Esta es una entrevista de 2019 de Mikhail Svetov a Hans-Hermann Hoppe en Rusia. La transcripción ha sido ligeramente editada y adaptada por motivos de redacción y lectura.
Mikhail Svetov (MS): Gracias Hans por venir a mi programa.
Hans-Hermann Hoppe (HHH): Tal vez primero deba decir algunas palabras sobre mí y cómo me convertí en libertario. De joven era izquierdista, crecí y a finales de los 60, cuando empezaba mis estudios en 1968, corrían esos tiempos candentes de la rebelión estudiantil en Europa. Mi profesor principal en filosofía en esos tiempos, que fue mi primer campo, era Jürgen Habermas, quien es a nivel mundial probablemente el filósofo de izquierda más prominente.
Me di cuenta rápidamente de los vacíos en la doctrina izquierdista y estaba en la búsqueda de alternativas. Mirando los periódicos, primero descubrí a Milton Friedman. Enseguida encontré ciertas inconsistencias en su trabajo. Luego, a través de Milton Friedman, encontré a Friedrich Hayek, quien era muy conocido especialmente en Alemania, porque era austriaco y ganó el premio Nobel en 1974.
Nuevamente, al rato, descubrí muchos errores en Hayek. Seguidamente, por las notas de pie de página que encontré en Hayek, descubrí a Ludwig von Mises, quien fue uno de los maestros de Hayek. Y me pareció que Mises era un pensador muy superior a Hayek. Y por Ludwig von Mises descubrí en muy poco tiempo a su más famoso estudiante estadounidense, Murray Rothbard.
Viajé de Alemania a Estados Unidos para trabajar con Rothbard y pasé los 10 últimos años de la vida de Rothbard en cercana cooperación con él. Murray Rothbard es el fundador del movimiento libertario moderno, no habría ningún movimiento libertario sin él. Y yo fui por los 10 últimos años de su vida su mano derecha, por lo que lo conocí, al menos en sus años, mejor que nadie. Entonces no sabía nada del movimiento libertario en Estados Unidos.
Cuando vine, yo era un teórico, he sido siempre un teórico, nunca había estado envuelto en actividades de partidos libertarios. Por supuesto, sabía de la existencia de un partido libertario y fui a tours y eventos que organizaban, pero simplemente no era mi inclinación natural. Yo era alguien que trabajaba en su estudio, leía y escribía.
Me pareció que era de alguna importancia aclarar que no crecí en Estados Unidos. No estuve involucrado en el movimiento libertario en su principio, fue extraño para mí cuando llegué. Estaba feliz de descubrir la existencia de algo como esto, pero nunca estuve realmente muy metido en ello. Luego, en el curso de mi vida, conocí a casi todas las personas que tenían algún nombre, principalmente a través de las conexiones que tenía por Rothbard, que conocía a todos.
MS: Pues, le pregunto, ¿cómo se desarrolló el libertarismo? ¿En qué se diferencia del liberalismo clásico? ¿Qué hizo a Rothbard el padre del libertarismo moderno?
HHH: Una razón fundamental para eso fue que el término «liberal» en Estados Unidos había tomado un significado completamente diferente del que tenía en Europa. En Europa, los liberales eran personas que estaban a favor de la economía de libre mercado y un Estado muy limitado. Algunos de ellos más radicales estaban a favor de lo que es llamado «a night-watchman state», donde el Estado no hace nada más que asegurarse de que la policía y las cortes hagan su trabajo, y hasta ahí llega su participación.
Sin embargo, en Estados Unidos, «liberal» significa socialdemócrata. Los del Partido Demócrata en Estados Unidos son referidos como liberales (liberals), pero no tienen nada que ver con el liberalismo clásico que existía en Europa. A causa de eso, me parece que hubo una necesidad de buscar un nuevo término. Y mientras se buscaba el nuevo término, ocurrió también una radicalización del liberalismo clásico. No con todas las personas que después se llamaron a sí mismos libertarios, sino con personas como Murray Rothbard en especial.
Rothbard fue inicialmente un misesiano, en cuanto a que Mises quería tener un Estado mínimo, un Estado que no hace nada a excepción de la fuerza policial, la defensa externa y la labor judicial. Luego, Rothbard se radicalizó, señalando que incluso un Estado mínimo requiere, por supuesto, impuestos para ser financiado, y creía que eso era una violación de los principios morales básicos. Concretamente, el principio de que no debes no agredir a otras personas y tomar la propiedad de quienes han adquirido honestamente su propiedad. Rothbard daba entonces el paso a lo que es llamado hoy anarcocapitalismo, que es una versión radicalizada del liberalismo clásico. Pensó que incluso las funciones de jueces, defensa y fuerza policial podían ser cumplidas de mejor manera por organizaciones en competencia que por algún monopolista soportado mediante el cobro de impuestos.
Las personas sí quieren ser protegidas en su propiedad privada. ¿Por qué no recurren a empresas privadas que brinden los servicios? Si alguien quiere proteger tu propiedad privada, todo lo que debes hacer es firmar un contrato con el oferente del servicio. No estás obligado a firmar con él. También puedes firmar con otro para defenderte. Pues esta era la visión de Rothbard: no hay nada que las empresas privadas no puedan hacer mejor que un proveedor monopolista como el Estado.
Ahora bien, el programa de Rothbard sigue siendo probablemente el programa más poderoso del libertarismo en Estados Unidos. Sin embargo, en Estados Unidos todavía existen muchos que siguen siendo en cierta manera liberales clásicos, que no se autodenominen «liberales clásicos», también han adoptado el término de «libertarios». Se niegan a aceptar la conclusión radical de Rothbard de que todo debe ser realizado por empresas privadas. Y creen que ciertas cosas sí tienen que estar a cargo del Estado. Actualmente, los liberales clásicos en Europa todavía tienen afinidad con los libertarios en Estados Unidos.
En Estados Unidos tienes, digamos, dos alas entre libertarios: aquellos que son anarquistas y aquellos que se aferran a la idea europea clásica y tradicional de Estado mínimo.
MS: Si Rothbard era considerado el padre fundador del libertarismo moderno, ¿por qué se alejaron de la tradición libertaria rothbardiana? Ya que hoy en día cuando hablas con libertarios en Occidente, lo que te encuentras es que hay cada vez más liberales clásicos llamándose a sí mismos libertarios. Y la tradición rothbardiana parece estar quedándose atrás. ¿Por qué sucedió eso?
HHH: Parte de la razón es, por supuesto, que las personas no leen mucho, son perezosas. Y la versión más aceptable es obviamente la versión liberal clásica. La idea de que el Estado es necesario de alguna manera está tan arraigada en la cabeza de las personas que no pueden deshacerse de ese prejuicio. Y la otra razón es, en verdad, que cuanto más crecía este movimiento, menor era el número de personas que realmente leía muchas cosas. Se conformaban con adoptar tan solo algunos eslóganes, mientras que los principales teóricos del movimiento libertario, por lo que puedo decir, son todos anarcocapitalistas.
Los liberales clásicos tienen una tremenda dificultad para explicar cómo un Estado mínimo (un monopolista) decide cuántos recursos necesitamos para cumplir nuestros mínimos deberes de defensa; la protección de la propiedad privada. Aquello no tiene fin. ¿Necesitamos 100 dólares por persona para hacerlo? ¿O 150 o 200 o 300? ¿O 1000? No hay respuesta a esta pregunta. Mientras que si dices que no necesitas nada, entonces sí tienes obviamente una respuesta muy clara a esta pregunta.
Como una pequeña anécdota puedo contarles que al comienzo, probablemente alrededor del momento de la división entre varias organizaciones en Estados Unidos, el Instituto Mises era también reacio a declararse abiertamente a favor de la anarquía porque Mises había hecho algunos comentarios sobre sentirse incómodo con el término. Pero Mises, siendo europeo, estaba influenciado por el tipo europeo de anarquistas, quienes eran mayormente sindicalistas, no anarquistas de propiedad privada. Y entonces lo rechazaba. Por otro lado, en sus primeros trabajos, Mises abogó por el derecho de cualquier comunidad a la secesión de su entidad envolvente. Incluso expresó que si un pequeño pueblo quiere secesionarse del país entero, deberían ser libre de hacer eso; y que si un individuo quiere separarse de su pequeña aldea, aunque esto pueda no ser muy práctico, si es posible, también debería permitirse. Y al decir estas cosas, Mises se ubicaba extremadamente cerca de las ideas que Rothbard promovía. Y los dos —aunque Rothbard fuera mucho más joven que Mises— siempre estuvieron en buenos términos. Mises escribió elogiosas opiniones de las principales obras de Rothbard.
MS: Usted mencionó la división entre organizaciones libertarias. Y se refiere a la división entre el Instituto Cato y el Instituto Mises. ¿Qué pasó? ¿Por qué ocurrió esta división? Pues creo que pocos saben, en Rusia indudablemente muy pocas personas saben, que Rothbard fundó ambos institutos, el Cato y el Mises.
HHH: Y la razón por la cual el Instituto Mises fue creado es porque hubo cierto conflicto que obligó a Rothbard a abandonar el Instituto Cato. Al principio Rothbard era amigo de los hermanos Koch. Están principalmente en el negocio del petróleo. Hasta este día pertenecen a la lista de las diez personas más ricas de Estados Unidos. Entonces, al comienzo, Charles Koch estaba encantado con las ideas de Rothbard. Hasta que tuvieron un encontronazo. Lo describiré de esta manera: Koch era, digamos, el financista y Murray Rothbard era la cabeza intelectual del equipo. Cuando se fundó el Instituto Cato, Rothbard se convirtió en un propietario de acciones en el Instituto Cato. Pero luego el Instituto Cato decidió mudarse de San Francisco a Washington D.C. Pues ellos querían tener influencia política y para ganarla, pensaron que sería beneficioso que en lugar de promocionar a Mises, la idea de Rothbard, promoverían a Friedrich Hayek, quien fue un pensador mucho más moderado.
Si lees, por ejemplo, Los fundamentos de la libertad, que es uno de los libros más famosos de Hayek, publicado en los 60, y echas un vistazo a la tercera parte donde trata las funciones apropiadas del Estado, hay una extensa lista de cosas que el Estado debería hacer con la que un demócrata sueco fácilmente estaría dispuesto a acordar.
Mises era, por supuesto, lo que la gente llama, intransigente. Un extremista. No hacía ninguna concesión. Decía que nada debe ser función del Estado aparte de lo que mencioné anteriormente. Entonces Mises fue dejado atrás porque era reconocido como políticamente inaceptable, y Hayek fue promocionado. Y eso condujo a Rothbard y a los Koch a una división. Rothbard se negó y dijo que si lo tenían como jefe, él quería promover la línea misesiana, no la hayekiana. Incluso dijo que era muy peligroso escoger a Hayek como promotor del libertarismo y las cuestiones del libre mercado. Porque todos los enemigos del liberalismo clásico y el libertarismo señalarían el libro de Hayek, Los fundamentos de la libertad, y dirían que hasta él permite al Estado hacer varias cosas. Y esto es precisamente lo que pasó. Después, cuando Rothbard insistió en que eso no debía hacerse, fue entonces expulsado del Cato. Le robaron sus acciones. Él fue suficientemente tonto, como lo admitió después, por haber tenido sus acciones guardadas en la sede de los Koch en Wichita, Kansas. Y los hermanos Koch le dijeron le retaron a demandarlos, pero, por supuesto, Rothbard era un académico pobre. ¿Cómo iría a demandar a multimillonarios que pueden responderte por 10, 20 o 30 años? Finalmente, se resignó.
Luego de haber sido separado del Instituto Cato, este se convirtió en una institución relativamente moderada que trataba de hacer un trabajo de lobby en Washington. Entonces, Lew Rockwell, quien había sido editor de libros y publicado algunos libros de Mises, se acercó a Rothbard y la viuda de Ludwig von Mises con la idea de fundar un Instituto Mises que continúe el trabajo que originalmente se suponía que el Instituto Cato debía hacer. Cuando eso sucedió, el Instituto Cato y sus financistas —y tienes que imaginar que tenían recursos casi ilimitados— empezaron una campaña contra el Instituto Mises. El Instituto Mises debía ser destruido. Escribieron a todos los posibles donantes para que no dieran un centavo al nuevo instituto, pues debía ser destruido. No tuvieron éxito. Aunque fue difícil.
Yo he estado asociado al Instituto Mises casi desde el principio. Fue fundado en 1982, me mudé a Estados Unidos en 1985. Trabajé con Rothbard en Nueva York durante un año, luego ambos nos mudamos a Las Vegas. Éramos colegas allí, nuestras oficinas eran vecinas. Al principio, el Instituto Mises tenía tal vez un puñado de empleados y a Rothbard como el líder intelectual. Yo como su asistente y Walter Block en segundo plano en algún lugar también. Eso era todo. Con el tiempo, por supuesto, el Instituto Mises se hizo bien grande. Se apoya en las donaciones de pequeños donantes, pero una gran cantidad de ellos. Lo que te hace más independiente, porque los grandes donantes tienden a insistir en lo que quieren que hagas y en los temas sobre los que no les gustaría que hables. Sin embargo, los pequeños donantes no tienen ningún poder sobre lo que hace el instituto. Recuerdo casos como cuando donantes medianos se acercaron a Lew Rockwell para que deshiciera de mí, decían que era demasiado radical y que no me querían. Le dijeron que dejarían donar si no me echaba. Rockwell se negó.
Si tienes a un multimillonario que dice este tipo de cosas y no está satisfecho con tu decisión, entonces es el fin, pierdes toda la financiación. Por tanto, el hecho de que el Instituto Mises haya tenido éxito se debe a que una gran cantidad de donantes comparativamente pequeños lo sostuvieron. Y ellos se han mantenido fieles al programa rothbardiano. Ninguna otra institución lo ha hecho. Y yo tuve un rol al persuadir a Lew a abandonar la idea de que estamos a favor del gobierno limitado y de negarse a decir que éramos anarcocapitalistas, preguntándole si existe alguna institución que dijera estar a favor de un gobierno ilimitado, a lo que él respondía que no. Incluso desde un punto de vista de marketing, había que decir que no estábamos a favor del gobierno ilimitado o limitado, pues todo el mundo estaba a favor del gobierno limitado. Nosotros estábamos a favor de ningún gobierno en absoluto.
MS: Entonces, fueron los hermanos Koch, y siguen siendo de los mayores patrocinadores de las organizaciones libertarias en Occidente. ¿Sería apropiado decir que el dinero corrompió el movimiento libertario?
HHH: Sí, claro que sería cierto. Los hermanos Koch no solamente financiaron el Instituto Cato, sino también el Mercatus Center; y gran parte del Departamento de Economía de la Universidad George Mason es financiado por ellos. Y su política hasta este día es asegurarse de que no haya ninguna mención de Rothbard: y si hay alguna, esta debe ser de manera negativa.
Yo tengo amigos, por ejemplo, que colaboraron con el Instituto Cato, y cuando escribían artículos donde me citaban, eran eliminados inmediatamente como asociados del Cato. Existen revistas (denominadas austriacas) donde algunos de mis más antiguos alumnos me dijeron que habían presentado artículos y el editor insistía que cualquier referencia a mi nombre debía ser eliminada para que el artículo se publicase.
Los Koch incluso contrataron personas con ningún otro propósito que el de viajar por el mundo a toda clase de reuniones libertarias con la tarea de difamar y difundir rumores malvados sobre mí y Rothbard. Todo en vano. Nunca me importó, nunca respondí a nada de estas cosas. Y Rothbard y yo nos volvimos cada vez más exitosos a pesar de todos los ataques que tuvimos que soportar hasta este mismo día.
MS: ¿Cuál cree que es el objetivo de ellos? ¿Por qué luchan por el gobierno limitado? ¿Es porque si hay un gobierno, mucho dinero puede persuadir su interés?
HHH: Es porque no puedes hacerlo realmente con el mercado, solamente puedes hacer lobby con el gobierno. Imagina que eres un representante del Instituto Mises y pregúntate cuántos de estos peces grandes de Washington te invitarían y tendrían una conversación contigo. La respuesta es que no están interesados en hablar con nosotros. Y nosotros tampoco, porque sabemos que no tendrá éxito alguno. Pero si quieres ser invitado a los cócteles correctos y conocer personas prominentes, a Bush, Obama o alguno de los reporteros de Fox News, entonces debes estar dispuesto a hacer estas concesiones. Y eso es lo que el Instituto Cato y todos sus representantes hacen. Están extremadamente orgullosos de todas las personalidades que conocen. Mientras tanto, estos famosos no tienen tanto interés en reunirse con representantes del Instituto Mises.
Hay un caso, el de Ron Paul, por ejemplo, quien es un marginado en círculos del Instituto Cato por casi las mismas razones. Ya que él siempre predicó la idea de no sólo un gobierno limitado, sino una visión rothbardiana del libertarismo. Y él fue bastante exitoso, es decir, fue elegido más de un par de veces miembro de la Cámara de Representantes. Y fue apoyado por su electorado local, pero era un extraño en Washington. Era muy conocido como «Doctor No», porque cada vez que una legislación era propuesta, él era el único que siempre se oponía y decía «no». Ron Paul fue, dentro del sistema político, el más firme opositor de la Reserva Federal (el banco central de Estados Unidos). Esto lo convirtió en un marginado.
Además, Ron Paul fue una persona que hacía comentarios sobre los afroamericanos cometiendo más crímenes que los blancos y señalaba ciertos aspectos disfuncionales en algunos sectores de la sociedad americana, por lo que también fue atacado de racista. En Estados Unidos, ahora mismo, cualquiera que dice que no todos son iguales; que hay personas negras y blancas; personas con ojos oblicuos; que hay mujeres y hombres, que los hombres y mujeres simplemente no son iguales; y que los afroamericanos y blancos difieren en muchos aspectos. Cualquiera que abre sus ojos y dice estas cosas, que son obvias para cada persona que vive en Estados Unidos, es considerado un racista. He llegado a la conclusión de que a menos que hayas sido frecuentemente atacado de ser sexista, homofóbico, racista o algo como eso, entonces debes preguntarte si hay algo malo contigo. De acuerdo con esta nueva doctrina de corrección política, cualquier persona normal es un racista, un homofóbico, un misógino y lo que sea. Los únicos responsables de todas las cosas malas que han pasado en la historia de la humanidad son hombres blancos heterosexuales. Así que cualquiera que tenga sentido común en Estados Unidos está siendo atacado. Si dices este tipo de cosas que digo aquí, ya no estás seguro de que tendrás tu trabajo al día siguiente en Estados Unidos, aunque no serás encarcelado por esto. En países europeos, por decir algunas cosas incluso te encarcelan. No lo hacen en Estados Unidos, aún puedes decir lo que quieras. Pero si tendrás tu trabajo al día siguiente, esa es una pregunta completamente distinta.
MS: ¿Cómo la izquierda logró dominar el discurso público con tanta eficiencia y durante tanto tiempo para tener la clase de influencia que acaba de describir?
HHH: Creo que es la popularidad del igualitarismo. Para la mayoría es difícil admitir —aunque sea obvio— que las personas son muy diferentes. Que algunos son muy buenos haciendo ciertas cosas, mientras que otros no son tanto. Que hay hombres y mujeres exitosos, pero hay perdedores. Que hay grupos en el mundo que han logrado más y otros que han logrado menos. A nadie le gusta escuchar que no eres tan bueno como esta o aquella persona es. ¿Por qué son tan atacados los hombres blancos heterosexuales? Porque si miras en qué lugares en la historia del mundo fueron alcanzados los logros de civilización más grandes, lo fueron en las sociedades de hombres blancos heterosexuales, esas son las más exitosas. ¡Con gran diferencia! Compárelas con África, con el Medio Oriente. Entonces no pueden tolerar el hecho de que tengan que admitir que estas personas deben haber hecho algo bien y ellos no.
MS: ¿No está tocando la misma clase de emociones que la izquierda toca cuando dice que los hombres heterosexuales blancos están siendo oprimidos por la sociedad moderna? ¿No está dialogando con los perdedores de la situación política actual e insistiendo en este sentimiento de ser un perdedor para quizás ayudar a las personas a organizarse? Porque está tocando el mismo tipo de emoción.
HHH: Apelo a las emociones de las personas que, en mi opinión, son esenciales para mejorar las condiciones de vida de todos. Ellos son después de todo los promotores del progreso de la civilización. Deberían ser aplaudidos. Y ellos mismos deberían tener la confianza suficiente para decir que han hecho algo excepcional, que a pesar de haber hecho muchas cosas mal, dónde estarían los otros sin ellos; decir que son ellos a quienes deberían imitar: deberían admirar lo que hacen en lugar de atacarlos. Y si los admiran y reconocen el rol que tienen, todos los demás serán beneficiados de esto a la larga. En lugar de atacar a aquellos que son los garantes de la continua prosperidad para esas personas que piensan que se llevan la peor parte en la vida.
MS: Pero en ese caso está hablando desde una posición de superioridad moral.
HHH: No, simplemente estoy señalando un hecho. ¿A quién debes tu calidad de vida? ¿A quién le debes las grandes libertades que posees? No deberías menospreciar a aquellos que jugaron el papel más importante en asegurar y garantizar lo que tienes ahora, y que son los mejores garantes para tu progreso futuro.
Hazte estas preguntas: ¿Quiénes crearon las ideas liberales y libertarias? ¿Quiénes fueron los principales escritores que miramos con consideración que se dieron cuenta de cuán importante es la propiedad privada y su protección? Especialmente también para las personas más pobres.
Luego llegas al reconocimiento de que aquellos fueron muy pocas personas, en su mayoría hombres en países occidentales. Y difícilmente había alguien que fuese un prominente pensador liberal, un importante pensador libertario contribuyendo algo a este movimiento, a esta visión del mundo, que viniera de otras partes del mundo. No significa que no tuvieran nadie en absoluto, pero casi nadie. Por lo que debería haber una apreciación de aquellas tradiciones que hicieron grande a Occidente. Mises tenía razón cuando dijo que la idea de la libertad es una idea occidental, que nunca ha existido con la misma extensión en ninguna otra parte del mundo, excepto por las sociedades occidentales.
Las sociedades occidentales no son responsables de las dificultades de India y África, y así sucesivamente. Bien por el contrario, si estos países tienen alguna vez la oportunidad de salir de esa terrible situación en la que están, entonces la única manera de hacerlo es adoptando ideas occidentales. Pero si escuchas a lo que la izquierda tiene para decir, ellos de hecho cuestionan tus premisas. Cuestionan la validez del argumento de que la sociedad que tenemos es algo de valor. Ese es su punto principal. Pueden elegir vivir en otros países si lo desean. ¿Por qué no se mudan a India o África si están tan descontentos con el bienestar material? Por supuesto, es fácil menospreciar esto como «tan solo materialista». Pero si estás tan preocupado por ello, entonces hay muchos lugares en el mundo a donde puedes ir. Sin embargo, no lo hacen. No se van. ¿A dónde intenta mudarse la gente? No hay migración masiva de países africanos a la India. No hay movimiento de migración masiva al sudeste de Asia. El movimiento de migración masiva es a países más ricos. Y vale la pena reconocer que son más ricos por una razón. No obstante, los izquierdistas dicen que no tendrían que mudarse, que son las víctimas de la opresión, y que lo que se les presenta como civilización es realmente una historia de la opresión de lo que consideran valioso.
La mayoría de las sociedades hasta 1800 vivieron en la era malthusiana, es decir, el crecimiento de la población se adelantaba al crecimiento de la productividad. Lo que Malthus describió ya no es cierto, pero lo fue hasta el año 1800 más o menos. Si la población crece —y antes de que existieran las herramientas de control de natalidad y esas cosas, la población crecía dramáticamente a veces— solo puedes alimentar una población creciente si tienes crecimiento económico al mismo tiempo. Si tienes avances de productividad que hacen posible que los nuevos puedan ser alimentados. Hasta el siglo XVIII, grandes cantidades de personas morían a lo largo de todo el mundo porque la condición económica no permitía que todos sobrevivieran. Las sociedades occidentales se han escapado de esta trampa. Y no fue debido a que explotaran a otra sociedad, pues no había nada que explotar de estas otras sociedades, estas también eran pobres. Desde entonces tenemos una población creciente sumada al incremento en el nivel de vida a escala mundial. Nunca ha habido tanta gente libre de la pobreza extrema como en los últimos 200 años.
Luego tan solo puedes decir que las sociedades occidentales explotaron a sus propios trabajadores. Pero el problema en eso, claramente, es que los propios trabajadores podrían haberse convertido en capitalistas. Sin embargo, decidieron no convertirse en capitalistas porque requiere que tengan que esperar mucho más tiempo antes de comenzar alguna vez a recibir dinero. Decidieron ser empleados para recibir dinero de inmediato. Mientras que si se hicieran capitalistas, primero tendrían que desarrollar todo el bien de capital y esperar hasta que el capital se transforme en bienes de consumo, y solamente entonces comenzar a obtener algún ingreso.
No obstante, incluso la afirmación de que estamos alimentando a más personas que nunca, de que podemos alimentar a la población en crecimiento, está bajo ataque. Si echas un vistazo a Greta Thunberg —lo que estuvo diciendo en la ONU hace tan solo unos días— ella está atacando esta misma idea, pues somos demasiados y la situación se está yendo de las manos. Eso es lo que dicen.
Entonces, a las personas que tienen esos miedos siempre les digo que pueden reducir el problema por uno si simplemente se mataran en el acto. Luego, el problema es inmediatamente de una cabeza menos. Y tienes al príncipe Harry y a Megan que dijeron que solo tienen un hijo y no quieren otro porque un segundo hijo sería un problema adicional para el clima del mundo. Y la pregunta es, ¿por qué tuvieron siquiera su primer hijo? ¿Por qué no se suicidaron en el acto? Entonces el problema sería un poco menor.
Los ecologistas, y toda esta gente, no están a favor del control poblacional en África. África es el continente donde tienes altísimos índices de crecimiento de la población. Rusia tiene una población decreciente. Alemania también. La única razón por la que la población alemana no disminuye es la masiva inmigración que se está dando, que después se engancha a la asistencia social. No hay prácticamente ningún país europeo donde la población nativa haya mantenido siquiera la misma dimensión. Las sociedades occidentales en general están muriendo.
Así que estamos haciendo lo que Greta Thunberg quiere que hagamos, excepto que ella no se suicida. Los países que representan el mayor peligro están en África. Dan a luz a cinco, diez hijos, pero con esto, no hay ningún un problema. Muy por lo contrario, nos hacen culpables de todas las cosas malas que suceden en estos lugares. Incluso cuando según su propia doctrina, África es el principal problema; que simplemente no pueden limitar su crecimiento poblacional.
MS: ¿Por qué la derecha perdió en el discurso público? ¿Cómo perdió la derecha el apoyo popular?
HHH: Esa es una pregunta muy interesante. Tiene algo que ver con la transformación de la izquierda. La izquierda tradicional, la izquierda tradicional marxista, abogaba por la socialización de los medios de producción y así sucesivamente; a sabiendas de que eso resultó un gran desastre. Pero las personas se daban cuenta de que querían generar más prosperidad en Occidente. Y todos podían ver que esto, por supuesto, no era el caso marxista. Entonces tuvieron que cambiar su doctrina. Y adoptaron este marxismo cultural. Atacaron instituciones tradicionales como las familias, infiltraron todas las instituciones culturales, y trabajaron en estrecha colaboración con los intelectuales.
Debemos saber que los intelectuales son personas extremadamente peligrosas. Los intelectuales tienen dificultades para ganar dinero. ¿Quién está interesado en recibir consejos escuchando discursos, leyendo libros? La mayoría de las personas tiene intereses completamente diferentes. Miran la televisión, se emborrachan, salen en busca de chicas y cosas así. O están cansados cuando llegan a sus casas después del trabajo. Hay una demanda muy limitada de servicios intelectuales, es decir, de escritores, filósofos, economistas y lo que sea. Por lo tanto, estas personas fueron tomadas por el Estado, las convirtieron en dependientes del Estado. Y se dieron cuenta de que necesitaban promover esta clase de ideas para mantener su posición. Formaron alianzas con el Estado.
MS: Entonces, ¿sería correcto decir que la fuerza del Estado fue usada por los grupos especiales de intereses para asegurar su propia posición privilegiada en la sociedad y corromper a la misma sociedad de donde vienen?
HHH: Sí, yo diría que sí. Hoy en día, al menos en las sociedades occidentales, las personas pasan casi 30 años de sus vidas en instituciones gubernamentales. Así que primero vas al jardín de infantes, que es una institución gubernamental, luego a la escuela, anteriormente solo por 4 o 5 años, luego por 9 y por 13. Mientras tanto, también promueven la idea de que todos deben ir a la universidad. A pesar de que la mayoría de las personas no están hechas para estudios universitarios. Porque la mayoría son incapaces de un trabajo serio en la universidad. Y les cuento, enseñé 25 años en universidades de Estados Unidos. La baja calidad de estudiantes allí es increíble. El inglés no es mi lengua materna, pero cuando me mudé a Estados Unidos y pedía a los alumnos que escribieran ensayos, me sentía como si fuese Shakespeare en comparación con lo que veía allí. Rápidamente dejé de pedirles ensayos, y recurrí solo a preguntas de verdadero y falso. Porque, en primer lugar, era más fácil evaluar para mí. Y simplemente no quería hacerme eso: leer las tonterías que estas personas escribían.
Entonces, tienes así tal vez 60 o 70% de los jóvenes en Estados Unidos yendo a las universidades actualmente. Sin embargo, la población en Estados Unidos no se ha vuelto más inteligente. Y personas estúpidas son ahora admitidas en las universidades. Y luego han inventado nuevos campos, como estudios de afroamericanos, estudios de mujeres, hispanos, gays, lesbianas… Y al final obtienes un título en «Estudios Artísticos de Lesbianas Afroamericanas» o algo como eso. ¡Y tienes un título!
Cuanto más tiempo pasan las personas en instituciones educativas, más votan por las ideas estúpidas de la izquierda. Las personas más razonables son artesanos, plomeros, electricistas. Personas que saben algo útil en la vida y saben clavar un clavo en la pared. Estoy seguro de que una persona con un doctorado en lo que sea (en «Estudios Artísticos de Lesbianas Afroamericanas») no puede siquiera freír un huevo en la sartén. Pero tienen un título en cualquier cosa. Esta es una situación cada vez más prevalente en el mundo occidental. Estados Unidos es como un líder en todo esto. Pero también puedes verlo en Alemania, Austria, Francia. Donde quieras que vayas, la tendencia es la misma.
Ya he recomendado que para evitar todos estos problemas deberían dar doctorados a cada recién nacido. Inmediatamente, apenas naces, ya tienes un doctorado. Y por supuesto, esta es la mejor receta para hacer que todos sean extremadamente inteligentes desde el comienzo mismo. Lamentablemente, debo decir que mis propuestas no son siempre bienvenidas.
MS: Usted mencionó que hay algunas ciencias estúpidas, y hay otras apropiadas. Que las personas con sentido común están haciendo algo útil. ¿Acaso tal arrogancia no condujo realmente a la derecha a la situación en la que se encuentra ahora? Porque, como usted sabe, no pusieron la atención suficiente en el trabajo con la opinión pública. No dieron suficiente importancia a la clase de propaganda que la izquierda obviamente entiende. Y precisamente por esa razón terminaron en la posición perdedora.
HHH: Porque ellos consiguen los financistas. Las personas normales pagan un montón de impuestos para luego financiar a las personas que estudian en campos estúpidos en las universidades con ninguna perspectiva laboral. La única institución que contrata a estas personas después de todo es otra vez el Estado. Quiero decir, ¿qué compañía normal necesita un experto en estos campos?
Pero incluso lo están introduciendo en la vida normal de las empresas, insistiendo en que todas las compañías deben tener un departamento de recursos humanos que se encargue de que en cada empresa haya la representación correcta de todos los grupos. Debe haber tantas mujeres, tantas minorías, tantas personas con ciertas discapacidades. Las únicas perspectivas laborales que estas personas tienen son las de trabajar directamente para el Estado o para empresas que están obligadas a seguir órdenes estatales de tener la correcta representación de distintos grupos en distintas compañías.
Por ejemplo, toma el caso de las mujeres. Ahora todas las grandes empresas deben tener en la mesa directiva algo como un 30% de mujeres. Y su objetivo final es tener 50% porque 50% de la población son mujeres, entonces debe haber 50% de eso. Lo que no hacen, por supuesto, es darse cuenta de que hay muchas profesiones donde la misma clase de exigencias no se hacen. Si miras a la gente que limpia las calles o conduce maquinaria pesada, son en su mayoría hombres. Son ellos quienes trabajan en estas profesiones. Pero en estas no insisten en que tiene que haber tantas mujeres echando cemento en las calles; que tiene que haber igual cantidad de mujeres recogiendo la basura; que debe haber tantas mujeres como hombres que sirvan en el ejército y así sucesivamente. Solamente seleccionan ciertas profesiones donde debería haber tantas mujeres como hombres, pero no en otras profesiones.
MS: ¿Es correcto suponer que el gobierno no puede ser realmente usado para ayudar a mejorar la sociedad? La única razón por la que tenemos esta clase de desviaciones es porque el gobierno lo fuerza en la gente. Entonces, cuando hablas con la derecha —y hay libertarios y luego derechistas tradicionales— y hablas con los tradicionales, su mensaje es que solo tienen que recuperar el poder, recuperar el gobierno, pues ahora las personas equivocadas están en el poder; y que si las personas adecuadas estuvieran en el poder, todo sería distinto. ¿Es este un buen argumento considerando todo lo que acaba de decir?
HHH: ¡No, por supuesto que no! Estoy tan en contra de eso también. Noto que mucha gente de la derecha piensa que todo sería simplemente maravilloso si ellos en lugar de la izquierda dirigieran el espectáculo. Dirigirían un espectáculo distinto, pero tendría más o menos los mismos excesos que la izquierda tiene. Tal vez sería ligeramente más agradable, pero no por mucho.
No obstante, el poder del gobierno debe ser reducido sistemáticamente. Toda la asistencia social debe ser abolida. Los Estados de bienestar son instituciones que destruyen la solidaridad que normalmente existe en las familias. Ya que tienes, por ejemplo, un gran número creciente de nacimientos ilegítimos, un número creciente de madres solteras. Y es el resultado del hecho de que siendo una madre soltera recibes ayuda. Normalmente, si no recibes ningún apoyo de la asistencia social, tendrás más cuidado con quién casarte, cuándo divorciarte, etcétera. Sin embargo, por ejemplo, si sabes que si te divorcias, puedes contar con el gobierno para obligar a tu esposo a pagar por años y años, la probabilidad de que elegirás la pareja incorrecta y te divorciarás fácilmente, aumenta.
Desde mi corazón, mi vida personal, pensaría que soy una persona burguesa conservadora. Pero me molesta la idea de que estos tipos de personas lleguen al poder y luego impongan su visión particular de la manera correcta de vivir sobre todos los demás. Creo que si el Estado de bienestar fuese eliminado, más personas llevarían una vida burguesa responsable de lo que llevan actualmente.
MS: Entonces, ¿el gobierno es la principal amenaza del estilo de vida tradicional?
HHH: Sí, por lejos.
MS: Genial.
HHH: Siempre puedes decir que si tuviéramos la sociedad libertaria más libre con todos estos problemas, es posible que pueda convertirse en un Estado otra vez. Y recuerdo que Rothbard respondía a esto que por lo menos tendríamos algo glorioso para recordar.
No negaría que los Estados se han originado e incluso si lográramos eliminarlos, es posible que se originen nuevamente. Pero eso no significa que no debamos tratar de lograr ese objetivo. Intentamos eliminar el asesinato, que las personas se maten entre sí. Es un deseo constante, digamos, de la humanidad. Puesto que no podemos deshacernos del asesinato, entonces diremos que ya que obviamente los asesinatos suceden y hay asesinos alrededor, nos rendimos. Pues no tiene sentido hacer esto, porque siempre aparecen nuevamente. Pero no, no es así, nunca renunciamos a ello.
Los Estados han existido por un buen tiempo. A veces son peores, otras son un poco mejores. Eso no significa que cualquiera tenga que decir ya que siempre han existido entre nosotros y pueden aparecer otra vez, entonces simplemente abandonamos el objetivo. Pero no, no abandonamos ese objetivo.
MS: Así que el libertarismo es la lucha permanente por la libertad.
HHH: Sí, es la lucha permanente. Y siempre habrá enemigos del libertarismo. La envidia es una gran impulsora, el poder de gobernar sobre otras personas es un motivo poderoso. Debemos ser conscientes de eso. Y tenemos que combatirlo tanto como podamos. A veces somos más exitosos en eso y a veces somos menos. Pero no hay razón por la que uno debería abandonar jamás un objetivo que es un objetivo moral. Y un objetivo moral es, hasta donde sé, que no agredimos a otras personas. Y si las personas sí agreden a otras personas, entonces debemos decir que se ha cometido un error moral o un delito. Y deberíamos culpar a estas personas y pronunciarnos, y decir que eso no está bien.
En el derecho privado, es decir, las cuestiones que los ciudadanos privados tienen entre sí, las reglas están más o menos claras. Todos saben que si le golpeo en la cara, eso no está bien. Que si me golpea en la cara, eso no está bien. Todo el mundo sabe que si viene y me saca mi billetera, eso es robar; a menos que pueda demostrar que fui yo quien se la robó ayer. Todos entienden que si quemo su casa o usted la mía, eso es un crimen; que es un hecho punible. ¡Lo que ha sido olvidado es que las mismas reglas debemos aplicar también a los políticos! Y cuando lo hagamos con los políticos, entenderemos claramente que ellos están involucrados en actividades criminales a gran escala.
No quiero hablar de Rusia, pero, ¿qué es George W. Bush? George W. Bush es un asesino. ¿Qué es Obama? Obama es también un asesino. Son responsables de matar personas inocentes. Si usted hiciera lo que estas personas hicieron, estaría en prisión. ¿Por qué se debería aplicar criterios distintos a ellos? Los criterios normales del derecho privado deberían aplicarse universalmente. Y luego llegas a la conclusión de que incluso los mejores políticos, los más inofensivos, por decirlo de alguna manera, son al menos ladrones.
Es cierto que todas estas cuestiones económicas también son importantes; la libertad promueve la prosperidad y también ayuda a los pobres. Todo eso es bueno y está bien. Pero lo más importante es reconocer que estamos en favor de ciertas reglas morales y su aplicación a todos con independencia de la posición de la persona. Puede ser la persona de más alto rango o de la parte más baja en el mundo. Pero a pesar de ello, un asesino es un asesino, un ladrón es un ladrón, un tramposo es un tramposo y un fraude es un fraude.
MS: Desafortunadamente, el tiempo se nos acaba. Muchas gracias, Hans, por la conversación. Fue un placer hablar con usted.
HHH: Gracias.
(De www.mises.org.es)
lunes, 15 de mayo de 2023
domingo, 14 de mayo de 2023
Ámbitos necesarios para la vida humana
En forma semejante en que puede describirse el comportamiento de todo ser humano en base a las componentes emocionales y cognitivas de la actitud característica, puede intentarse describir las actitudes predominantes de los distintos pueblos y de las distintas épocas en base a las tendencias predominantes asociadas al punto de partida de los razonamientos de sus integrantes.
En este caso existe una propuesta en la cual se consideran a Dios, el hombre y el mundo como los orígenes prioritarios de los razonamientos o de los objetivos adoptados por los distintos pueblos. Así, el pensamiento de René Descartes adopta como punto de partida al hombre, con su "Pienso, luego existo", estableciendo un punto de partida diferente del predominante en su época y en las anteriores, que estaba asociado a Dios.
En cambio, Baruch de Spinoza adopta como punto de partida a Dios, si bien no se trata de un Dios personal sino de un orden natural regido por leyes naturales invariantes. Ello no significa dejar de lado al hombre y al mundo, de la misma manera en que Descartes tampoco deja de lado a Dios y al mundo, sino que en esos casos adoptan puntos de partida distintos.
Si analizamos la Edad Media europea, puede afirmarse que se trata de una época en que predomina la idea de Dios, aún cuando, seguramente, habrían sectores que no compartían este punto de partida. Por otra parte, bajo los sistemas socialistas, como el de la URSS y el de la China maoísta, se dejaban de lado tanto a Dios como al hombre para sumir a la población en un colectivismo forzoso que tan nefastos efectos produjo. Algo similar ocurrió con el nazismo.
También esta forma descriptiva puede asociarse a la evolución de alguna instituciones, como la Iglesia Católica, que durante gran parte de su historia parte de la idea de Dios girando desde hace algunas décadas atrás hacia el hombre y el mundo priorizando la "cuestión social". En este caso, consideramos como "mundo" las realizaciones propias de la economía y de la política.
Esta forma descriptiva proviene de Olegario González de Cardedal, quien escribió: "El hombre se comprende a sí mismo hoy como resultado de una historia reciente en la que su conciencia ha sido configurada por una ideas y por unas esperanzas. Nosotros somos el resultado necesario de lo que en Europa se ha pensado durante los últimos cinco siglos sobre el mundo, el hombre, Dios".
"Estas tres realidades determinan la forma concreta en que el hombre proyecta su existencia hacia un fin y a la luz del cual va realizando los trabajos de su vida cotidiana. La diferente intensidad de percepción, valoración y soberanía que la naturaleza, el propio hombre o Dios vayan teniendo, va confiriendo a cada época un sentido u otro. Si bien cada cultura y cada generación establecen una u otra primacía y piensan de manera diferente sobre cada una de esas tres realidades, sin embargo es constante en todas las épocas la interrelación entre ellas".
"Quien habla primero sobre Dios habla consecuentemente de una forma sobre el hombre y sobre el mundo. Quien, en cambio, primero habla sobre el mundo está implicando unas afirmaciones sobre Dios y sobre el hombre. Y quien comienza hablando sobre el hombre no llega a su última profundidad hasta que no ha hablado de Dios".
"En la relación concreta que se establece entre estas tres realidades es donde se ilumina y decide el destino humano. ¿Cuál de las tres es la primera, la que funda el sentido de las otras dos? Porque lo que parece claro es que ninguna de ellas existe ya ni es inteligible sin relación a las otras dos, que las tres son entre sí diferenciables, pero están llamadas a vivir en relación. Si la naturaleza de cada una de ellas es propia, el destino final de las tres ya es común".
"La era en que nosotros vivimos tiene al hombre como su centro: centro de interés, de valor y de finalidad. Tras haberse admirado de las realidades ante las que está y haberse vertido hacia el mundo, sumergiéndose en su grandeza y belleza, recreándolo en la escultura, la arquitectura y la poesía (mundo griego); y tras haberse concentrado en el conocimiento, la adoración y amor de Dios, al que reconocía revelado en la naturaleza, la historia y la persona de uno de los humanos (cristianismo), la conciencia humana se ha vuelto sobre el hombre como objeto supremo de conocimiento, de amor y de servicio. Ya no es sólo que nada de lo humano le sea ajeno, tal como proponía la sabiduría clásica, sino que le es ajeno todo lo que no es humano o humanizable" (De "Raíz de la esperanza"-Ediciones Sígueme-Salamanca 1996).
En este caso existe una propuesta en la cual se consideran a Dios, el hombre y el mundo como los orígenes prioritarios de los razonamientos o de los objetivos adoptados por los distintos pueblos. Así, el pensamiento de René Descartes adopta como punto de partida al hombre, con su "Pienso, luego existo", estableciendo un punto de partida diferente del predominante en su época y en las anteriores, que estaba asociado a Dios.
En cambio, Baruch de Spinoza adopta como punto de partida a Dios, si bien no se trata de un Dios personal sino de un orden natural regido por leyes naturales invariantes. Ello no significa dejar de lado al hombre y al mundo, de la misma manera en que Descartes tampoco deja de lado a Dios y al mundo, sino que en esos casos adoptan puntos de partida distintos.
Si analizamos la Edad Media europea, puede afirmarse que se trata de una época en que predomina la idea de Dios, aún cuando, seguramente, habrían sectores que no compartían este punto de partida. Por otra parte, bajo los sistemas socialistas, como el de la URSS y el de la China maoísta, se dejaban de lado tanto a Dios como al hombre para sumir a la población en un colectivismo forzoso que tan nefastos efectos produjo. Algo similar ocurrió con el nazismo.
También esta forma descriptiva puede asociarse a la evolución de alguna instituciones, como la Iglesia Católica, que durante gran parte de su historia parte de la idea de Dios girando desde hace algunas décadas atrás hacia el hombre y el mundo priorizando la "cuestión social". En este caso, consideramos como "mundo" las realizaciones propias de la economía y de la política.
Esta forma descriptiva proviene de Olegario González de Cardedal, quien escribió: "El hombre se comprende a sí mismo hoy como resultado de una historia reciente en la que su conciencia ha sido configurada por una ideas y por unas esperanzas. Nosotros somos el resultado necesario de lo que en Europa se ha pensado durante los últimos cinco siglos sobre el mundo, el hombre, Dios".
"Estas tres realidades determinan la forma concreta en que el hombre proyecta su existencia hacia un fin y a la luz del cual va realizando los trabajos de su vida cotidiana. La diferente intensidad de percepción, valoración y soberanía que la naturaleza, el propio hombre o Dios vayan teniendo, va confiriendo a cada época un sentido u otro. Si bien cada cultura y cada generación establecen una u otra primacía y piensan de manera diferente sobre cada una de esas tres realidades, sin embargo es constante en todas las épocas la interrelación entre ellas".
"Quien habla primero sobre Dios habla consecuentemente de una forma sobre el hombre y sobre el mundo. Quien, en cambio, primero habla sobre el mundo está implicando unas afirmaciones sobre Dios y sobre el hombre. Y quien comienza hablando sobre el hombre no llega a su última profundidad hasta que no ha hablado de Dios".
"En la relación concreta que se establece entre estas tres realidades es donde se ilumina y decide el destino humano. ¿Cuál de las tres es la primera, la que funda el sentido de las otras dos? Porque lo que parece claro es que ninguna de ellas existe ya ni es inteligible sin relación a las otras dos, que las tres son entre sí diferenciables, pero están llamadas a vivir en relación. Si la naturaleza de cada una de ellas es propia, el destino final de las tres ya es común".
"La era en que nosotros vivimos tiene al hombre como su centro: centro de interés, de valor y de finalidad. Tras haberse admirado de las realidades ante las que está y haberse vertido hacia el mundo, sumergiéndose en su grandeza y belleza, recreándolo en la escultura, la arquitectura y la poesía (mundo griego); y tras haberse concentrado en el conocimiento, la adoración y amor de Dios, al que reconocía revelado en la naturaleza, la historia y la persona de uno de los humanos (cristianismo), la conciencia humana se ha vuelto sobre el hombre como objeto supremo de conocimiento, de amor y de servicio. Ya no es sólo que nada de lo humano le sea ajeno, tal como proponía la sabiduría clásica, sino que le es ajeno todo lo que no es humano o humanizable" (De "Raíz de la esperanza"-Ediciones Sígueme-Salamanca 1996).
viernes, 12 de mayo de 2023
El problema de nuestra época.....y de todas las épocas
Desde el punto de vista de la religión natural, que admite un universo regido por leyes naturales invariantes, sin intervenciones de Dios, puede interpretarse al bíblico "pecado original" como la actitud por la cual el ser humano rechaza los mandatos de Dios (leyes naturales) y se propone dictar y acatar sus propias reglas. De ahí que el pecado original parece repetirse indefinidamente. Hans Graf Huyn escribió: "Vino seguidamente la sustitución de la creencia en Dios por esa fe del hombre en sí mismo solamente. Pero ese hombre autónomo y prometeico no podía prescindir en absoluto de valores absolutos; y hubo por ello de crearse ideologías, ídolos que llenaran el vacío de Dios. En los altares derribados pusieron su morada los demonios".
"Vistas así las cosas, podemos afirmar que no existen auténticos ateos; porque el lugar de Dios es ocupado siempre por ídolos de recambio. Esto se nos descubre una y otra vez en todos los aspectos de la historia cultural y del pensamiento desde la Ilustración y la Revolución Francesa" (De "Seréis como dioses"-EIUNSA SA-Barcelona 1991).
Gran parte de las revoluciones políticas fueron motivados por una lucha contra la religión cristiana, como fue el caso de la Revolución Francesa, el nazismo, la Revolución bolchevique, la Guerra Civil española, etc., y hasta el peronismo que incendió decenas de templos católicos.
Posiblemente sea necesario distinguir entre Iglesia y cristianismo, por cuanto el catolicismo instaló en Europa una especie de totalitarismo teocrático que poco vinculado estaba con los Evangelios, siendo la Inquisición un "modelo" que luego imitarían nazis y comunistas, si bien la cantidad de víctimas que produjo fueron ínfimas en comparación con la que estos últimos produjeron.
La Constitución de la Unión Europea excluyó al cristianismo, olvidando que fue la base ideológica y moral que ayudó a la construcción de Europa. Con ello los europeos permiten una cómoda entrada al Islam, que muestra una evidente intención de establecer un nuevo totalitarismo teocrático. De la misma manera en que el marxismo cambió la táctica revolucionaria por la gramsciana, los musulmanes observan que, con una mayor tasa de natalidad que la de los nativos europeos, aseguran un futuro gobernado por el Corán.
La propia Iglesia Católica parece haber abandonado el cristianismo para adoptar el marxismo-leninismo bajo el disfraz de la Teología de la Liberación. Jorge Bergoglio parece desconocer que Cristo permite liberarnos de nuestros pecados mientras que Marx intenta "liberar" a las masas de la envidia, pero sin conseguirlo plenamente.
Se deja de lado la economia natural (mercado) para reemplazarla por una economía artificial (socialismo), siguiendo la tendencia asociada al "pecado original", con los resultados negativos de siempre.
Mientras muchos sectores rechazan la globalización económica asociada a un libre mercado global, apoyan el globalismo político, como tendencia a establecer un gobierno planetario unificado.
Si buscamos la dirección que conduce a la solución de la mayor parte de nuestros problemas, debemos intentar incorporar una idea simple. Esta idea puede derivarse de aquella esgrimida por los economistas liberales, que consiste en ser conscientes que, para beneficiarnos a cada uno de nosotros, debemos necesariamente beneficiar a los demás, si bien nuestros pensamientos irán dirigidos hacia nuestros propios objetivos.
En el ámbito de lo emocional y lo moral, una vez adquirida una visión amplia de todo lo existente, trataremos de no "desentonar" respecto del universo del que somos parte. Ello nos conducirá a la ambición de llegar a ser un ser humano auténtico. Y para ello, no nos permitiremos adoptar una conducta que no sea la exigida por las reglas sugeridas por la mayoría de las religiones y filosofías prácticas. Ello nos llevará a hacer el bien a uno mismo y a los demás, no pensando en los demás, sino pensando en uno mismo. Así, la buena persona no es tanto la que piensa en los demás, sino la que aspira a ser un ser humano auténtico. Indirectamente beneficia a los demás, ya que el amor propio y el amor al prójimo se dan, o no, simultáneamente.
"Vistas así las cosas, podemos afirmar que no existen auténticos ateos; porque el lugar de Dios es ocupado siempre por ídolos de recambio. Esto se nos descubre una y otra vez en todos los aspectos de la historia cultural y del pensamiento desde la Ilustración y la Revolución Francesa" (De "Seréis como dioses"-EIUNSA SA-Barcelona 1991).
Gran parte de las revoluciones políticas fueron motivados por una lucha contra la religión cristiana, como fue el caso de la Revolución Francesa, el nazismo, la Revolución bolchevique, la Guerra Civil española, etc., y hasta el peronismo que incendió decenas de templos católicos.
Posiblemente sea necesario distinguir entre Iglesia y cristianismo, por cuanto el catolicismo instaló en Europa una especie de totalitarismo teocrático que poco vinculado estaba con los Evangelios, siendo la Inquisición un "modelo" que luego imitarían nazis y comunistas, si bien la cantidad de víctimas que produjo fueron ínfimas en comparación con la que estos últimos produjeron.
La Constitución de la Unión Europea excluyó al cristianismo, olvidando que fue la base ideológica y moral que ayudó a la construcción de Europa. Con ello los europeos permiten una cómoda entrada al Islam, que muestra una evidente intención de establecer un nuevo totalitarismo teocrático. De la misma manera en que el marxismo cambió la táctica revolucionaria por la gramsciana, los musulmanes observan que, con una mayor tasa de natalidad que la de los nativos europeos, aseguran un futuro gobernado por el Corán.
La propia Iglesia Católica parece haber abandonado el cristianismo para adoptar el marxismo-leninismo bajo el disfraz de la Teología de la Liberación. Jorge Bergoglio parece desconocer que Cristo permite liberarnos de nuestros pecados mientras que Marx intenta "liberar" a las masas de la envidia, pero sin conseguirlo plenamente.
Se deja de lado la economia natural (mercado) para reemplazarla por una economía artificial (socialismo), siguiendo la tendencia asociada al "pecado original", con los resultados negativos de siempre.
Mientras muchos sectores rechazan la globalización económica asociada a un libre mercado global, apoyan el globalismo político, como tendencia a establecer un gobierno planetario unificado.
Si buscamos la dirección que conduce a la solución de la mayor parte de nuestros problemas, debemos intentar incorporar una idea simple. Esta idea puede derivarse de aquella esgrimida por los economistas liberales, que consiste en ser conscientes que, para beneficiarnos a cada uno de nosotros, debemos necesariamente beneficiar a los demás, si bien nuestros pensamientos irán dirigidos hacia nuestros propios objetivos.
En el ámbito de lo emocional y lo moral, una vez adquirida una visión amplia de todo lo existente, trataremos de no "desentonar" respecto del universo del que somos parte. Ello nos conducirá a la ambición de llegar a ser un ser humano auténtico. Y para ello, no nos permitiremos adoptar una conducta que no sea la exigida por las reglas sugeridas por la mayoría de las religiones y filosofías prácticas. Ello nos llevará a hacer el bien a uno mismo y a los demás, no pensando en los demás, sino pensando en uno mismo. Así, la buena persona no es tanto la que piensa en los demás, sino la que aspira a ser un ser humano auténtico. Indirectamente beneficia a los demás, ya que el amor propio y el amor al prójimo se dan, o no, simultáneamente.
miércoles, 10 de mayo de 2023
Socialismo o autodestrucción voluntaria
Para instalar el socialismo es necesario descartar de alguna manera los dos elementos principales del sistema capitalista: los empresarios y el capital (la principal herramienta para la producción). Cuando en un país surge la posibilidad de acceso al poder de un líder socialista, comienza el éxodo de capitales y luego de empresarios y de trabajadores capacitados que buscan seguridad económica en los países desarrollados. Este proceso conduce a una mayor riqueza de los países centrales a costa de los menos favorecidos.
Este proceso favorece, entre otros, a los Estados Unidos, aunque los socialistas ahuyentadores de empresarios y de capitales se inspiren en la "lucha contra el imperialismo", cuando en realidad son los mejores aliados para aumentar la pobreza propia aumentando la riqueza de los países desarrollados.
En los años 70, en la Argentina hubo un intento por instalar el socialismo por la vía terrorista. Esa vez los empresarios no tuvieron tiempo de huir y varios cayeron bajo las balas de los soldados socialistas o, mejor, delincuentes terroristas (denominación adecuada utilizada en países democráticos).
Entre los empresarios asesinados por los "jóvenes idealistas" de los años 70 aparecen:
Guillermo Sallustro, Alberto Salas, Pedro Jorge Rotta y Roberto Qleker (FIAT)
Ricardo Golla (IKA Renault), Francisco Ingrey y Antonio Naranjieras (empresarios)
Y así sucesivamente hasta llegar a 65 empresarios o directivos de empresas asesinados (De "La historia olvidada"-Asociación Unidad Argentina-Buenos Aires 2010).
A continuación se transcribe un artículo que brinda una visión realista del proceso socialista (pro-"imperialista") promovido por los diversos gobiernos de izquierda latinoamericanos:
COLOMBIA VA RUMBO A AGUANTAR HAMBRE
Por Saúl Hernández Bolivar
Gustavo Petro anhela coartar nuestras libertades al máximo sacrificando al país en el altar de sus delirios ideológicos; quiere que en Colombia imitemos el camino de cubanos y venezolanos para repetir sus hambrunas.
En 2022, una riqueza descomunal huyó despavorida de las cinco economías más grandes de América Latina: Brasil, México, Argentina, Chile y Colombia. Fue la bicoca de 137.000 millones de dólares escapando de las garras del comunismo ramplón que se ha instalado en estos y otros países de la región para secarlos y empobrecerlos. Son más de 600 billones de pesos que equivalen a unas 30 reformas tributarias como la que nos clavó Petro en diciembre.
Con esas fugas de capital comienza el empobrecimiento, sumado a la fuga del mejor capital humano, que también se va, y a la inversión extranjera, que no vuelve. Esa riqueza después pelecha en Estados Unidos, en Europa, en Panamá… Donde sea, pero lejos de los «paraísos comunistas».
Sobra decir que Cuba es el país más empobrecido por el comunismo tras padecerlo por más de 60 años. Y su riqueza ha huido en la misma dirección que los balseros, nunca al revés. Ahora la isla soporta una nueva crisis de desabastecimiento y escasez, empezando por la falta de gasolina. Cómo será que la dictadura no pudo celebrar la fiesta del primero de mayo, a la que suelen llevar a la gente de cabestro, en camiones, para que desfilen como borregos en la Plaza de la Revolución.
Pero no sólo falta el combustible. También sufren de incesantes apagones, a pesar de que la empresa estatal que ostenta el monopolio de la energía subió las tarifas un módico 133 %. Y se apagan las telecomunicaciones; los celulares, el internet. Tampoco hay leche, ni papel higiénico, ni muchas otras cosas básicas. Pero lo que mejor retrata la nueva crisis cubana es la prohibición de venderles pollo a mayores de 13 años; es decir, el pollo es exclusivo para los niños pero en cantidades ridículas, pues sólo se les permitirá acceder a 250 gramos al mes por cada menor, que es lo que uno fácilmente se da el lujo de botar a la basura porque la pechuga quedó muy dura o los muslos muy grasosos, o porque «estoy muy lleno».
Claro, ya dicen que reconsideraron la medida y que en mayo habrá 750 gramos para los menores de 13 años y una libra para los mayores de 14. Una libra para todo el mes. Pollo que, valga decirlo, le compra el régimen a los Estados Unidos (sí, leyeron bien) porque en la isla no se produce nada.
Preso de sus contradicciones, el dictadorzuelo Petro Urrego dijo en el balcón que no se es libre si no se pueden adquirir las cosas que se deseen o se necesiten. Muy curioso que lo diga precisamente un sujeto que promueve una economía de subsistencia como única forma de salvar a la especie, según vociferó en Stanford. Un individuo que quiere que imitemos el camino de cubanos y venezolanos para repetir sus hambrunas. Un personaje que anhela coartar nuestras libertades al máximo sacrificando al país en el altar de sus delirios ideológicos para convertirnos en los primeros en renunciar a los hidrocarburos porque dizque los pobres terminan subsidiando a los que tienen Toyota y fenecemos en una economía fósil que al requerir carros y aviones también necesita carreteras y aeropuertos por donde se movilizan las mercancías de los ricos.
Contradicciones todas que sólo se le ocurren a un individuo mentalmente enfermo que llega tarde a todos sus compromisos por estar borracho o drogado. Un hombre perturbado al que Íngrid Betancur descubrió tirado en el piso de una embajada colombiana en Europa, en medio de una profunda depresión que no ha superado y que lo lleva a amenazarnos con revoluciones si no aceptamos sus cambios. Un desadaptado que no tiene empacho en criticar el «yugo español» para luego ir a Madrid a recibir la orden Isabel la Católica, movilizarse en el Rolls-Royce de Franco, pernoctar en el Palacio Real El Pardo y negarse a vestir un «elitista» frac a pesar de que tanto él como su mujer gastan millonadas en ropa de marca y trajes de diseñador. Hasta el lápiz que mantiene en la mano es una prueba de su chifladura, de su enajenación mental.
Un perfecto psicópata que ya empezó a sacar a las calles a sus fuerzas de choque, como ese grupo narcoparamilitar llamado «guardia indígena», que ya se estableció en la Plaza de Bolívar a ver si algún congresista es capaz de negarse a cumplir las órdenes de este autócrata. Y con unas Fuerzas Armadas y de Policía desmoralizadas y aniquiladas que están siendo remplazadas por los delincuentes de la «paz total» en toda la geografía nacional, como en el Sumapaz, región que se tomaron las Farc otra vez a esperas de que el lunático ordene la toma de Bogotá.
Ojalá tengamos esto en cuenta mientras todavía podamos comer pollo en la cantidad y frecuencia que queramos. Es decir, mientras todavía seamos libres, y hasta podamos optar por botarlo cuando nos hartemos.
(De panampost.com)
Este proceso favorece, entre otros, a los Estados Unidos, aunque los socialistas ahuyentadores de empresarios y de capitales se inspiren en la "lucha contra el imperialismo", cuando en realidad son los mejores aliados para aumentar la pobreza propia aumentando la riqueza de los países desarrollados.
En los años 70, en la Argentina hubo un intento por instalar el socialismo por la vía terrorista. Esa vez los empresarios no tuvieron tiempo de huir y varios cayeron bajo las balas de los soldados socialistas o, mejor, delincuentes terroristas (denominación adecuada utilizada en países democráticos).
Entre los empresarios asesinados por los "jóvenes idealistas" de los años 70 aparecen:
Guillermo Sallustro, Alberto Salas, Pedro Jorge Rotta y Roberto Qleker (FIAT)
Ricardo Golla (IKA Renault), Francisco Ingrey y Antonio Naranjieras (empresarios)
Y así sucesivamente hasta llegar a 65 empresarios o directivos de empresas asesinados (De "La historia olvidada"-Asociación Unidad Argentina-Buenos Aires 2010).
A continuación se transcribe un artículo que brinda una visión realista del proceso socialista (pro-"imperialista") promovido por los diversos gobiernos de izquierda latinoamericanos:
COLOMBIA VA RUMBO A AGUANTAR HAMBRE
Por Saúl Hernández Bolivar
Gustavo Petro anhela coartar nuestras libertades al máximo sacrificando al país en el altar de sus delirios ideológicos; quiere que en Colombia imitemos el camino de cubanos y venezolanos para repetir sus hambrunas.
En 2022, una riqueza descomunal huyó despavorida de las cinco economías más grandes de América Latina: Brasil, México, Argentina, Chile y Colombia. Fue la bicoca de 137.000 millones de dólares escapando de las garras del comunismo ramplón que se ha instalado en estos y otros países de la región para secarlos y empobrecerlos. Son más de 600 billones de pesos que equivalen a unas 30 reformas tributarias como la que nos clavó Petro en diciembre.
Con esas fugas de capital comienza el empobrecimiento, sumado a la fuga del mejor capital humano, que también se va, y a la inversión extranjera, que no vuelve. Esa riqueza después pelecha en Estados Unidos, en Europa, en Panamá… Donde sea, pero lejos de los «paraísos comunistas».
Sobra decir que Cuba es el país más empobrecido por el comunismo tras padecerlo por más de 60 años. Y su riqueza ha huido en la misma dirección que los balseros, nunca al revés. Ahora la isla soporta una nueva crisis de desabastecimiento y escasez, empezando por la falta de gasolina. Cómo será que la dictadura no pudo celebrar la fiesta del primero de mayo, a la que suelen llevar a la gente de cabestro, en camiones, para que desfilen como borregos en la Plaza de la Revolución.
Pero no sólo falta el combustible. También sufren de incesantes apagones, a pesar de que la empresa estatal que ostenta el monopolio de la energía subió las tarifas un módico 133 %. Y se apagan las telecomunicaciones; los celulares, el internet. Tampoco hay leche, ni papel higiénico, ni muchas otras cosas básicas. Pero lo que mejor retrata la nueva crisis cubana es la prohibición de venderles pollo a mayores de 13 años; es decir, el pollo es exclusivo para los niños pero en cantidades ridículas, pues sólo se les permitirá acceder a 250 gramos al mes por cada menor, que es lo que uno fácilmente se da el lujo de botar a la basura porque la pechuga quedó muy dura o los muslos muy grasosos, o porque «estoy muy lleno».
Claro, ya dicen que reconsideraron la medida y que en mayo habrá 750 gramos para los menores de 13 años y una libra para los mayores de 14. Una libra para todo el mes. Pollo que, valga decirlo, le compra el régimen a los Estados Unidos (sí, leyeron bien) porque en la isla no se produce nada.
Preso de sus contradicciones, el dictadorzuelo Petro Urrego dijo en el balcón que no se es libre si no se pueden adquirir las cosas que se deseen o se necesiten. Muy curioso que lo diga precisamente un sujeto que promueve una economía de subsistencia como única forma de salvar a la especie, según vociferó en Stanford. Un individuo que quiere que imitemos el camino de cubanos y venezolanos para repetir sus hambrunas. Un personaje que anhela coartar nuestras libertades al máximo sacrificando al país en el altar de sus delirios ideológicos para convertirnos en los primeros en renunciar a los hidrocarburos porque dizque los pobres terminan subsidiando a los que tienen Toyota y fenecemos en una economía fósil que al requerir carros y aviones también necesita carreteras y aeropuertos por donde se movilizan las mercancías de los ricos.
Contradicciones todas que sólo se le ocurren a un individuo mentalmente enfermo que llega tarde a todos sus compromisos por estar borracho o drogado. Un hombre perturbado al que Íngrid Betancur descubrió tirado en el piso de una embajada colombiana en Europa, en medio de una profunda depresión que no ha superado y que lo lleva a amenazarnos con revoluciones si no aceptamos sus cambios. Un desadaptado que no tiene empacho en criticar el «yugo español» para luego ir a Madrid a recibir la orden Isabel la Católica, movilizarse en el Rolls-Royce de Franco, pernoctar en el Palacio Real El Pardo y negarse a vestir un «elitista» frac a pesar de que tanto él como su mujer gastan millonadas en ropa de marca y trajes de diseñador. Hasta el lápiz que mantiene en la mano es una prueba de su chifladura, de su enajenación mental.
Un perfecto psicópata que ya empezó a sacar a las calles a sus fuerzas de choque, como ese grupo narcoparamilitar llamado «guardia indígena», que ya se estableció en la Plaza de Bolívar a ver si algún congresista es capaz de negarse a cumplir las órdenes de este autócrata. Y con unas Fuerzas Armadas y de Policía desmoralizadas y aniquiladas que están siendo remplazadas por los delincuentes de la «paz total» en toda la geografía nacional, como en el Sumapaz, región que se tomaron las Farc otra vez a esperas de que el lunático ordene la toma de Bogotá.
Ojalá tengamos esto en cuenta mientras todavía podamos comer pollo en la cantidad y frecuencia que queramos. Es decir, mientras todavía seamos libres, y hasta podamos optar por botarlo cuando nos hartemos.
(De panampost.com)
martes, 9 de mayo de 2023
Estoicos
Las diversas terapias psicológicas, surgidas en los últimos tiempos, en cierta forma tienden a ocupar el lugar de las antiguas filosofías con sentido práctico, mientras que éstas disputaban un lugar de preeminencia con las religiones. Como el ser humano es esencialmente el mismo, desde hace algunos miles de años, todas las sugerencias de vida tienen posibilidades de ser útiles en la época actual.
Las sugerencias orientadoras de vidas individuales presentan rasgos distintivos. En un primer grupo tenemos las antropocéntricas, esto es, aquellas que parten del ser humano individual como centro para una básica descripción. Por otra parte tenemos las teocéntricas, es decir, aquellas que comienzan preguntándose cuál ha de ser la voluntad de un Creador respecto de la vida de cada ser humano. O bien se preguntan por los atributos de un orden natural que impera sobre todo lo existente.
El estoicismo, como filosofía adoptada por los antiguos romanos, es una filosofía de tipo teocéntrica, si bien supone la existencia de un orden natural en lugar de un Dios con atributos humanos. Debido a la adopción de una visión del universo similar al cristianismo, esta coincidencia parece ser una de las causas por la que el cristianismo finalmente fuera aceptado por los romanos.
A continuación se transcribe una entrevista aparecida en La Prensa:
ESTOICOS
Por Pablo S. Otero
En el marco de esta renovada vigencia del estoicismo, acaba de publicarse en nuestro país Cómo ser un estoico. Utilizar la filosofía antigua para vivir una vida moderna (Ariel. 255 páginas). Su autor es Massimo Pigliucci, quien creció en Roma pero desde hace años es profesor de Filosofía en el City College de Nueva York. Doctorado en Genética, Biología Evolutiva y Filosofía, tiene en su haber más dieciséis libros y sus artículos se publican en los diarios más importantes de los Estados Unidos.
Como especialista y practicante de la milenaria filosofía, explica que el objetivo principal de este último trabajo es aprender algo sobre cómo responder a la pregunta más fundamental: ¿cómo debemos vivir nuestra vida? Con ese norte, y en un diálogo imaginario con Epicteto, va abordando diferentes temas que hacen a la problemática actual del hombre como el carácter, las decisiones, la resolución de problemas, la muerte, la amistad, la ansiedad, la maldad, la soledad y la ira, entre otros.
En un diálogo exclusivo con La Prensa desde Nueva York, Pigliucci brinda las principales características del estoicismo, sus beneficios y los caminos para poder ser parte de una corriente filosófica en pleno auge.
-La filosofía estoica existe desde hace dos mil años. ¿Cuál es la razón de su validez en el siglo XXI?
-El estoicismo es útil en el siglo XXI porque las cosas no han cambiado mucho. Claro, la ciencia y la tecnología han avanzado a grados increíbles. Pero la naturaleza humana es la misma. Todavía queremos y tememos las mismas cosas: todavía luchamos por evitar el conflicto, buscamos el amor y la amistad, evitamos el dolor y tememos a la muerte. Lo que significa que las ideas de los antiguos estoicos siguen siendo válidas hoy en día, al igual que las de otras tradiciones antiguas, como el cristianismo y el budismo.
LA SEMANA
-Esta vigencia, por ejemplo, se evidencia en la "Semana Estoica".
-Sí, la “Semana Estoica” es una cita anual organizada por el grupo de “Estoicismo Moderno” al que pertenezco. Es una forma de tomar contacto con la filosofía estoica estudiándola y practicándola durante una semana con la guía de personas que lo han estado haciendo durante mucho tiempo. Si alguien está interesado en el estoicismo y quiere probarlo, entonces la “Semana Estoica” es una forma divertida y efectiva de hacerlo.
-¿Por qué eligió el estoicismo como estilo de vida?
-Porque lo percibí como una brújula moral práctica. Todos necesitamos algún marco para vivir nuestra vida, elegir nuestros valores y decidir nuestras prioridades. El estoicismo es una forma de hacer precisamente eso. La idea básica es que lo más importante que podemos hacer en la vida es mejorarnos a nosotros mismos, convertirnos en seres humanos mejores y más éticos. La forma de hacerlo es practicando conscientemente las cuatro virtudes cardinales en todo lo que hacemos. Estas virtudes son la prudencia, la fortaleza, la justicia y la templanza. La prudencia nos dice cómo navegar situaciones difíciles de la manera más ética. La fortaleza significa hacer lo correcto, aunque nos cueste a nivel personal. La justicia consiste en tratar a otras personas con respeto y dignidad. Y la templanza consiste en hacer las cosas en su justa medida, ni muy poco ni demasiado. Así que cada vez que estoy a punto de tomar una decisión, o de actuar de alguna manera, tengo que preguntarme: ¿lo que estoy a punto de hacer es prudente, fuerte, justo y moderado? Si es así, lo hago; si no, no lo hago.
