viernes, 25 de septiembre de 2026

Tercermundismo

En décadas pasadas se designaba como "primer mundo" a los países capitalistas occidentales, principalmente. El "segundo mundo" era la URSS y demás países comunistas, mientras que el "tercer mundo" era el resto, generalmente países pobres. En este caso, es posible encontrar una ideología predominante, que actualmente sigue vigente, y que consiste en culpar a los países del primer mundo como los causantes de las penurias tercermundistas. Si las culpas son de otros, no se debería hacer nada para mejorar, por lo que tal mentalidad implica un escollo para todo cambio favorable.

El fundamento de esta ideología radica en la creencia marxista en una necesaria "explotación laboral", en el sistema capitalista, por la cual todo empresario le roba una parte importante de los honorarios que le corresponderían a todo empleado. Con idéntico planteo, se supone que todo país desarrollado le roba a los países tercermundistas mediante una explotación similar. Luis Pazos escribió: “Marx consideró al trabajo como el único factor que agregaba valor a los bienes durante su elaboración, y a los trabajadores como a los únicos destinatarios de dicho valor. Schumpeter sostiene que es el empresario el personaje central en el desarrollo económico de un país” (De “Ciencia y teoría económica”–Editorial Diana SA–México 1981).

Si bien ya no existe el Imperio Soviético, subsiste en muchos países la ideología puesta en práctica en las épocas de expansión de dicho imperio. Tal ideología se conoce como "tercermundismo" y sugiere que el capitalismo no es un buen sistema económico, ya que sus éxitos se deberían al robo de materias primas desde los países colonialistas e imperialistas al resto de las naciones. De ahí el título de un libro de Lenin: "El imperialismo, fase superior del capitalismo".

Llama la atención que los tercermundistas utilicen, como la mayor descalificación de una nación, el adjetivo de "imperialista", palabra que trae asociado el supuesto robo causante del éxito económico de tal país. Sin embargo, apoyaban con firmeza la expansión del Imperio Soviético, incluso causante de miles de víctimas caídas en los países latinoamericanos. Como forma de relativismo moral, se dice que hay imperialismos buenos (si favorecen la expansión comunista) y también imperialismos malos (si se oponen a tal expansión). Se decía que la URSS y sus aliados, "liberaban" a los países conquistados, es decir, los "liberaban" de la explotación capitalista. Florencio José Arnaudo escribió: “En el siglo XX se observa la progresiva y generalmente pacifica liberación de los grandes imperios coloniales. Entre las colonias británicas, francesas, italianas, holandesas, belgas y norteamericanas que han obtenido su total independencia en las últimas décadas, pueden citarse: Argelia, Birmania, Camboya, Camerúm, Ceilán, Chad, República del Congo, Chipre, Dahomey, Eritrea, Gabón, Ghana, Guinea, India, Indonesia, Israel, Costa de Marfil, Jordania, Laos, Líbano, Libia, República Malgache, Malasia, Mauritania, Marruecos, Nepal, Níger, Nigeria, Pakistán, Filipinas, República de Mali, Senegal, Somalia, Viet-Nam del Sur, Sudán, Siria, Togo, Túnez y Alto Volta”.

Mientras que los países europeos liberaban colonias, el Imperio soviético estaba en plena expansión. Arnaudo continúa: “No está demás señalar que en el mismo periodo entraron a formar parte de la URSS, en forma bastante poco espontánea: Armenia, Azerbaiján, Besarabia, Estonia, Georgia, Islas Buriles, Karelia, Letonia, Lituania, Polonia Oriental, Prusia Oriental, Rutenia Subcarpática, Sakhalin, Tannu Tuva y Ucrania. Últimamente las tropas soviéticas invadieron Afganistán. A esta serie hay que agregar aquellos países que bajo la apariencia de naciones independientes están sujetos al régimen colonial soviético: Alemania Oriental, Bulgaria, Checoslovaquia, Hungría, Polonia, Rumania y Viet-Nam. O aquellas que están sometidas al régimen chino: Camboya, Corea del Norte, Mongolia Exterior y Tibet. En África la acción revolucionaria marxista ha implantado gobiernos decididamente prosoviéticos en Angola y Etiopia. En América la serie se inicia con Cuba y la actividad revolucionaria en varios países es intensa”. (De “La lucha ideológica”-EUDEBA-Buenos Aires 1981).

Jean-Francois Revel escribió: "En los países ricos, la izquierda, despojada de su horizonte moral por la quiebra ya inocultable del Comunismo, ha trasladado al Tercermundismo su imaginación ideológica y su sed de culpabilidad, fuentes de su deseo de omnipotencia eterna. Pero esa imaginación y esa sed, lo mismo que hasta hace poco la ilusión comunista, no se originan en ninguna preocupación por curar, en la práctica, la pobreza del mundo. El objetivo del Tercermundismo es acusar y si fuere posible destruir las sociedades desarrolladas, no desarrollar las atrasadas. Un éxito específico contra el subdesarrollo implicaría una revisión dolorosa de lo esencial de la ideología tercermundista" (Del Prólogo de "El Tercermundismo" de Carlos Rangel-Monte Avila Editores CA-Caracas 1982).

Por otra parte, Rubén Zorrilla escribió: “En todos los sistemas económicos que registra la historia y, llamativamente, en todos los socialistas –donde no existía el capitalismo, la economía de mercado ni la propiedad privada- hubo plusvalía. De otra manera no hubieran realizado ninguna acumulación ni concentración de capital”.

“A veces se suele decir, con espíritu marxistoide, y para demostrar la «explotación» de los países capitalistas (una ínfima minoría) sobre aquellos que no lo son, que, por ejemplo, el 20 % de la población mundial consume más del 80% de los recursos del planeta”. “El 20% consume el 80% porque son precisamente ellos los que producen ese 80%” (De “Sociedad de alta complejidad”-Grupo Editor Latinoamericano SRL-Buenos Aires 2005).

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