de extrema izquierda anti-Francia en Francia. Todo esto y por supuesto su resentimiento hacia el colonialismo francés en sus países, porque la mayoría de esos inmigrantes son argelinos. Algunos vienen de Marruecos y de otros países de África, pero la mayoría de nuestros inmigrantes son de Argelia. Puedes ver en todas estas imágenes que estas personas que están rompiendo todo, golpeando a los maestros, quemando las escuelas, son muy jóvenes y eso da miedo porque a veces tienen incluso 14, 15 años y a veces también ves que estudiantes franceses nativos están en la multitud.
No son los inmigrantes los que se están asimilando a nuestra cultura. Son algunos franceses de origen los que se están asimilando a la de ellos. Con migración masiva no puedes tener integración masiva. La asimilación es un camino muy individual.
[Acerca del alcalde de Saint-Denis]. No podría darte un número exacto de estos alcaldes inmigrantes. Hay algunos, la mayoría de la extrema izquierda y aquí está el partido de La Francia Insumisa (LFI), que es muy radical y realmente tiene ese discurso, ya sabes, la culpa de Francia, como que los colonizamos, tenemos que sentirnos apenados, ellos son discriminados, ellos son las víctimas de nuestro racismo, racismo sistémico. Pero ya sabes el ejempolo definitivo de lo que pasa cuando tienes este tipo de discurso, porque en Saint-Denis eligieron a ese alcalde. Su nombre es Bally Bagayuco. Y él, en vez de calmar a todos simplemente se unió a ellos.
Parece estar feliz por todos estos disturbios y de hecho tuvimos bastantes problemas con él porque ayudó a los narcotraficantes de su distrito como de la ciudad que él gobierna. Él tampoco votó en contra de la mutilación genital de niñas pequeñas en su ciudad, como que él está ayudando activamente a esta cultura islámica. Sus votantes son de esa cultura y no puede ir frontalmente en contra de ellos. Así que es el tipo de ejemplo donde ves que él todavía está impregnado de estas creencias, estos valores y esta cultura.
Es muy simbólico porque Saint-Denis es la ciudad donde están enterrados nuestros reyes y ahora es una zona a la que no conviene entrar, como que es una ciudad cuya población ha sido reemplazada en gran medida, llena de inmigrantes y descendientes de inmigrantes. Y no es una simple coincidencia que ya no sea una zona muy turística, aunque está muy cerca de París y se quejan de ser pobres, de no recibir suficiente ayuda, pero en realidad Saint-Denis recibe 10 veces más apoyo financiero que el departamento de la Cruz, que es uno de los más pobres de Francia y está compuesto en su mayoría por franceses nativos. Así que este discurso es completamente falso.
Hemos hecho todo por ellos. Hemos construido nuevas escuelas. Siempre se reemplaza todo porque ellos lo rompen, lo queman y después se quejan de que no ayudamos y de que están siendo discriminados. Así que él realmente mantiene este discurso de odio hacia Francia y realmente es preocupante porque literalmente es un alcalde, pero está pidiendo una nueva Francia para reemplazar la antigua y básicamente es todo el discurso de la extrema izquierda.
(De YouTube: "Tenemos que escuchar esto sobre Francia ft. Thaïs d'Escufon" de Harry Sultan en Español)
miércoles, 14 de octubre de 2026
Europa ante su autodestrucción
Desde el punto de vista de sectores que suponen que nuestra humanidad se ha desarrollado en base a una lucha interminable entre opresores y oprimidos, y que el sector opresor implica a Occidente y la raza blanca, todo plan de lucha "reparadora" de la humanidad debe apuntar a destruir todo lo que provenga de Occidente y de la gente blanca, como la política, la economía, la organización familiar, la religión, etc. De ahí que el el cristianismo, la democracia y hasta la raza blanca, deberían desaparecer de alguna forma. Estas ideas le dan sentido a la actual crisis que vive Europa en particular, como Occidente en general.
La autodestrucción europea, y también occidental, implica una especie de "ingeniería social" mediante la cual se trata de limitar el posible crecimiento de individuos de raza blanca, lo que constituye una forma de racismo evidente. De ahí que se promueve la homosexualidad, la variedad de géneros, abortos, cambios de sexo, feminismo que promueve alejamientos y conflictos entre hombres y mujeres, recepción de denuncias de mujeres sin aporte de pruebas, etc. Mientras tanto, los musulmanes no tienen ninguna limitación para su aumento poblacional.
Mientras que la entrada a países europeos de gente no blanca está libre de trabas, a la intelectual holandesa Eva Vlaardingerbroek se le prohibió el ingreso al Reino Unido aduciendo que "su presencia no favorece al bien público" y que es una prohibición "sin derecho a apelar". Esta medida fue tomada por criticar al ex minisro Starmer en redes sociales, algo propio de los sistemas totalitarios.
Se transcribe a continuación parte de una conferencia, dictada en Hungría, por Eva Vlaardingerbroek:
Luego de la presentación, expresó:
Déjenme llevarlos a través de los últimos 7 días en Europa. Esta semana en Estocolmo tres ancianas de unos 70 años fueron apuñaladas a plena luz del día en las calles de esa ciudad. En Londres, cuatro personas fueron apuñaladas en un lapso de sólo 42 horas. En París cientos de inmigrantes afganos tomaron las calles para provocar disturbios. Y en Brigolo, también en Francia, otra Iglesia fue reducida a cenizas.
Y eso, damas y caballeros, son sólo algunos incidentes en apenas un par de días en nuestro hermoso continente. Pero todos sabemos que estos incidentes ya no son incidentes. Si algo es seguro, es que nosotros sabemos, y nuestros gobiernos también saben, que existe un vínculo entre la inmigración masiva y el crimen.
Nuestra nueva realidad en Europa consiste en violaciones, apuñalamientos, asesinatos, homicidios, tiroteos e incluso decapitaciones. Pero permítanme ser clara sobre algo: Esto no solía suceder antes. Este es un problema recién importado. Samuel Huntington predijo esto hace más de veinticinco años cuando escribió, y cito:
"En el nuevo mundo de la migración masiva, los conflictos más generalizados, importantes y peligrosos no serán entre las clases sociales. No serán entre los ricos y los pobres. Serán entre pueblos que pertenecen a diferentes entidades culturales. Las guerras tribales y los conflictos étnicos ocurrirán dentro de las civilizaciones".
Vaya, qué razón tenía. Y lo peor es que nosotros, como sociedad, parecemos habernos vuelto indiferentes a ello. Cuando otro chico o chica blanca muere a manos de un inmigrante, quizás sacudimos la cabeza, quizás soltamos un suspiro, tal vez hasta nos enfadamos por un minuto o dos, y luego seguimos con nuestras vidas. Ofrecemos pensamientos y oraciones a la familia, pero nada cambia nunca.
Damas y caballeros, ¿qué dice eso de nosotros? Esta es la señal. Esta es la respuesta de una sociedad que ya se ha rendido. Una sociedad que ya ha aceptado su derrota.
¿Pero es eso cierto? ¿Nos hemos rendido? ¿Realmente aceptamos la nueva realidad que nuestros líderes globalistas tienen pensada para nosotros? Sé una cosa con seguridad, y es que si nada cambia, si no empezamos a luchar seriamente por nuestro continente, por nuestra religión, por nuestros pueblos, nuestros países, entonces esta época en la que vivimos pasará a la historia como el momento en que las naciones occidentales ya no tuvieron que ser invadidas por ejércitos hostiles para ser conquistadas. Este periodo pasará a la historia como aquel en que el invasor fue invitado activamente por una elite corrupta. Y esta elite corrupta no sólo invitó al enemigo, sino que hizo que la población nativa pagara por ello también.
Cualquiera que tenga ojos puede verlo. La población europea blanca, cristiana y nativa está siendo reemplazada a un ritmo cada vez más acelerado. Permítanme respaldar esto con algunas estadísticas de mi país. Tomemos Ámsterdam, la capital. Ámsterdam consiste actualmente en un 56% de migrantes. La Haya, 58% de migrantes. Rotterdam, casi un 60% de migrantes. Y, por supuesto, la mayoría de estos inmigrantes provienen de países no cristianos, no occidentales, africanos y de Oriente medio. Conclusión: la población holandesa ya es minoría en la mayoría de nuestras ciudades. Pero sigamos adelante. Londres 54% de migrantes. De nuevo, conclusión: población nativa en minoría. Bruselas, no me sorprende, 70% de migrantes. Conclusión: población nativa superada por amplia mayoría.
Y otros europeos, por supuesto, seguirán el mismo camino pronto, si no lo han hecho ya. Así que voy a sacar la conclusión prohibida aquí. La teoría del gran reemplazo ya no es una teoría. Es una realidad, y lo interesante del reemplazo es que el sistema negará su existencia o, cuando la admiten, dicen que es bueno que la población europea nativa pronto deje de ser mayoría en su propio continente.
La vergüenza nacional holandesa y apodado el "papa del clima", Franz Timmermans, ya afirmó en 2015 que la diversidad es el destino de la humanidad. Y que Europa será diversa. Y, por supuesto, creo que todos sabemos a estas alturas qué quieren decir con la palabra diversidad. Significa menos gente blanca, menos de ustedes.
Imaginen esto en un país asiático o africano. Imaginen a sus líderes regocijándose por el hecho de que su gente pronto ya no será mayoría en su propio país. Absolutamente impensable, inimaginable. Entonces, ¿qué demonios les pasa a nuestros líderes? El sentimieno subyacente de lo que dicen es siempre el mismo. Nuestro sistema afirma que la gente blanca es malvada y que nuestra historia es fundamentalmente diferente a la de los demás. Consciente o inconscientemente, han absorbido las mentiras y los dogmas anti-blancos de la teoría crítica de la raza neomarxista.
Es por eso que los totalitarios en Bruselas intentan forzar a ustedes, el pueblo húngaro, una nación soberana, a aceptar inmigrantes a pesar de que la población y el gobierno han dicho que no. Pero no se equivoquen, la mayoría de los neerlandeses tampoco han pedido esto. Así como Bruselas obliga a Hungría a aceptar inmigrantes, están haciendo lo mismo ahora incluso en los pueblos más pequeños de los Países Bajos. Ninguna parte puede permanecer holandesa en el sentido tradicional de la palabra. Ninguna parte de Europa puede permanecer europea y no es difícil entender por qué. Si la vieja Europa todavía existe en ciertos lugares, la gente podrá comparar la nueva Europa con la antigua y preferirán la antigua.
Es por eso que los eurócratas odian tanto a Hungría. Y su mensaje es claro. Nuestro modo de vida, nuestra religión cristiana, nuestras naciones, tienen que desaparecer sin excepción. Su visión del futuro es una Europa libertina irreconocible donde cada ciudad se vuelve algo parecido a Bruselas. Fea, sucia, insegura, sin cohesión social, donde los edificios están constantemente en construcción y nunca terminan, y cuando lo hacen el resultado es más feo que al principio. ¿Y qué nos queda? Un estado de permanente aislamiento, confusión y desorientación. Señores y señoras, bienvenidos al nuevo orden mundial.
Entonces, ¿cuál es el antídoto? Una Europa cristiana fuerte de Estados nacionales soberanos. Es por eso que debemos rechazar rotundamente la mentira que el nacionalismo causa la guerra. No es el nacionalismo ni la soberanía nacional la causa de la guerra. Es el expansionismo.
(Fragmentos de YouTube: "Eva Vlaardingerbroek demand's re-migration to everse demographics change").
La autodestrucción europea, y también occidental, implica una especie de "ingeniería social" mediante la cual se trata de limitar el posible crecimiento de individuos de raza blanca, lo que constituye una forma de racismo evidente. De ahí que se promueve la homosexualidad, la variedad de géneros, abortos, cambios de sexo, feminismo que promueve alejamientos y conflictos entre hombres y mujeres, recepción de denuncias de mujeres sin aporte de pruebas, etc. Mientras tanto, los musulmanes no tienen ninguna limitación para su aumento poblacional.
Mientras que la entrada a países europeos de gente no blanca está libre de trabas, a la intelectual holandesa Eva Vlaardingerbroek se le prohibió el ingreso al Reino Unido aduciendo que "su presencia no favorece al bien público" y que es una prohibición "sin derecho a apelar". Esta medida fue tomada por criticar al ex minisro Starmer en redes sociales, algo propio de los sistemas totalitarios.
Se transcribe a continuación parte de una conferencia, dictada en Hungría, por Eva Vlaardingerbroek:
Luego de la presentación, expresó:
Déjenme llevarlos a través de los últimos 7 días en Europa. Esta semana en Estocolmo tres ancianas de unos 70 años fueron apuñaladas a plena luz del día en las calles de esa ciudad. En Londres, cuatro personas fueron apuñaladas en un lapso de sólo 42 horas. En París cientos de inmigrantes afganos tomaron las calles para provocar disturbios. Y en Brigolo, también en Francia, otra Iglesia fue reducida a cenizas.
Y eso, damas y caballeros, son sólo algunos incidentes en apenas un par de días en nuestro hermoso continente. Pero todos sabemos que estos incidentes ya no son incidentes. Si algo es seguro, es que nosotros sabemos, y nuestros gobiernos también saben, que existe un vínculo entre la inmigración masiva y el crimen.
Nuestra nueva realidad en Europa consiste en violaciones, apuñalamientos, asesinatos, homicidios, tiroteos e incluso decapitaciones. Pero permítanme ser clara sobre algo: Esto no solía suceder antes. Este es un problema recién importado. Samuel Huntington predijo esto hace más de veinticinco años cuando escribió, y cito:
"En el nuevo mundo de la migración masiva, los conflictos más generalizados, importantes y peligrosos no serán entre las clases sociales. No serán entre los ricos y los pobres. Serán entre pueblos que pertenecen a diferentes entidades culturales. Las guerras tribales y los conflictos étnicos ocurrirán dentro de las civilizaciones".
Vaya, qué razón tenía. Y lo peor es que nosotros, como sociedad, parecemos habernos vuelto indiferentes a ello. Cuando otro chico o chica blanca muere a manos de un inmigrante, quizás sacudimos la cabeza, quizás soltamos un suspiro, tal vez hasta nos enfadamos por un minuto o dos, y luego seguimos con nuestras vidas. Ofrecemos pensamientos y oraciones a la familia, pero nada cambia nunca.
Damas y caballeros, ¿qué dice eso de nosotros? Esta es la señal. Esta es la respuesta de una sociedad que ya se ha rendido. Una sociedad que ya ha aceptado su derrota.
¿Pero es eso cierto? ¿Nos hemos rendido? ¿Realmente aceptamos la nueva realidad que nuestros líderes globalistas tienen pensada para nosotros? Sé una cosa con seguridad, y es que si nada cambia, si no empezamos a luchar seriamente por nuestro continente, por nuestra religión, por nuestros pueblos, nuestros países, entonces esta época en la que vivimos pasará a la historia como el momento en que las naciones occidentales ya no tuvieron que ser invadidas por ejércitos hostiles para ser conquistadas. Este periodo pasará a la historia como aquel en que el invasor fue invitado activamente por una elite corrupta. Y esta elite corrupta no sólo invitó al enemigo, sino que hizo que la población nativa pagara por ello también.
Cualquiera que tenga ojos puede verlo. La población europea blanca, cristiana y nativa está siendo reemplazada a un ritmo cada vez más acelerado. Permítanme respaldar esto con algunas estadísticas de mi país. Tomemos Ámsterdam, la capital. Ámsterdam consiste actualmente en un 56% de migrantes. La Haya, 58% de migrantes. Rotterdam, casi un 60% de migrantes. Y, por supuesto, la mayoría de estos inmigrantes provienen de países no cristianos, no occidentales, africanos y de Oriente medio. Conclusión: la población holandesa ya es minoría en la mayoría de nuestras ciudades. Pero sigamos adelante. Londres 54% de migrantes. De nuevo, conclusión: población nativa en minoría. Bruselas, no me sorprende, 70% de migrantes. Conclusión: población nativa superada por amplia mayoría.
Y otros europeos, por supuesto, seguirán el mismo camino pronto, si no lo han hecho ya. Así que voy a sacar la conclusión prohibida aquí. La teoría del gran reemplazo ya no es una teoría. Es una realidad, y lo interesante del reemplazo es que el sistema negará su existencia o, cuando la admiten, dicen que es bueno que la población europea nativa pronto deje de ser mayoría en su propio continente.
La vergüenza nacional holandesa y apodado el "papa del clima", Franz Timmermans, ya afirmó en 2015 que la diversidad es el destino de la humanidad. Y que Europa será diversa. Y, por supuesto, creo que todos sabemos a estas alturas qué quieren decir con la palabra diversidad. Significa menos gente blanca, menos de ustedes.
Imaginen esto en un país asiático o africano. Imaginen a sus líderes regocijándose por el hecho de que su gente pronto ya no será mayoría en su propio país. Absolutamente impensable, inimaginable. Entonces, ¿qué demonios les pasa a nuestros líderes? El sentimieno subyacente de lo que dicen es siempre el mismo. Nuestro sistema afirma que la gente blanca es malvada y que nuestra historia es fundamentalmente diferente a la de los demás. Consciente o inconscientemente, han absorbido las mentiras y los dogmas anti-blancos de la teoría crítica de la raza neomarxista.
Es por eso que los totalitarios en Bruselas intentan forzar a ustedes, el pueblo húngaro, una nación soberana, a aceptar inmigrantes a pesar de que la población y el gobierno han dicho que no. Pero no se equivoquen, la mayoría de los neerlandeses tampoco han pedido esto. Así como Bruselas obliga a Hungría a aceptar inmigrantes, están haciendo lo mismo ahora incluso en los pueblos más pequeños de los Países Bajos. Ninguna parte puede permanecer holandesa en el sentido tradicional de la palabra. Ninguna parte de Europa puede permanecer europea y no es difícil entender por qué. Si la vieja Europa todavía existe en ciertos lugares, la gente podrá comparar la nueva Europa con la antigua y preferirán la antigua.
Es por eso que los eurócratas odian tanto a Hungría. Y su mensaje es claro. Nuestro modo de vida, nuestra religión cristiana, nuestras naciones, tienen que desaparecer sin excepción. Su visión del futuro es una Europa libertina irreconocible donde cada ciudad se vuelve algo parecido a Bruselas. Fea, sucia, insegura, sin cohesión social, donde los edificios están constantemente en construcción y nunca terminan, y cuando lo hacen el resultado es más feo que al principio. ¿Y qué nos queda? Un estado de permanente aislamiento, confusión y desorientación. Señores y señoras, bienvenidos al nuevo orden mundial.
Entonces, ¿cuál es el antídoto? Una Europa cristiana fuerte de Estados nacionales soberanos. Es por eso que debemos rechazar rotundamente la mentira que el nacionalismo causa la guerra. No es el nacionalismo ni la soberanía nacional la causa de la guerra. Es el expansionismo.
(Fragmentos de YouTube: "Eva Vlaardingerbroek demand's re-migration to everse demographics change").
martes, 13 de octubre de 2026
Estado de Bienestar y derechos sociales
El Estado de Bienestar, que caracteriza a la socialdemocracia, tiende a promover en todo integrante de la sociedad una renuencia a cumplir deberes por cuanto se lo ha acostumbrado a ser el depositario de derechos de todo tipo. Pero, por existir una limitada predisposición a cumplir deberes, con mayor necesidad los derechos deberán ser provistos por el Estado. Para cumplir con los derechos sociales, prometidos por los gobernantes, generalmente con fines electorales, tarde o temprano la crisis económica y social se presentará. Ello se debe a que los recursos económicos, necesarios para cubrir derechos, serán cada vez mayores, hasta entrar en situaciones de quiebra financiera.
Mediante un proceso acumulativo, cada vez es menor la predisposición de los ciudadanos hacia la cooperación social, ya que suponen que el cumplimiento de toda forma de cooperación "es obligación del Estado", que a su vez debe aumentar su intervención en la economía y en la vida cotidiana de la población. Respecto de la actitud del Estado paternalista, o de quienes lo dirigen, Arturo Damm Arnal escribió: "Tú no te preocupes que aquí estoy yo ¡que soy tu Estado de Bienestar!, para atender tus necesidades más apremiantes, ¡y hasta las que no lo sean tanto!, nada de lo cual es tu responsabilidad sino la mía. Déjalo en mis manos" (De "El punto sobre la i"-Unión Editorial SA-Madrid 2014).
Cuando un individuo no puede alcanzar metas económicas básicas, como disponer de casa propia o bien de un sueldo que le alcance para pagar un alquiler, nunca piensa que es la propia sociedad la que no ha sido capaz de establecer un nivel económico adecuado, por lo que culpa al Estado por no poder resolver sus problemas particulares. Pocas veces piensa en cumplir con sus deberes, ya que está mentalizado a recibir protección estatal. Tampoco piensa que el "bondadoso" Estado de Bienestar es también culpable de las limitaciones económicas de la sociedad, pero las protestas casi nunca van dirigidas hacia las intervenciones, sino a la falta de mayores intervenciones.
El ciudadano que piensa que tiene sólo derechos, tiende a actuar como un monarca exigente e intolerante ante la falta de respuesta a sus necesidades. Y tiende a destruir todo, sumándose a grupos violentos, como en el caso de las protestas en países europeos (también aprovechados por musulmanes y socialistas). Es el caso del niño caprichoso y exigente con sus padres que lo han mal acostumbrado.
Mientras que otros derechos existentes les son concedidos a todo ciudadano, sin perjudicar a otros, los derechos sociales se caracterizan por el hecho de que los recursos económicos logrados por el Estado son previamente extraídos, impuestos mediante, de la propia sociedad, o más precisamente, del sector productivo. Agustín Laje escribió: "El libro Ciudadanía y clase social de Thomas Marshall constituye un clásico en la materia. En este estudio de 1950, se muestra cómo la ciudadanía se ha definido en términos de derechos adquiridos, y de qué manera éstos han ido incrementándose acumulativamente entre los siglos XVIII Y XX. Marshall divide el periodo en tres etapas, que corresponden a los tres siglos que caen bajo su investigación: al siglo XVIII le corresponden los «derechos civiles», al XIX los «derechos políticos» y al XX los «derechos sociales». Cada nueva categoría supondría un progreso para el hombre".
"Por «derechos civiles» hay que entender «aquellos necesarios para la libertad individual de la persona, la libertad de palabra, pensamieno y fe, derecho a poseer propiedad y concluir contratos válidos, y el derecho a la justicia». Los «derechos políticos» son aquellos que «permiten participar en el ejercicio del poder político, como miembro de un organismo dotado de autoridad política o como elector de los miembros de tal organismo». Finalmente, los «derechos sociales» pretenden «significar toda la variedad desde el derecho a una medida de bienestar económico y seguridad material hasta compartir plenamente la herencia social y a llevar la vida de un ser civilizado según las pautas prevalecientes en la sociedad»".
"Como es evidente, hay una diferencia de naturaleza entre estos tres derechos y, sobre todo, entre los dos primeros y el tercero. En efecto, mientras los civiles se basan en una obligación de no agresión por parte de los demás (no iniciar la violencia contra otro por su fe, sus pensamientos u opiniones, no quitarle su propiedad, no irrespetar sus contratos) y los políticos se basan en una obligación de no impedir la participación electoral de los individuos por criterios arbitrarios (como la clase o el sexo), los derechos sociales obligan a los demás a ser proveedores de aquellos bienes y servicios que configuran el «bienestar» y la «civilización»".
"Los «derechos sociales» implican, de esta manera, un control de los individuos sobre la vida social, lo que en la práctica significa control político de las vidas ajenas. Hay toda la diferencia del mundo entre derechos que requieren de los otros no agresión y derechos que requieren agredir a los otros por medio del Estado para conseguir algo de ellos".
"Dado que el Estado se financia a través de la riqueza que producen los ciudadanos, todo agigantamiento estatal significa, en la práctica, incrementos tributarios y avances de la autoridad política sobre la propiedad privada de los ciudadanos" (De "Globalismo"-HarperEnfoque-Nashville 2024).
Mediante un proceso acumulativo, cada vez es menor la predisposición de los ciudadanos hacia la cooperación social, ya que suponen que el cumplimiento de toda forma de cooperación "es obligación del Estado", que a su vez debe aumentar su intervención en la economía y en la vida cotidiana de la población. Respecto de la actitud del Estado paternalista, o de quienes lo dirigen, Arturo Damm Arnal escribió: "Tú no te preocupes que aquí estoy yo ¡que soy tu Estado de Bienestar!, para atender tus necesidades más apremiantes, ¡y hasta las que no lo sean tanto!, nada de lo cual es tu responsabilidad sino la mía. Déjalo en mis manos" (De "El punto sobre la i"-Unión Editorial SA-Madrid 2014).
Cuando un individuo no puede alcanzar metas económicas básicas, como disponer de casa propia o bien de un sueldo que le alcance para pagar un alquiler, nunca piensa que es la propia sociedad la que no ha sido capaz de establecer un nivel económico adecuado, por lo que culpa al Estado por no poder resolver sus problemas particulares. Pocas veces piensa en cumplir con sus deberes, ya que está mentalizado a recibir protección estatal. Tampoco piensa que el "bondadoso" Estado de Bienestar es también culpable de las limitaciones económicas de la sociedad, pero las protestas casi nunca van dirigidas hacia las intervenciones, sino a la falta de mayores intervenciones.
El ciudadano que piensa que tiene sólo derechos, tiende a actuar como un monarca exigente e intolerante ante la falta de respuesta a sus necesidades. Y tiende a destruir todo, sumándose a grupos violentos, como en el caso de las protestas en países europeos (también aprovechados por musulmanes y socialistas). Es el caso del niño caprichoso y exigente con sus padres que lo han mal acostumbrado.
Mientras que otros derechos existentes les son concedidos a todo ciudadano, sin perjudicar a otros, los derechos sociales se caracterizan por el hecho de que los recursos económicos logrados por el Estado son previamente extraídos, impuestos mediante, de la propia sociedad, o más precisamente, del sector productivo. Agustín Laje escribió: "El libro Ciudadanía y clase social de Thomas Marshall constituye un clásico en la materia. En este estudio de 1950, se muestra cómo la ciudadanía se ha definido en términos de derechos adquiridos, y de qué manera éstos han ido incrementándose acumulativamente entre los siglos XVIII Y XX. Marshall divide el periodo en tres etapas, que corresponden a los tres siglos que caen bajo su investigación: al siglo XVIII le corresponden los «derechos civiles», al XIX los «derechos políticos» y al XX los «derechos sociales». Cada nueva categoría supondría un progreso para el hombre".
"Por «derechos civiles» hay que entender «aquellos necesarios para la libertad individual de la persona, la libertad de palabra, pensamieno y fe, derecho a poseer propiedad y concluir contratos válidos, y el derecho a la justicia». Los «derechos políticos» son aquellos que «permiten participar en el ejercicio del poder político, como miembro de un organismo dotado de autoridad política o como elector de los miembros de tal organismo». Finalmente, los «derechos sociales» pretenden «significar toda la variedad desde el derecho a una medida de bienestar económico y seguridad material hasta compartir plenamente la herencia social y a llevar la vida de un ser civilizado según las pautas prevalecientes en la sociedad»".
"Como es evidente, hay una diferencia de naturaleza entre estos tres derechos y, sobre todo, entre los dos primeros y el tercero. En efecto, mientras los civiles se basan en una obligación de no agresión por parte de los demás (no iniciar la violencia contra otro por su fe, sus pensamientos u opiniones, no quitarle su propiedad, no irrespetar sus contratos) y los políticos se basan en una obligación de no impedir la participación electoral de los individuos por criterios arbitrarios (como la clase o el sexo), los derechos sociales obligan a los demás a ser proveedores de aquellos bienes y servicios que configuran el «bienestar» y la «civilización»".
"Los «derechos sociales» implican, de esta manera, un control de los individuos sobre la vida social, lo que en la práctica significa control político de las vidas ajenas. Hay toda la diferencia del mundo entre derechos que requieren de los otros no agresión y derechos que requieren agredir a los otros por medio del Estado para conseguir algo de ellos".
"Dado que el Estado se financia a través de la riqueza que producen los ciudadanos, todo agigantamiento estatal significa, en la práctica, incrementos tributarios y avances de la autoridad política sobre la propiedad privada de los ciudadanos" (De "Globalismo"-HarperEnfoque-Nashville 2024).
lunes, 12 de octubre de 2026
¿Renuncia obligada?
En una entrevista realizada al sacerdote Charles Murr, se desprende la información de que el Papa Benedicto XVI fue presionado a renunciar, aun cuando se haya dicho que tal decisión fue motivada por una cuestión de salud. Entre quienes lo presionaron aparece Robert Prevost, actual Papa León XIV, siendo su principal objetivo realizar cambios en la Iglesia orientados a establecer una postura política de izquierda, mientras que Benedicto XVI tenía una postura menos orientada a la política y más a la difusión del cristianismo.
Charles Murr, de nacionalidad estadounidense, emplea calificativos políticos según se emplean en su país de origen, que son distintos a los empleados en Europa y Latinoamérica. Así, cuando habla de sacerdotes y obispos "liberales", implica que son de izquierda, socialistas, afines al Partido Demócrata de EEUU. Sus rivales son los "conservadores", cercanos al Partido Republicano de ese país.
Cuando Murr menciona que "Cristo va a ganar...", implícitamente está manifestando que el cambio de la Iglesia es un cambio opositor al cristianismo original, a los Evangelios. Incluso León XIV recientemente habló de una "nueva interpretación" del cristianismo.
A continuación se menciona parte de una entrevista al mencionado sacerdote:
EL SACERDOTE CHARLES MURR ROMPE SU SILENCIO: "Obligaron al Papa Benedicto XVI a renunciar"
CHARLES MURR: Hoy, después de la renuncia del Papa Benedetto que fue forzado, forzado por hombres en el Vaticano a renunciar, empezaron a rehacer el episcopado en todo el mundo. Los nuevos obispos, los nuevos obispos todos liberales, todos liberales, y el último encargado de la Congregación de los obispos ¿quién era? Robert Prevost, de Chicago, el cardenal Prevost, que llegó a ser el Papa León XIV, el nuevo Papa.
Todos los obispos que el Vaticano está nombrando, todos, son liberales. Así es que hay un conflicto muy grande, una guerra que está pasando dentro de la Iglesia, que podía haber pasado bajo Pablo VI y Juan Pablo II, pero está pasando hoy.
En la mayoría de la mentalidad de los obispos liberales está cambiando la Iglesia desde dentro. ¿Cómo va a terminar? Yo solamente sé una cosa: Cristo va a ganar. Yo tengo su palabra. Él estará con la Iglesia hasta el fin de los tiempos. ¿Cómo va a ser la salvación de esta Iglesia que está en crisis? No lo sé, no lo sé, pero si sé que se va a remediar.
Eso se llama, creo que se llama fe. Y tengo fe en Cristo, que mi Cristo no es ningún mentiroso. Lo que él dijo se va a cumplir. Vivo en esa confianza aún cuando veo muchas cosas que están andando muy mal. Pero eso es comida para otro día.
PERIODISTA: ¿Pero cree que en el Vaticano hay malas intenciones de verdad o hay personas que están intentando hacer las cosas bien, sólo que puede que tengan un enfoque diferente?
CHARLES MURR: No, yo creo que malas intenciones de verdad. Sí, de verdad. Cuando forzaron la renuncia de un Papa, Papa Benedetto, para poner a un hombre como Bergoglio, Papa Francisco, y que ese hombre tenía una.... eso es cosa para otros libros. Pero las cosas que enseñó y las cosas que dijo y que hizo son inexplicables, inexplicables, lo dejamos así...
Ahora, que este Papa actual, discípulo de él, va a seguir la misma línea, cosa curiosa, cosa curiosa....
(De "X" de Pablo Hertfelder García-Conde)
Charles Murr, de nacionalidad estadounidense, emplea calificativos políticos según se emplean en su país de origen, que son distintos a los empleados en Europa y Latinoamérica. Así, cuando habla de sacerdotes y obispos "liberales", implica que son de izquierda, socialistas, afines al Partido Demócrata de EEUU. Sus rivales son los "conservadores", cercanos al Partido Republicano de ese país.
Cuando Murr menciona que "Cristo va a ganar...", implícitamente está manifestando que el cambio de la Iglesia es un cambio opositor al cristianismo original, a los Evangelios. Incluso León XIV recientemente habló de una "nueva interpretación" del cristianismo.
A continuación se menciona parte de una entrevista al mencionado sacerdote:
EL SACERDOTE CHARLES MURR ROMPE SU SILENCIO: "Obligaron al Papa Benedicto XVI a renunciar"
CHARLES MURR: Hoy, después de la renuncia del Papa Benedetto que fue forzado, forzado por hombres en el Vaticano a renunciar, empezaron a rehacer el episcopado en todo el mundo. Los nuevos obispos, los nuevos obispos todos liberales, todos liberales, y el último encargado de la Congregación de los obispos ¿quién era? Robert Prevost, de Chicago, el cardenal Prevost, que llegó a ser el Papa León XIV, el nuevo Papa.
Todos los obispos que el Vaticano está nombrando, todos, son liberales. Así es que hay un conflicto muy grande, una guerra que está pasando dentro de la Iglesia, que podía haber pasado bajo Pablo VI y Juan Pablo II, pero está pasando hoy.
En la mayoría de la mentalidad de los obispos liberales está cambiando la Iglesia desde dentro. ¿Cómo va a terminar? Yo solamente sé una cosa: Cristo va a ganar. Yo tengo su palabra. Él estará con la Iglesia hasta el fin de los tiempos. ¿Cómo va a ser la salvación de esta Iglesia que está en crisis? No lo sé, no lo sé, pero si sé que se va a remediar.
Eso se llama, creo que se llama fe. Y tengo fe en Cristo, que mi Cristo no es ningún mentiroso. Lo que él dijo se va a cumplir. Vivo en esa confianza aún cuando veo muchas cosas que están andando muy mal. Pero eso es comida para otro día.
PERIODISTA: ¿Pero cree que en el Vaticano hay malas intenciones de verdad o hay personas que están intentando hacer las cosas bien, sólo que puede que tengan un enfoque diferente?
CHARLES MURR: No, yo creo que malas intenciones de verdad. Sí, de verdad. Cuando forzaron la renuncia de un Papa, Papa Benedetto, para poner a un hombre como Bergoglio, Papa Francisco, y que ese hombre tenía una.... eso es cosa para otros libros. Pero las cosas que enseñó y las cosas que dijo y que hizo son inexplicables, inexplicables, lo dejamos así...
Ahora, que este Papa actual, discípulo de él, va a seguir la misma línea, cosa curiosa, cosa curiosa....
(De "X" de Pablo Hertfelder García-Conde)
domingo, 11 de octubre de 2026
El complejo de autoridad
Los seres humanos estamos gobernados por las omnipresentes leyes naturales de las cuales nadie escapa a su poder. De ahí que, en principio, no harían falta las leyes ni los gobiernos humanos, siempre y cuando nos adaptáramos a dichas leyes en una forma aceptable. Sin embargo, gran parte de la historia de la humanidad está conformada por líderes que gobiernan desatendiendo a tales leyes.
La aparición de influyentes líderes políticos y religiosos determinan, para bien o para mal, el porvenir de los pueblos y de la humanidad. No existe tal cosa como un "determinismo histórico" que prescinda de tales apariciones, como lo afirman algunos autores. Tampoco es posible saber de antemano cuál ha de ser la influencia de determinado sujeto que asoma a las puertas del poder social. John Gunther escribió: "Este libro ha sido escrito desde un punto de vista muy preciso: el papel de la persona en la Historia. Como dijo Bertrand Russell, jamás la Revolución rusa habría sido un hecho sin Lenin, y la Europa moderna se habría desarrollado de otra forma si Bismarck hubiese muerto a edad temprana" (De "Los pilotos de Europa"-Ediciones Chas-Santiago de Chile 1937).
En el mencionado libro se reproduce y se comenta un intento por establecer una especie de teoría respecto del proceso que conlleva a la formación de líderes políticos totalitarios, si bien resulta evidente la obsesión que los domina por ejercer un gobierno material y mental sobre sus pueblos e, incluso, sobre la humanidad, siendo tales personajes los principales factores que produjeron las mayores catástrofes sociales y humanitarias de la historia.
COMPLEJO DE AUTORIDAD
Por John Gunther
Todos los dictadores son seres anormales. Hay que aceptar este principio. Ningún hombre verdaderamente normal se empeñaría en dirigir dictatorialmente una nación, aunque la causa no fuera más que vanidad humana. Se observa, además, que la mayor parte de los dictadores son profundamente neurópatas. Kemal Ataturk, por ejemplo, llevaba una vida privada desordenada; Dollfuss tenía el complejo de los enanos; los furores de Pilsudski eran patológicos; Mussolini, megalómano: la guerra de Abisinia lo prueba. De todos, es Stalin el que parece más cerca del tipo humano normal, pero no hay que olvidar que fue criminal lanzador de bombas en su juventud.
El gran psiquiatra vienés Dr. Guillermo Stekel tiene una teoría que explica de un modo satisfactorio la neuropatía de los dictadores y la pasividad con la cual la mayor parte de la gente soporta la dictadura. Llama a eso el «complejo de autoridad».
El estudio comienza con la infancia del individuo. En todo niño, dice Stekel, hay una lucha entre sus propios instintos y las lecciones del mundo exterior. Por ejemplo, a los niños les gusta ser sucios, pero la educación les enseña la limpieza. La educación se esfuerza ante todo en modelar al niño en sentido contrario a sus instintos primitivos. La educación se lleva a cabo por medio de la autoridad, y la autoridad se convierte en el enemigo del niño, pues ella exige que renuncie a sus primeros instintos.
La primera autoridad es la de los padres. Si los padres son demasiado débiles y el hijo francamente indócil, otras autoridades entran en juego: la autoridad de los hermanos mayores; la autoridad de los profesores; en ciertos casos la autoridad de la ley, y por encima de todas, la autoridad de la religión. El arma suprema en manos de los adultos que ejercen autoridad en un niño es la frase: «Dios te castigará».
Desde 1914, más o menos, el complejo de autoridad tiende a relajarse. Es evidente que la familia ya no es el principio sagrado que existía en otros tiempos. «Los padres, dice Stekel, ya no estaban conformados según el modelo moral que proponían a sus hijos. Sucedió inevitablemente que los hijos se sublevaron ante esta injusticia. Los padres trataron estúpidamente de imponer a los hijos las leyes morales que ellos por su cuenta despreciaban, lo que no dejaba otra alternativa a los hijos que vengarse rechazando las prohibiciones paternales».
Sucedió lo mismo con los profesores. La escuela y la universidad perdieron su peso. La gran guerra minó la autoridad entre países, y la ley y el orden interior de las naciones sufrieron por contragolpe. Una oleada de crímenes sumergió al mundo y más particularmente a la América. Por otra parte, la religión ha retrocedido ante la ciencia moderna y ha cesado de ser un factor vital de autoridad. Por último, los jóvenes se preguntaron cómo seguir creyendo en un Dios que había permitido la guerra y la carnicería de millones de hombres. Fue así como el principio de autoridad cayó en descrédito y se derrumbó definitivamente el antiguo complejo de autoridad.
De todo esto resultó una oleada de dictadores. Los Hitlers y los Mussolinis fueron sobre todo los substitutos del principio paternal. La gente sufre bajo la autoridad, pero no puede pasarse sin ella bajo una forma u otra. Habiéndose sublevados los hijos contra los padres, los reemplazaron Hitler, Mussolini, Pilsudski, Alejandro de Yugoslavia, Dollfuss, Kemal Ataturk y Stalin. El hijo moderno, juzgando indignos a sus padres, buscó un jefe exterior. Así la esfera de autoridad se encuentra actualmente fuera del hogar.
CÓMO GOBIERNAN LOS DICTADORES
En el fondo, todo gobierno es una sutil mezcla de las fuerzas del temor y del amor. Los dictadores han puesto de relieve este principio. Alejandro de Yugoslavia trataba de seducir a los croatas rebeldes mientras los aplastaba. El pequeño Dollfuss mató a los socialistas a cañonazos, después de lo cual les pidió perdón. Hitler es adorado por muchos de sus partidarios.
¿Por qué los individuos no sufren bajo la autoridad del dictador como sufren bajo la autoridad paternal? La razón, según Stekel, es que la duda de los individuos respecto de la infabilidad del dictador, disminuye a medida que aumenta el número de la gente que lo sigue. Cuanto más numerosos son sus partidarios, tanto menos se impone la duda. Una «epidemia psíquica» de adoración se extiende por el país invadiendo toda la nación, que se prosterna a los pies del dictador.
«Además, dice Stekel, a medida que las gentes que siguen al dictador son más numerosas, la suma de sus mediocridades se convierte en superioridad. El pueblo se identifica con su jefe, y sus súbditos participan de su persona y de su autoridad: comparten su complejo de autoridad». Los alemanes, por ejemplo, dicen que no son ellos quienes combaten, sino Hitler por ellos. Mussolini, según muchos italianos, no desea el poder para sí mismo, sino para salvar a la Italia, es decir, a los italianos y, por lo tanto, a ellos. «La obediencia y la rebelión, el amor y el odio, concluyen por mezclarse, dice el Dr. Stekel, y el dictador se convierte en una especie de salvador».
En otro tiempo, los nuevos conductores del pueblo eran generalmente fundadores de religiones nuevas. Ahora, son hombres políticos. Muchos dictadores de hoy están celosos de la religión, pues temen la implacable autoridad de Dios. Por eso, muy a menudo, tratan de matar la religión, el principio rival, tratando de destruir la fe religiosa de su pueblo. Kemal Ataurk atacó al Islam; Stalin trató de desarraigar la Iglesia ortodoxa.
Los dictadores mismos son generalmente neurópatas, porque ellos también sufren la ley del complejo de autoridad, ellos también se han rebelado contra la autoridad en su infancia. Pero eran hombres superiores, sea por la inteligencia, sea por la voluntad, y después de una infancia desgraciada, habiendo triunfado su rebelión, se vengan de sus padres imponiendo su autoridad a los otros. Se convierten a su vez en padres, no de una familia, sino de una nación.
Casi todos los dictadores modernos [se refiere al siglo XX], con excepción de Alejandro de Yugoslavia, nacieron pobres. Mussolini y Stalin, pertenecen a familias completamente miserables. Dollfuss era también de origen humilde. Además, varios dictadores, como Hitler, tuvieron una infancia maltratada. Los dictadores compensan su penosa juventud buscando después la gloria y el poder; pero la gloria y el poder no siempre son suficientes para calmarlos. Por eso Hitler se refugia en la música; Mussolini, en la velocidad; Kemal Ataturk, en el libertinaje.
