En muchas ocasiones se da el caso en que dos sectores de la sociedad, o instituciones en pugna por el poder, deciden asociarse en beneficio mutuo; al menos en apariencia, cuando en realidad se trata de un uso egoísta mutuo del otro sector, pacto que finalmente termina con una ruptura en la cual se advierten las intenciones motivadoras de un principio.
Este fue el caso del militarismo argentino y la Iglesia Católica en el siglo pasado, cuando ambos sectores, fascistas y antiliberales, confraternizan en la construcción de la "nación católica". El pacto se mantiene hasta la plena vigencia del peronismo. Sin embargo, cuando la Iglesia accede a cierto poder, y ante la negativa de Perón de compartir el poder total al que aspira, se produce la ruptura, incluso con el incendio y la vandalización de templos católicos por parte de los peronistas. Este conflicto acelera el proceso que termina con la destitución del líder totalitario.
Loris Zanatta hace referencia a la "historia de las relaciones entre la Iglesia Católica y el Ejército en la Argentina, entre 1930 y 1943. Es decir, a los años de la melancólica declinación de la hegemonía liberal y de la formación de un bloque político e ideológico antiliberal que giró alrededor de la Iglesia Católica y el Ejército, y amalgamado en el mito de la nación católica" (De "Perón y el mito de la Nación Católica"-Editorial Sudamericana SA-Buenos Aires 1999).
Estando Perón en el exilio, se asocia a grupos terroristas como Montoneros. Ambos usan al otro para la conquista del poder para luego alejarse de los "socios" que los ayudaron. Es el mismo caso en que, luego de un robo perpetrado por una banda de delincuentes, uno de ellos liquida al resto para quedarse con el botín completo. Así, una vez que Perón accede al poder, vía elecciones en 1973, desde su gobierno sale la orden de "aniquilar" a sus antiguos socios.
En la Europa actual, existe un pacto tácito entre la izquierda política y el Islam. A los políticos de izquierda les interesa ganar elecciones y por ello abren las puertas a una masiva inmigración de musulmanes y africanos. Estos, agradecidos, votan por los izquierdistas. Sin embargo, ya están surgiendo, en países europeos, partidos políticos abiertamente islámicos. De ahí que en el futuro seguramente se habrá de romper el pacto tácito entre izquierdistas e islámicos, quedando en claro un falso acuerdo que sólo proviene de un común anhelo de destruir todo lo que implique cultura occidental.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario