Cada uno de los seres humanos que habitamos el planeta, estamos en este mundo conformados en base al proceso de la evolución biológica junto a la evolución cultural, como una continuidad de aquella. La incidencia de ambos procesos es de aproximadamente el 50% cada uno, al menos según estimaciones. Tales procesos tienen como objetivo la adaptación de todo individuo respecto del orden natural y de la sociedad de la que formamos parte. De ahí que el sentido de la vida humana implica estar asociado principalmente a la evolución cultural, a cargo de los seres humanos, como un principio de supervivencia tanto individual como colectiva. Julian Huxley escribió: “Se han definido la responsabilidad y el destino del hombre, considerándolo como un agente, para el resto del mundo, en la tarea de realizar sus potencialidades inherentes tan completamente como sea posible".
"Es como si el hombre hubiese sido designado, de repente, director general de la más grande de todas las empresas, la empresa de la evolución, y designado sin preguntarle si necesitaba ese puesto, y sin aviso ni preparación de ninguna clase. Más aun: no puede rechazar ese puesto. Precíselo o no, conozca o no lo que está haciendo, el hecho es que está determinando la futura orientación de la evolución en este mundo. Este es su destino, al que no puede escapar, y cuánto más pronto se dé cuenta de ello y empiece a creer en ello, mejor para todos los interesados” (De “Nuevos odres para el vino nuevo”-Editorial Hermes-Buenos Aires 1959).
Mientras que la evolución biológica se desarrolla, muy lentamente, en base a variaciones genéticas y posterior selección natural, la evolución cultural se desarrolla en base a la herencia de información lograda por las generaciones anteriores, previamente seleccionada, aunque no siempre a favor de mayores niveles de adaptación. Friedrich A. Hayek escribió: "En lo que respecta a la evolución cultural, los caracteres transmitidos giran en torno a ciertas normas susceptibles de facilitar la colaboración enre los diferentes actores, normas que el ser humano no recibe por vía genética sino a través de un proceso de aprendizaje. Recurriendo a la terminología actual en el campo de la biología, cabe afirmar que la evolución cultural imita al lamarckismo".
"Los procesos de evolución biológica y cultural comportan algunas otras características. Uno y otro están regidos, por ejemplo, por un mismo tipo de selección: la supervivencia de los más eficaces en el aspecto reproductivo. Esencialmente, la diversificación, la adaptación y la competencia son procesos de especie similar, cualquiera que sean sus concretos mecanismos, especialmente en lo que atañe a los procesos de propagación. Ahora bien, la competencia no sólo constituye la piedra angular de la evolución pasada, sino que es igualmentte imprescindible para que los logros ya alcanzados no inicien procesos de regresión".
"La civilización depende de un elaborado sistema de normas de conducta que no son fruto de una deliberada construcción racional, sino que se han ido desarrollando espontáneamente mediante un proceso de selección evolutiva que desborda cualquier arrogante pretensión de la razón" (De "La fatal arrogancia"-Unión Ediorial SA-Madrid 2020).
Si bien es posible considerar el bien y el mal individual en base a las componentes emocionales de las actitudes humanas, a nivel de la humanidad puede decirse que el bien ha de estar asociado a todo lo que promueva mejoras adaptativas en base a la evolución cultural, mientras que el mal ha de ser todo lo que promueva regresiones inherentes a tal proceso.
Entre las innovaciones culturales que promovieron mayores niveles de adaptación, pueden mencionarse principalmente las que favorecieron el surgimiento de la religión moral, en reemplazo de los diversos paganismos. Mientras que los paganismos, junto a las religiones morales paganizadas, suponen la existencia de un dios o de varios dioses que favorecen a los seres humanos en respuesta a homenajes, pedidos y ofrendas, la religión moral sostiene que un Dios o varios dioses esperan de cada ser humano un comportamiento regido principalmente por la empatía emocional.
El judaísmo es la religión que inaugura el monoteísmo, pero principalmente inaugura la religión moral, que ha de promover las bases de la civilización humana. También en Roma, en épocas de la monarquía, surge una propuesta de religión moral debida a Numa Pompilio, que será influyente en la posterior república y también durante el imperio. De ahí que la aceptación del cristianismo no sólo se debió a la compatibilidad con el estoicismo reinante en Roma, sino también con la antigua religión romana.
Conversación en el Modo IA:
Ante la preguna: ¿Puede considerarse a Numa Pompilio como un precursor de la religión moral?
Se recibe como respuesta:
Sí, Numa Pompilio puede considerarse un precursor fundamental de la religión moral y civil en el mundo antiguo. Mientras que su predecesor Rómulo fundó Roma mediante las armas y la fuerza, la tradición histórica y mitológica posiciona al sabio sabino Numa Pompilio (715–673 a. C.) como el legislador que utilizó la fe no sólo para el culto, sino como la principal herramienta de cohesión social, justicia y control de las costumbres.
A continuación se detallan los argumentos clave de por qué cumple este rol:
1. Institucionalización de la Religión Civil y Moral
Sustitución de la violencia por el temor divino: Numa encontró una Roma habitada por soldados feroces. Al introducir advertencias de los dioses y castigos divinos, logró civilizar a la población apelando a la conciencia moral individual y colectiva, restando protagonismo al poder militar.
El concepto de Pietas: Bajo su guía, la devoción (pietas) dejó de ser sólo un ritual de sacrificios para convertirse en un deber moral hacia la comunidad, la familia y el Estado, sentando las bases éticas del ciudadano romano.
2. Creación de una Estructura Ética a través de los Cultos
El culto a Fides (la Buena Fe): Numa instituyó el culto oficial a la personificación de la fidelidad y la palabra empeñada. Con esto, elevó el cumplimiento de las promesas y los contratos a la categoría de obligación sagrada, lo cual constituyó una enorme reforma moral para el comercio y las relaciones jurídicas de la época.
El Templo de Jano: Este templo regulaba el estado de paz y guerra de la ciudad. Al mantenerlo cerrado durante todo su reinado, educó moralmente al pueblo en la idea de que la convivencia armónica y la diplomacia son preferibles a la agresión armada.
3. Vínculo entre Ley Jurídica y Mandato Sagrado
Leyes divinas para el comportamiento civil: Sus leyes buscaron armonizar la conducta de los ciudadanos con el orden del cosmos. Esto incluyó la limitación de la venta de hijos como esclavos si estaban casados, la prohibición de la violencia injustificada y la delimitación de las fronteras de la propiedad privada protegidas por el dios Término.
Maquiavelo y la religión como orden social: Siglos más tarde, pensadores políticos como Nicolás Maquiavelo en sus «Discursos sobre la primera década de Tito Livio» destacaron que la introducción de la religión por parte de Numa fue lo que verdaderamente permitió la obediencia civil y la grandeza moral duradera de Roma, incluso por encima de las conquistas de Rómulo.
Si te interesa profundizar en el impacto histórico de este monarca, podemos explorar cómo influyeron sus leyes en el posterior Derecho Romano o analizar el mito de la ninfa Egeria como su fuente de inspiración ética.
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