Stekel atribuye la gran facilidad con que los dictadores alcanzan el poder al hecho de que nosotros, la gente menuda, tenemos necesidad de lanzar sobre algo las responsabilidades de nuestras crisis y que las cosas más próximas, las más grandes, a las cuales podemos volvernos, son nuestras instituciones. Así las instituciones caen, abriendo paso a la dictadura. Los dictadores conservan el poder porque la fuerza armada forma parte de su sistema, y a nosotros, la gente menuda, nos gusta generalmente sentir temor. (De "Los pilotos de Europa").
La aparición de influyentes líderes políticos y religiosos determinan, para bien o para mal, el porvenir de los pueblos y de la humanidad. No existe tal cosa como un "determinismo histórico" que prescinda de tales apariciones, como lo afirman algunos autores. Tampoco es posible saber de antemano cuál ha de ser la influencia de determinado sujeto que asoma a las puertas del poder social. John Gunther escribió: "Este libro ha sido escrito desde un punto de vista muy preciso: el papel de la persona en la Historia. Como dijo Bertrand Russell, jamás la Revolución rusa habría sido un hecho sin Lenin, y la Europa moderna se habría desarrollado de otra forma si Bismarck hubiese muerto a edad temprana" (De "Los pilotos de Europa"-Ediciones Chas-Santiago de Chile 1937).
En el mencionado libro se reproduce y se comenta un intento por establecer una especie de teoría respecto del proceso que conlleva a la formación de líderes políticos totalitarios, si bien resulta evidente la obsesión que los domina por ejercer un gobierno material y mental sobre sus pueblos e, incluso, sobre la humanidad, siendo tales personajes los principales factores que produjeron las mayores catástrofes sociales y humanitarias de la historia.
COMPLEJO DE AUTORIDAD
Por John Gunther
Todos los dictadores son seres anormales. Hay que aceptar este principio. Ningún hombre verdaderamente normal se empeñaría en dirigir dictatorialmente una nación, aunque la causa no fuera más que vanidad humana. Se observa, además, que la mayor parte de los dictadores son profundamente neurópatas. Kemal Ataturk, por ejemplo, llevaba una vida privada desordenada; Dollfuss tenía el complejo de los enanos; los furores de Pilsudski eran patológicos; Mussolini, megalómano: la guerra de Abisinia lo prueba. De todos, es Stalin el que parece más cerca del tipo humano normal, pero no hay que olvidar que fue criminal lanzador de bombas en su juventud.
El gran psiquiatra vienés Dr. Guillermo Stekel tiene una teoría que explica de un modo satisfactorio la neuropatía de los dictadores y la pasividad con la cual la mayor parte de la gente soporta la dictadura. Llama a eso el «complejo de autoridad».
El estudio comienza con la infancia del individuo. En todo niño, dice Stekel, hay una lucha entre sus propios instintos y las lecciones del mundo exterior. Por ejemplo, a los niños les gusta ser sucios, pero la educación les enseña la limpieza. La educación se esfuerza ante todo en modelar al niño en sentido contrario a sus instintos primitivos. La educación se lleva a cabo por medio de la autoridad, y la autoridad se convierte en el enemigo del niño, pues ella exige que renuncie a sus primeros instintos.
La primera autoridad es la de los padres. Si los padres son demasiado débiles y el hijo francamente indócil, otras autoridades entran en juego: la autoridad de los hermanos mayores; la autoridad de los profesores; en ciertos casos la autoridad de la ley, y por encima de todas, la autoridad de la religión. El arma suprema en manos de los adultos que ejercen autoridad en un niño es la frase: «Dios te castigará».
Desde 1914, más o menos, el complejo de autoridad tiende a relajarse. Es evidente que la familia ya no es el principio sagrado que existía en otros tiempos. «Los padres, dice Stekel, ya no estaban conformados según el modelo moral que proponían a sus hijos. Sucedió inevitablemente que los hijos se sublevaron ante esta injusticia. Los padres trataron estúpidamente de imponer a los hijos las leyes morales que ellos por su cuenta despreciaban, lo que no dejaba otra alternativa a los hijos que vengarse rechazando las prohibiciones paternales».
Sucedió lo mismo con los profesores. La escuela y la universidad perdieron su peso. La gran guerra minó la autoridad entre países, y la ley y el orden interior de las naciones sufrieron por contragolpe. Una oleada de crímenes sumergió al mundo y más particularmente a la América. Por otra parte, la religión ha retrocedido ante la ciencia moderna y ha cesado de ser un factor vital de autoridad. Por último, los jóvenes se preguntaron cómo seguir creyendo en un Dios que había permitido la guerra y la carnicería de millones de hombres. Fue así como el principio de autoridad cayó en descrédito y se derrumbó definitivamente el antiguo complejo de autoridad.
De todo esto resultó una oleada de dictadores. Los Hitlers y los Mussolinis fueron sobre todo los substitutos del principio paternal. La gente sufre bajo la autoridad, pero no puede pasarse sin ella bajo una forma u otra. Habiéndose sublevados los hijos contra los padres, los reemplazaron Hitler, Mussolini, Pilsudski, Alejandro de Yugoslavia, Dollfuss, Kemal Ataturk y Stalin. El hijo moderno, juzgando indignos a sus padres, buscó un jefe exterior. Así la esfera de autoridad se encuentra actualmente fuera del hogar.
CÓMO GOBIERNAN LOS DICTADORES
En el fondo, todo gobierno es una sutil mezcla de las fuerzas del temor y del amor. Los dictadores han puesto de relieve este principio. Alejandro de Yugoslavia trataba de seducir a los croatas rebeldes mientras los aplastaba. El pequeño Dollfuss mató a los socialistas a cañonazos, después de lo cual les pidió perdón. Hitler es adorado por muchos de sus partidarios.
¿Por qué los individuos no sufren bajo la autoridad del dictador como sufren bajo la autoridad paternal? La razón, según Stekel, es que la duda de los individuos respecto de la infabilidad del dictador, disminuye a medida que aumenta el número de la gente que lo sigue. Cuanto más numerosos son sus partidarios, tanto menos se impone la duda. Una «epidemia psíquica» de adoración se extiende por el país invadiendo toda la nación, que se prosterna a los pies del dictador.
«Además, dice Stekel, a medida que las gentes que siguen al dictador son más numerosas, la suma de sus mediocridades se convierte en superioridad. El pueblo se identifica con su jefe, y sus súbditos participan de su persona y de su autoridad: comparten su complejo de autoridad». Los alemanes, por ejemplo, dicen que no son ellos quienes combaten, sino Hitler por ellos. Mussolini, según muchos italianos, no desea el poder para sí mismo, sino para salvar a la Italia, es decir, a los italianos y, por lo tanto, a ellos. «La obediencia y la rebelión, el amor y el odio, concluyen por mezclarse, dice el Dr. Stekel, y el dictador se convierte en una especie de salvador».
En otro tiempo, los nuevos conductores del pueblo eran generalmente fundadores de religiones nuevas. Ahora, son hombres políticos. Muchos dictadores de hoy están celosos de la religión, pues temen la implacable autoridad de Dios. Por eso, muy a menudo, tratan de matar la religión, el principio rival, tratando de destruir la fe religiosa de su pueblo. Kemal Ataurk atacó al Islam; Stalin trató de desarraigar la Iglesia ortodoxa.
Los dictadores mismos son generalmente neurópatas, porque ellos también sufren la ley del complejo de autoridad, ellos también se han rebelado contra la autoridad en su infancia. Pero eran hombres superiores, sea por la inteligencia, sea por la voluntad, y después de una infancia desgraciada, habiendo triunfado su rebelión, se vengan de sus padres imponiendo su autoridad a los otros. Se convierten a su vez en padres, no de una familia, sino de una nación.
Casi todos los dictadores modernos [se refiere al siglo XX], con excepción de Alejandro de Yugoslavia, nacieron pobres. Mussolini y Stalin, pertenecen a familias completamente miserables. Dollfuss era también de origen humilde. Además, varios dictadores, como Hitler, tuvieron una infancia maltratada. Los dictadores compensan su penosa juventud buscando después la gloria y el poder; pero la gloria y el poder no siempre son suficientes para calmarlos. Por eso Hitler se refugia en la música; Mussolini, en la velocidad; Kemal Ataturk, en el libertinaje.
Stekel atribuye la gran facilidad con que los dictadores alcanzan el poder al hecho de que nosotros, la gente menuda, tenemos necesidad de lanzar sobre algo las responsabilidades de nuestras crisis y que las cosas más próximas, las más grandes, a las cuales podemos volvernos, son nuestras instituciones. Así las instituciones caen, abriendo paso a la dictadura. Los dictadores conservan el poder porque la fuerza armada forma parte de su sistema, y a nosotros, la gente menuda, nos gusta generalmente sentir temor. (De "Los pilotos de Europa").
viernes, 9 de octubre de 2026
Europa islámica ¿Teoría conspirativa?
En la actualidad resulta más que evidente que existe un proceso de islamización de Europa, junto a un debilitamiento del cristianismo, que puede ser atribuido a cierta intencionalidad de algunos sectores que apuntan hacia un reemplazo poblacional junto a un reemplazo cultural. Ante una pregunta ante este hecho, cierta IA responde que sólo se trata de una "teoría conspirativa de extrema derecha". Esta respuesta hace recordar el caso de las garrapatas, minúsculos parásitos que chupan la sangre de algunos perros mientras adormecen la zona afectada para seguir con su tarea.
Favorecer este proceso, o negarlo, implica cierta ignorancia o bien cierta perversidad. Este nuevo orden mundial tiene el apoyo casi explícito del actual jerarca de la Iglesia Católica, a quien nunca se le ha escuchado denunciar los asesinatos de cristianos, en el continente africano principalmente, en manos de musulmanes que responden a directivas emanadas del Corán. Enrique Rojas escribió: "El islamismo no es más que el fundamentalismo movilizado políticamente en torno a tres objetivos fundamentales. En primer lugar está el objetivo estratégico de la gran cruzada emprendida ya por Mahoma, a saber, la islamización del mundo, extendiendo la así llamada Casa del Islam (Dar al Islam) hasta absorber completamente ese mundo exterior llamado Casa de la Guerra (Dar al Harb), donde aún reina la ignorancia (yahiliyah) acerca del mensaje divino transmitido por Mahoma. En segundo lugar tenemos la islamización plena de las sociedades musulmanas, es decir, su sometimiento integral e irrestricto a la ley islámica, de acuerdo al arquetipo de la umma o "comunidad de los creyentes" instituida por Mahoma en Medina. Esta intención restauradora es la que hace del islamismo un fundamentalismo militante o, en sus variantes yihadistas, un fundamentalismo armado". (De liberalismo.org).
A continuación se menciona parte del contenido de un video publicado en YouTube:
EL PAPA Y EL ISLAM
Por Pilar Almagro
"El miedo al Islam en Europa está generado por quienes rechazan la migración" (León XIV). Esta es la frase exacta del Papa León XIV pronunciada en su rueda de prensa de regreso de Turquía y Líbano. Me parece que es una afirmación no sólo arriesgada, sino falsa. Yo, por ejemplo, si tengo miedo al Islam, mas no porque rechace la migración, yo misma soy emigrante. Pero al margen de mi opinión personal hoy vamos a analizar qué puede significar realmente esta declaración y por qué ha generado tanta tensión en Europa.
En primer lugar, ¿qué quiso decir el Papa León XIV? Parece que se sitúa en la línea tradicional del Vaticano posconcilio; diálogo interreligioso, respeto mutuo, convivencia pacífica. Pero su frase va más allá. Él está afirmando que el miedo europeo al Islam surge de quienes rechazan la migración, no de hechos reales ni de hechos históricos.
Por un lado es un mensaje moral, una advertencia contra gobernar desde el miedo. Fenomenal. Pero ese mensaje acusa a personas que están en contra de la migración en genérico, sin matices, sin diferenciar, por ejemplo, entre quienes están en conttra de un tipo de inmigración, la ilegal descontrolada. Y además parece estar en conflicto con la experiencia histórica y también con la realidad actual europea y mundial contra los cristianos.
¿Por qué este tema es tan sensible? Pero es que a lo largo de la historia, cada vez que el Islam ha entrado en un territorio, ha impuesto su sistema jurídico, político, religioso a sus anteriores habitantes, por las buenas o por las malas y para siempre.
Y es así porque es un sistema teocrático, totalitario y de conquista. Vamos a desmenuzar esta afirmación. Teocrático ¿por qué? Porque la autoridad política deriva directamente de Dios. La autoridad no proviene del pueblo, ni de una constitución civil, ni de un contrato social. Los gobernantes son considerados administradores de la voluntad divina. No existe separación formal entre religión y Estado. La ley religiosa es la ley civil y su ley es un sistema completo y obligatorio que regula contratos y comercio, familia, herencias y matrimonio, política y obediencia, economía, impuestos, normas penales, vestimenta, vida privada, guerra y relaciones internacionales y estatuto de minorías. Y esto es por definición teocracia. Cualquier ley humana está subordinada a la ley divina.
En segundo lugar, el Islam político contemporáneo es totalitario porque propone fusión absoluta entre religión y Estado, supremacía de la ley islámica sobre cualquier otra ley civil, ausencia de libertad religiosa, subordinación jurídica de la mujer, penalización de la apostasía, inexistencia de la separación de poderes y esto encaja plenamente con la definición de totalitarismo de Arendt y de Hayek.
"El totalitarismo es la dominación total, que aspira a organizar la sociedad entera conforme a una única ideología, eliminando la esponaneidad humana" ("Los orígenes del totalitarismo" Arendt, 1951).
Es más, los movimientos totalitarios son organizaciones de masas en permanente expansión. Según Arendt, el totalitarismo pretende la transformación de la naturaleza humana y es dinámico, con necesidad de crecimiento constante por su incapacidad de estabilizarse como régimen sin expandirse. Y así sucede en el nazismo, así sucede en el socialismo y en el islamismo.
Y por último, ¿por qué es expansivo de conquista? A diferencia del cristianismo u otras creencias que nacieron sin poder político, el Islam sí nació simultáneamente como comunidad religiosa, entidad política, sistema jurídico y estructura militar. Mahoma fue jefe religioso, jefe militar, gobernante y legislador, igual que sus sucesores. Y eso marca una diferencia esencial. Los hechos lo corroboran.
Desde el siglo VII al VIII, el Islam se expandió desde Arabia hasta Siria, Palestina, Egipto, Persia, el Magreb, España en el 711 y parte de Asia central. El objetivo de las conquistas territoriales legitimadas religiosamente, implica tratar de extender el orden islámico a territorios no musulmanes. La Escuela de Salamanca, que conoció directamente la expansión otomana, la amenaza del Mediterráneo, la caída de Constantinopla y la presencia musulmana en España, analizó este fenómeno sin romanticismos.
Francisco de Vitoria defendió que no debe tolerarse una ley que obliga a los hombres a renunciar a su libertad natural con amenaza de la guerra, pues esta ley sería injusta en sí misma. Describía precisamente las leyes que impusieron religión y dominio político mediante la guerra, un rasgo típico de las conquistas islámicas de su época que había estudiado. Domingo de Soto añadió:
"La República perece cuando la ley pretende abarcarlo todo y se impone por la espada" (De Iustitia et Iure).
Ambos sabían que el Islam no era sólo fe, sino un sistema jurídico y político expansivo incompatible con el derecho natural cristiano y europeo. Y existe un solo caso, uno en el que la conquista islámica se pudo revertir. Es el caso de España tras casi ocho siglos de lucha, la Reconquista.
Por eso cuando el Papa afirma que el miedo está generado por quienes rechazan la migración, muchos europeos lo vemos de otra manera. Tal vez sea memoria histórica acumulada, a la que se le suma la realidad actual. La tradición intelectual española de la Escuela de Salamanca tiene herramientas muy útiles para entender esta tensión. Francisco de Vitoria señaló que:
"Las sociedades deben ser gobernadas no por el miedo, sino por la razón prudente que discierne los peligros reales de los imaginados" (Relectio de Potestate Civili).
Esta frase explica la mitad del problema. El Papa invita a no gobernar desde el miedo. Correcto. Pero Vitoria recuerda que la prudencia exige distinguir entre temores irracionales y riesgos reales. Domingo de Soto añadió:
"No es prudente gobernar ignorando la naturaleza de los pueblos y leyes que entran en contacto, porque de esa ignorancia nacen los mayores peligros para la república" (De Iustitia et Iure)
Soto está completando el cuadro, no gobernar desde el miedo, sí, de acuerdo, pero tampoco gobernar desde la ingenuidad o la ceguera cultural. Y por último, vemos algunos riesgos y oporunidades del discurso papal.
Riesgos: que subestime desafíos reales de seguridad y supervivencia de la civilización occidental. Posible ingenuidad frente a culturas y sistemas jurídicos incompatibles y que aumente la distancia entre Iglesia y catolicismo.
Oportunidades: puede reducir tensiones y evitar islamofobia. Puede aumentar la diplomacia con países musulmanes o puede evitar o posponer un choque.
En fin, hemos analizado su frase "El miedo al Islam en Europa está generado por quienes rechazan la migración", que nos recuerda un principio moral importante, no gobernar desde el miedo, pero es que ha culpado a los europeos que rechazan la migración globalmente, sin matices y acaso ignorando la historia, la persecución actual contra cristianos y también la parte jurídica y política del Islam tradicional como proyecto integral de expansión y conquista. Así que ¿logrará el mensaje del Papa equilibrar convivencia y prudencia?
Favorecer este proceso, o negarlo, implica cierta ignorancia o bien cierta perversidad. Este nuevo orden mundial tiene el apoyo casi explícito del actual jerarca de la Iglesia Católica, a quien nunca se le ha escuchado denunciar los asesinatos de cristianos, en el continente africano principalmente, en manos de musulmanes que responden a directivas emanadas del Corán. Enrique Rojas escribió: "El islamismo no es más que el fundamentalismo movilizado políticamente en torno a tres objetivos fundamentales. En primer lugar está el objetivo estratégico de la gran cruzada emprendida ya por Mahoma, a saber, la islamización del mundo, extendiendo la así llamada Casa del Islam (Dar al Islam) hasta absorber completamente ese mundo exterior llamado Casa de la Guerra (Dar al Harb), donde aún reina la ignorancia (yahiliyah) acerca del mensaje divino transmitido por Mahoma. En segundo lugar tenemos la islamización plena de las sociedades musulmanas, es decir, su sometimiento integral e irrestricto a la ley islámica, de acuerdo al arquetipo de la umma o "comunidad de los creyentes" instituida por Mahoma en Medina. Esta intención restauradora es la que hace del islamismo un fundamentalismo militante o, en sus variantes yihadistas, un fundamentalismo armado". (De liberalismo.org).
A continuación se menciona parte del contenido de un video publicado en YouTube:
EL PAPA Y EL ISLAM
Por Pilar Almagro
"El miedo al Islam en Europa está generado por quienes rechazan la migración" (León XIV). Esta es la frase exacta del Papa León XIV pronunciada en su rueda de prensa de regreso de Turquía y Líbano. Me parece que es una afirmación no sólo arriesgada, sino falsa. Yo, por ejemplo, si tengo miedo al Islam, mas no porque rechace la migración, yo misma soy emigrante. Pero al margen de mi opinión personal hoy vamos a analizar qué puede significar realmente esta declaración y por qué ha generado tanta tensión en Europa.
En primer lugar, ¿qué quiso decir el Papa León XIV? Parece que se sitúa en la línea tradicional del Vaticano posconcilio; diálogo interreligioso, respeto mutuo, convivencia pacífica. Pero su frase va más allá. Él está afirmando que el miedo europeo al Islam surge de quienes rechazan la migración, no de hechos reales ni de hechos históricos.
Por un lado es un mensaje moral, una advertencia contra gobernar desde el miedo. Fenomenal. Pero ese mensaje acusa a personas que están en contra de la migración en genérico, sin matices, sin diferenciar, por ejemplo, entre quienes están en conttra de un tipo de inmigración, la ilegal descontrolada. Y además parece estar en conflicto con la experiencia histórica y también con la realidad actual europea y mundial contra los cristianos.
¿Por qué este tema es tan sensible? Pero es que a lo largo de la historia, cada vez que el Islam ha entrado en un territorio, ha impuesto su sistema jurídico, político, religioso a sus anteriores habitantes, por las buenas o por las malas y para siempre.
Y es así porque es un sistema teocrático, totalitario y de conquista. Vamos a desmenuzar esta afirmación. Teocrático ¿por qué? Porque la autoridad política deriva directamente de Dios. La autoridad no proviene del pueblo, ni de una constitución civil, ni de un contrato social. Los gobernantes son considerados administradores de la voluntad divina. No existe separación formal entre religión y Estado. La ley religiosa es la ley civil y su ley es un sistema completo y obligatorio que regula contratos y comercio, familia, herencias y matrimonio, política y obediencia, economía, impuestos, normas penales, vestimenta, vida privada, guerra y relaciones internacionales y estatuto de minorías. Y esto es por definición teocracia. Cualquier ley humana está subordinada a la ley divina.
En segundo lugar, el Islam político contemporáneo es totalitario porque propone fusión absoluta entre religión y Estado, supremacía de la ley islámica sobre cualquier otra ley civil, ausencia de libertad religiosa, subordinación jurídica de la mujer, penalización de la apostasía, inexistencia de la separación de poderes y esto encaja plenamente con la definición de totalitarismo de Arendt y de Hayek.
"El totalitarismo es la dominación total, que aspira a organizar la sociedad entera conforme a una única ideología, eliminando la esponaneidad humana" ("Los orígenes del totalitarismo" Arendt, 1951).
Es más, los movimientos totalitarios son organizaciones de masas en permanente expansión. Según Arendt, el totalitarismo pretende la transformación de la naturaleza humana y es dinámico, con necesidad de crecimiento constante por su incapacidad de estabilizarse como régimen sin expandirse. Y así sucede en el nazismo, así sucede en el socialismo y en el islamismo.
Y por último, ¿por qué es expansivo de conquista? A diferencia del cristianismo u otras creencias que nacieron sin poder político, el Islam sí nació simultáneamente como comunidad religiosa, entidad política, sistema jurídico y estructura militar. Mahoma fue jefe religioso, jefe militar, gobernante y legislador, igual que sus sucesores. Y eso marca una diferencia esencial. Los hechos lo corroboran.
Desde el siglo VII al VIII, el Islam se expandió desde Arabia hasta Siria, Palestina, Egipto, Persia, el Magreb, España en el 711 y parte de Asia central. El objetivo de las conquistas territoriales legitimadas religiosamente, implica tratar de extender el orden islámico a territorios no musulmanes. La Escuela de Salamanca, que conoció directamente la expansión otomana, la amenaza del Mediterráneo, la caída de Constantinopla y la presencia musulmana en España, analizó este fenómeno sin romanticismos.
Francisco de Vitoria defendió que no debe tolerarse una ley que obliga a los hombres a renunciar a su libertad natural con amenaza de la guerra, pues esta ley sería injusta en sí misma. Describía precisamente las leyes que impusieron religión y dominio político mediante la guerra, un rasgo típico de las conquistas islámicas de su época que había estudiado. Domingo de Soto añadió:
"La República perece cuando la ley pretende abarcarlo todo y se impone por la espada" (De Iustitia et Iure).
Ambos sabían que el Islam no era sólo fe, sino un sistema jurídico y político expansivo incompatible con el derecho natural cristiano y europeo. Y existe un solo caso, uno en el que la conquista islámica se pudo revertir. Es el caso de España tras casi ocho siglos de lucha, la Reconquista.
Por eso cuando el Papa afirma que el miedo está generado por quienes rechazan la migración, muchos europeos lo vemos de otra manera. Tal vez sea memoria histórica acumulada, a la que se le suma la realidad actual. La tradición intelectual española de la Escuela de Salamanca tiene herramientas muy útiles para entender esta tensión. Francisco de Vitoria señaló que:
"Las sociedades deben ser gobernadas no por el miedo, sino por la razón prudente que discierne los peligros reales de los imaginados" (Relectio de Potestate Civili).
Esta frase explica la mitad del problema. El Papa invita a no gobernar desde el miedo. Correcto. Pero Vitoria recuerda que la prudencia exige distinguir entre temores irracionales y riesgos reales. Domingo de Soto añadió:
"No es prudente gobernar ignorando la naturaleza de los pueblos y leyes que entran en contacto, porque de esa ignorancia nacen los mayores peligros para la república" (De Iustitia et Iure)
Soto está completando el cuadro, no gobernar desde el miedo, sí, de acuerdo, pero tampoco gobernar desde la ingenuidad o la ceguera cultural. Y por último, vemos algunos riesgos y oporunidades del discurso papal.
Riesgos: que subestime desafíos reales de seguridad y supervivencia de la civilización occidental. Posible ingenuidad frente a culturas y sistemas jurídicos incompatibles y que aumente la distancia entre Iglesia y catolicismo.
Oportunidades: puede reducir tensiones y evitar islamofobia. Puede aumentar la diplomacia con países musulmanes o puede evitar o posponer un choque.
En fin, hemos analizado su frase "El miedo al Islam en Europa está generado por quienes rechazan la migración", que nos recuerda un principio moral importante, no gobernar desde el miedo, pero es que ha culpado a los europeos que rechazan la migración globalmente, sin matices y acaso ignorando la historia, la persecución actual contra cristianos y también la parte jurídica y política del Islam tradicional como proyecto integral de expansión y conquista. Así que ¿logrará el mensaje del Papa equilibrar convivencia y prudencia?
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