EJEMPLOS
-La mejor manera de vivir para un estoico es saber reconocer y tomar en serio la diferencia entre lo que podemos y no podemos controlar. ¿Qué significa? ¿Podría dar un ejemplo concreto de la vida cotidiana que le haya sucedido?
-Esa idea fue expresada por el estoico Epicteto del siglo II, uno de los filósofos antiguos más influyentes. La noción es que algunas cosas dependen de nosotros y otras no, y que una buena vida deriva de enfocar nuestra atención en lo que depende de nosotros mientras desarrollamos una actitud de ecuanimidad y serena aceptación hacia las cosas que no dependen de nosotros. Le voy a dar dos ejemplos: uno mundano, el otro un poco más profundo. Comencemos con el mundano. Supongamos que llego al aeropuerto y mi vuelo ha sido cancelado. En ese caso… ¿qué depende y qué no depende de mí? No depende de mí cambiar el horario de la aerolínea, o hacer aparecer mágicamente un nuevo avión. Por el contrario, depende de mí abordar primero los aspectos prácticos del problema: ¿puedo reservar un vuelo posterior?¿O tengo que esperar hasta mañana? En segundo lugar, depende de mí decidir cómo pasar mi tiempo mientras espero: en lugar de gritarle al empleado de la aerolínea, lo que no lograría nada, puedo ir al bar, sentarme, pedir una copa de vino y leer un libro antes del próximo vuelo.
Ahora, el ejemplo más difícil. Hace algunos años mi madre murió de cáncer. ¿Qué dependía y qué no dependía de mí en esa ocasión? Lo que no dependía de mí era hacer que la enfermedad desapareciera, porque eso es imposible. Lo que dependía de mí era hacer todo lo posible para consolarla a ella y a mis hermanos, hablar con los médicos para asegurarme de que recibiera la mejor atención médica, y así sucesivamente. Lo mismo ocurre con todo lo demás en la vida. Según Epicteto: necesitamos enfocar nuestra atención donde podamos hacer una diferencia, de lo contrario, aceptar lo inevitable porque va a suceder.
-¿Debe un estoico ocultar sus emociones?
-En absoluto. Esa es una idea errónea común con respecto al estoicismo, que trata de ocultar las emociones y vivir la vida con el labio superior rígido, por así decirlo. Pero el estoicismo consiste en “modular” nuestras emociones, hablando con ellas, en cierto sentido, para alinearlas con lo que es razonable y bueno. Los estoicos creen que las emociones son en parte cognitivas, es decir, hay un componente de pensamiento detrás de ellas. Y la terapia cognitiva conductual moderna está de acuerdo. Considere la ira, por ejemplo. Si te estás enojando por algo y te pregunto: "¿Por qué estás enojado?", podrás contarme una historia, darme una explicación. Tal vez digas que ese tipo de allí te insultó, y que los insultos son malos, y es por eso que estás enojado. Así que un estoico comenzaría interpelando la historia detrás de su reacción emocional. ¿Por qué, exactamente, es malo ser insultado? ¿A quién le importa lo que digan los demás? ¿No sería mejor ignorar al tipo y seguir adelante? Así es como los estoicos tratan las emociones, para que podamos vivir una vida de razón durante la cual tratemos a los demás seres humanos con amor y compasión, en lugar de ira y odio.
-¿Qué otras características definen a un estoico?
-Cosmopolitismo. La palabra literalmente significa ser un ciudadano del mundo. Los estoicos piensan que las fronteras nacionales y las culturas son sólo un accidente de la historia. Pueden tener relevancia práctica, pero no definen quiénes somos. Un estoico se esfuerza por tratar a todos los demás en el planeta como si fueran nuestros hermanos y hermanas, tratando de resolver conflictos y hablando entre sí en lugar de golpear o matar a la gente. Me parece que esta es una idea que necesitamos cultivar en un mundo marcado por el conflicto, la guerra y la violencia.
-¿En qué pilares se basa el estoicismo?
-El estoicismo se basa en dos pilares fundamentales: que los seres humanos son por naturaleza sociales y capaces de razonar. De esto derivamos la noción de que una buena vida humana es aquella en la que usamos la razón (en lugar de la fuerza) para resolver nuestros problemas y lo hacemos de manera cooperativa con otros seres humanos (en lugar de participar en conflictos).
-¿Cuáles serían las principales virtudes y hábitos que nos permitirían adoptar esa posición ante la vida?
-Mencioné anteriormente las cuatro virtudes cardinales. Se arraigan en nosotros, como usted dice, por hábito. Puede que actualmente no seamos sabios, fuertes, justos y moderados, pero podemos dirigirnos de manera consciente en la dirección de esas virtudes. Por ejemplo, podemos practicar la templanza cada vez que nos sentamos a la mesa, prestando atención a qué y especialmente cuánto comemos y bebemos. Podemos ejercer la fortaleza y obligarnos voluntariamente a participar en situaciones incómodas y diciendo lo que pensamos cuando sea necesario para ayudar a los demás. Y así sucesivamente.
-¿Puede un líder ser estoico? ¿Por qué?
-¡Todos pueden ser estoicos, incluidos nuestros líderes! De hecho, yo diría que especialmente un líder realmente debería considerar un enfoque estoico de la vida y el gobierno. Ser estoico, como mencioné anteriormente, significa trabajar junto con otras personas, usar la razón para abordar los problemas y esforzarse por ser una mejor persona. ¿No sería ese tipo de enfoque un buen liderazgo?
-¿Cómo debe ser la convivencia entre la ira y un estoico?
-No puede existir esa relación. Los estoicos ven la ira como una emoción seriamente malsana, una que debemos superar a favor de emociones saludables como el amor y la alegría. Incluso cuando nuestra ira está justificada, debemos tratar de no actuar sobre su base, porque la ira anula la razón y nos hace hacer cosas de las que probablemente nos arrepentiremos. El autor estoico del siglo I, Séneca, escribió un libro llamado Sobre la ira en el que da el mismo consejo que dan los psicólogos modernos: si sientes que la ira se apodera de ti, desconéctate de la situación lo antes posible. Sal a caminar, discúlpate para ir al baño, cuenta hasta veinte, respira profundamente. Cualquier cosa que te permita recuperar la perspectiva, hacer una pausa y luego preguntarte: ¿por qué me estaba enojando? ¿Qué otra manera mejor hay para resolver el problema?
-¿El estoicismo tiene algo que ver con la resignación?
-No, son cosas diferentes. El estoicismo nos aconseja aceptar lo inevitable, como la muerte de un ser querido, simplemente porque es, de hecho, inevitable. Pero debemos hacer todo lo posible para ayudar a nuestros semejantes y a nosotros mismos siempre que sea posible, por lo que la resignación cuando todavía es posible hacer algo está fuera de discusión. En cuanto a la opinión de los demás, los estoicos intentan hacer lo correcto sin importar las circunstancias, por lo que el conformismo no está en la agenda. Ya sea que otras personas estén de acuerdo o no, ya sea que se enojen o no, debemos tratar de hacer lo correcto y ser útiles.
-¿Cómo debe relacionarse un estoico con la muerte?
-Séneca dijo que la filosofía es, en cierto modo, una preparación para la muerte. La muerte es la prueba definitiva de nuestro carácter, y debemos prepararnos para aceptarla con serenidad porque, de nuevo, es inevitable, por lo que realmente no tenemos otra opción. Además, los estoicos creen que la muerte es la ausencia total de conciencia, por lo que literalmente no habrá un "yo" allí para experimentar estar muerto. Si es así, ¿por qué preocuparse? Más importante aún para un estoico, sin embargo, es que la certeza de la muerte significa que debemos valorar cada momento de nuestra vida, precisamente porque esa vida es finita y posiblemente corta. No debemos desperdiciarla haciendo cosas irrelevantes, sino usarla para tratar de hacer una diferencia en el mundo, y especialmente debemos apreciar cada momento que pasamos con nuestros amigos y seres queridos. De eso se trata realmente la vida.
QUEJAS Y LAMENTOS
-¿Y con las quejas cotidianas?
-No tiene sentido quejarse de nada, solo nos volvemos más tristes. Sólo hay dos posibilidades: o bien se puede abordar el problema, en cuyo caso deberíamos abordarlo; o no se puede hacer nada al respecto, en cuyo caso deberíamos aceptar la situación y seguir adelante. Cualquier otra cosa es un desperdicio de recursos emocionales.
-Para un ciudadano común de la Argentina, sumergido en diferentes preocupaciones como la inseguridad, la inflación, la corrupción, etc... ¿cuál sería una actitud estoica ante esos problemas?
-Seguir a Epicteto y, para cada uno de esos temas, preguntarse: ¿qué me toca a mí de esos temas? ¿Qué no depende de mí? Entonces actuar en consecuencia. Haz lo que puedas y prepárate mentalmente para aceptar con serenidad lo que no puedes cambiar.
(De www.laprensa.org.ar)
Las sugerencias orientadoras de vidas individuales presentan rasgos distintivos. En un primer grupo tenemos las antropocéntricas, esto es, aquellas que parten del ser humano individual como centro para una básica descripción. Por otra parte tenemos las teocéntricas, es decir, aquellas que comienzan preguntándose cuál ha de ser la voluntad de un Creador respecto de la vida de cada ser humano. O bien se preguntan por los atributos de un orden natural que impera sobre todo lo existente.
El estoicismo, como filosofía adoptada por los antiguos romanos, es una filosofía de tipo teocéntrica, si bien supone la existencia de un orden natural en lugar de un Dios con atributos humanos. Debido a la adopción de una visión del universo similar al cristianismo, esta coincidencia parece ser una de las causas por la que el cristianismo finalmente fuera aceptado por los romanos.
A continuación se transcribe una entrevista aparecida en La Prensa:
ESTOICOS
Por Pablo S. Otero
En el marco de esta renovada vigencia del estoicismo, acaba de publicarse en nuestro país Cómo ser un estoico. Utilizar la filosofía antigua para vivir una vida moderna (Ariel. 255 páginas). Su autor es Massimo Pigliucci, quien creció en Roma pero desde hace años es profesor de Filosofía en el City College de Nueva York. Doctorado en Genética, Biología Evolutiva y Filosofía, tiene en su haber más dieciséis libros y sus artículos se publican en los diarios más importantes de los Estados Unidos.
Como especialista y practicante de la milenaria filosofía, explica que el objetivo principal de este último trabajo es aprender algo sobre cómo responder a la pregunta más fundamental: ¿cómo debemos vivir nuestra vida? Con ese norte, y en un diálogo imaginario con Epicteto, va abordando diferentes temas que hacen a la problemática actual del hombre como el carácter, las decisiones, la resolución de problemas, la muerte, la amistad, la ansiedad, la maldad, la soledad y la ira, entre otros.
En un diálogo exclusivo con La Prensa desde Nueva York, Pigliucci brinda las principales características del estoicismo, sus beneficios y los caminos para poder ser parte de una corriente filosófica en pleno auge.
-La filosofía estoica existe desde hace dos mil años. ¿Cuál es la razón de su validez en el siglo XXI?
-El estoicismo es útil en el siglo XXI porque las cosas no han cambiado mucho. Claro, la ciencia y la tecnología han avanzado a grados increíbles. Pero la naturaleza humana es la misma. Todavía queremos y tememos las mismas cosas: todavía luchamos por evitar el conflicto, buscamos el amor y la amistad, evitamos el dolor y tememos a la muerte. Lo que significa que las ideas de los antiguos estoicos siguen siendo válidas hoy en día, al igual que las de otras tradiciones antiguas, como el cristianismo y el budismo.
LA SEMANA
-Esta vigencia, por ejemplo, se evidencia en la "Semana Estoica".
-Sí, la “Semana Estoica” es una cita anual organizada por el grupo de “Estoicismo Moderno” al que pertenezco. Es una forma de tomar contacto con la filosofía estoica estudiándola y practicándola durante una semana con la guía de personas que lo han estado haciendo durante mucho tiempo. Si alguien está interesado en el estoicismo y quiere probarlo, entonces la “Semana Estoica” es una forma divertida y efectiva de hacerlo.
-¿Por qué eligió el estoicismo como estilo de vida?
-Porque lo percibí como una brújula moral práctica. Todos necesitamos algún marco para vivir nuestra vida, elegir nuestros valores y decidir nuestras prioridades. El estoicismo es una forma de hacer precisamente eso. La idea básica es que lo más importante que podemos hacer en la vida es mejorarnos a nosotros mismos, convertirnos en seres humanos mejores y más éticos. La forma de hacerlo es practicando conscientemente las cuatro virtudes cardinales en todo lo que hacemos. Estas virtudes son la prudencia, la fortaleza, la justicia y la templanza. La prudencia nos dice cómo navegar situaciones difíciles de la manera más ética. La fortaleza significa hacer lo correcto, aunque nos cueste a nivel personal. La justicia consiste en tratar a otras personas con respeto y dignidad. Y la templanza consiste en hacer las cosas en su justa medida, ni muy poco ni demasiado. Así que cada vez que estoy a punto de tomar una decisión, o de actuar de alguna manera, tengo que preguntarme: ¿lo que estoy a punto de hacer es prudente, fuerte, justo y moderado? Si es así, lo hago; si no, no lo hago.
EJEMPLOS
-La mejor manera de vivir para un estoico es saber reconocer y tomar en serio la diferencia entre lo que podemos y no podemos controlar. ¿Qué significa? ¿Podría dar un ejemplo concreto de la vida cotidiana que le haya sucedido?
-Esa idea fue expresada por el estoico Epicteto del siglo II, uno de los filósofos antiguos más influyentes. La noción es que algunas cosas dependen de nosotros y otras no, y que una buena vida deriva de enfocar nuestra atención en lo que depende de nosotros mientras desarrollamos una actitud de ecuanimidad y serena aceptación hacia las cosas que no dependen de nosotros. Le voy a dar dos ejemplos: uno mundano, el otro un poco más profundo. Comencemos con el mundano. Supongamos que llego al aeropuerto y mi vuelo ha sido cancelado. En ese caso… ¿qué depende y qué no depende de mí? No depende de mí cambiar el horario de la aerolínea, o hacer aparecer mágicamente un nuevo avión. Por el contrario, depende de mí abordar primero los aspectos prácticos del problema: ¿puedo reservar un vuelo posterior?¿O tengo que esperar hasta mañana? En segundo lugar, depende de mí decidir cómo pasar mi tiempo mientras espero: en lugar de gritarle al empleado de la aerolínea, lo que no lograría nada, puedo ir al bar, sentarme, pedir una copa de vino y leer un libro antes del próximo vuelo.
Ahora, el ejemplo más difícil. Hace algunos años mi madre murió de cáncer. ¿Qué dependía y qué no dependía de mí en esa ocasión? Lo que no dependía de mí era hacer que la enfermedad desapareciera, porque eso es imposible. Lo que dependía de mí era hacer todo lo posible para consolarla a ella y a mis hermanos, hablar con los médicos para asegurarme de que recibiera la mejor atención médica, y así sucesivamente. Lo mismo ocurre con todo lo demás en la vida. Según Epicteto: necesitamos enfocar nuestra atención donde podamos hacer una diferencia, de lo contrario, aceptar lo inevitable porque va a suceder.
-¿Debe un estoico ocultar sus emociones?
-En absoluto. Esa es una idea errónea común con respecto al estoicismo, que trata de ocultar las emociones y vivir la vida con el labio superior rígido, por así decirlo. Pero el estoicismo consiste en “modular” nuestras emociones, hablando con ellas, en cierto sentido, para alinearlas con lo que es razonable y bueno. Los estoicos creen que las emociones son en parte cognitivas, es decir, hay un componente de pensamiento detrás de ellas. Y la terapia cognitiva conductual moderna está de acuerdo. Considere la ira, por ejemplo. Si te estás enojando por algo y te pregunto: "¿Por qué estás enojado?", podrás contarme una historia, darme una explicación. Tal vez digas que ese tipo de allí te insultó, y que los insultos son malos, y es por eso que estás enojado. Así que un estoico comenzaría interpelando la historia detrás de su reacción emocional. ¿Por qué, exactamente, es malo ser insultado? ¿A quién le importa lo que digan los demás? ¿No sería mejor ignorar al tipo y seguir adelante? Así es como los estoicos tratan las emociones, para que podamos vivir una vida de razón durante la cual tratemos a los demás seres humanos con amor y compasión, en lugar de ira y odio.
-¿Qué otras características definen a un estoico?
-Cosmopolitismo. La palabra literalmente significa ser un ciudadano del mundo. Los estoicos piensan que las fronteras nacionales y las culturas son sólo un accidente de la historia. Pueden tener relevancia práctica, pero no definen quiénes somos. Un estoico se esfuerza por tratar a todos los demás en el planeta como si fueran nuestros hermanos y hermanas, tratando de resolver conflictos y hablando entre sí en lugar de golpear o matar a la gente. Me parece que esta es una idea que necesitamos cultivar en un mundo marcado por el conflicto, la guerra y la violencia.
-¿En qué pilares se basa el estoicismo?
-El estoicismo se basa en dos pilares fundamentales: que los seres humanos son por naturaleza sociales y capaces de razonar. De esto derivamos la noción de que una buena vida humana es aquella en la que usamos la razón (en lugar de la fuerza) para resolver nuestros problemas y lo hacemos de manera cooperativa con otros seres humanos (en lugar de participar en conflictos).
-¿Cuáles serían las principales virtudes y hábitos que nos permitirían adoptar esa posición ante la vida?
-Mencioné anteriormente las cuatro virtudes cardinales. Se arraigan en nosotros, como usted dice, por hábito. Puede que actualmente no seamos sabios, fuertes, justos y moderados, pero podemos dirigirnos de manera consciente en la dirección de esas virtudes. Por ejemplo, podemos practicar la templanza cada vez que nos sentamos a la mesa, prestando atención a qué y especialmente cuánto comemos y bebemos. Podemos ejercer la fortaleza y obligarnos voluntariamente a participar en situaciones incómodas y diciendo lo que pensamos cuando sea necesario para ayudar a los demás. Y así sucesivamente.
-¿Puede un líder ser estoico? ¿Por qué?
-¡Todos pueden ser estoicos, incluidos nuestros líderes! De hecho, yo diría que especialmente un líder realmente debería considerar un enfoque estoico de la vida y el gobierno. Ser estoico, como mencioné anteriormente, significa trabajar junto con otras personas, usar la razón para abordar los problemas y esforzarse por ser una mejor persona. ¿No sería ese tipo de enfoque un buen liderazgo?
-¿Cómo debe ser la convivencia entre la ira y un estoico?
-No puede existir esa relación. Los estoicos ven la ira como una emoción seriamente malsana, una que debemos superar a favor de emociones saludables como el amor y la alegría. Incluso cuando nuestra ira está justificada, debemos tratar de no actuar sobre su base, porque la ira anula la razón y nos hace hacer cosas de las que probablemente nos arrepentiremos. El autor estoico del siglo I, Séneca, escribió un libro llamado Sobre la ira en el que da el mismo consejo que dan los psicólogos modernos: si sientes que la ira se apodera de ti, desconéctate de la situación lo antes posible. Sal a caminar, discúlpate para ir al baño, cuenta hasta veinte, respira profundamente. Cualquier cosa que te permita recuperar la perspectiva, hacer una pausa y luego preguntarte: ¿por qué me estaba enojando? ¿Qué otra manera mejor hay para resolver el problema?
-¿El estoicismo tiene algo que ver con la resignación?
-No, son cosas diferentes. El estoicismo nos aconseja aceptar lo inevitable, como la muerte de un ser querido, simplemente porque es, de hecho, inevitable. Pero debemos hacer todo lo posible para ayudar a nuestros semejantes y a nosotros mismos siempre que sea posible, por lo que la resignación cuando todavía es posible hacer algo está fuera de discusión. En cuanto a la opinión de los demás, los estoicos intentan hacer lo correcto sin importar las circunstancias, por lo que el conformismo no está en la agenda. Ya sea que otras personas estén de acuerdo o no, ya sea que se enojen o no, debemos tratar de hacer lo correcto y ser útiles.
-¿Cómo debe relacionarse un estoico con la muerte?
-Séneca dijo que la filosofía es, en cierto modo, una preparación para la muerte. La muerte es la prueba definitiva de nuestro carácter, y debemos prepararnos para aceptarla con serenidad porque, de nuevo, es inevitable, por lo que realmente no tenemos otra opción. Además, los estoicos creen que la muerte es la ausencia total de conciencia, por lo que literalmente no habrá un "yo" allí para experimentar estar muerto. Si es así, ¿por qué preocuparse? Más importante aún para un estoico, sin embargo, es que la certeza de la muerte significa que debemos valorar cada momento de nuestra vida, precisamente porque esa vida es finita y posiblemente corta. No debemos desperdiciarla haciendo cosas irrelevantes, sino usarla para tratar de hacer una diferencia en el mundo, y especialmente debemos apreciar cada momento que pasamos con nuestros amigos y seres queridos. De eso se trata realmente la vida.
QUEJAS Y LAMENTOS
-¿Y con las quejas cotidianas?
-No tiene sentido quejarse de nada, solo nos volvemos más tristes. Sólo hay dos posibilidades: o bien se puede abordar el problema, en cuyo caso deberíamos abordarlo; o no se puede hacer nada al respecto, en cuyo caso deberíamos aceptar la situación y seguir adelante. Cualquier otra cosa es un desperdicio de recursos emocionales.
-Para un ciudadano común de la Argentina, sumergido en diferentes preocupaciones como la inseguridad, la inflación, la corrupción, etc... ¿cuál sería una actitud estoica ante esos problemas?
-Seguir a Epicteto y, para cada uno de esos temas, preguntarse: ¿qué me toca a mí de esos temas? ¿Qué no depende de mí? Entonces actuar en consecuencia. Haz lo que puedas y prepárate mentalmente para aceptar con serenidad lo que no puedes cambiar.
(De www.laprensa.org.ar)
lunes, 8 de mayo de 2023
Antiliberalismo católico
A partir de los recientes cambios ideológicos entre los adeptos a la Iglesa Católica, se advierte una división entre "católicos cristianos" y "católicos marxistas"; los primeros más cerca de los Evangelios, los segundos más cerca de la Teología de la Liberación. De ahí que el antiliberalismo que sorprende sea el que corresponde a los cristianos, mientras que de los marxistas sus posturas antiliberales son esperables.
Si uno se interesa por conocer con alguna precisión el pensamiento de las figuras representativas del liberalismo, como Adam Smith, John Locke, Ludwig von Mises o Friedrich von Hayek, advertirá que sus posturas son compatibles con la ética bíblica. Sin embargo, quienes no se tomaron el trabajo por conocerlos, mantienen la tendencia a repetir slogans de vieja data.
Tratándose de cuestiones bastante complejas, puede intentarse establecer una síntesis que al menos saque a la luz las causas de tal error. La alternativa se detalla a continuación:
a) Se considera a la Revolución Francesa como una "revolución liberal".
b) Dicha Revolución fue inspirada en ideas de Jean Jacques Rousseau.
c) Algunos revolucionarios, como Robespierre y Saint-Just, eran admiradores de Rousseau.
d) Se reconoce en Rousseau a uno de los ideólogos de los futuros totalitarismos.
e) Desde el catolicismo cristiano se considera que tanto el liberalismo como el socialismo son repudiables
Enrique Días Araujo escribió: "El Liberalismo se forja con la Ilustración o Iluminismo de los Enciclopedistas, en el siglo XVII, y se concreta con la Revolución Francesa de 1789. El fenómeno cultural se imbrica con el suceso político, cuya simbiosis engendra la Revolución Moderna" (De "Orígenes del democratismo latinoamericano"-Ediciones El Testigo-Mendoza 2004).
Si uno tiene en cuenta el lema revolucionario "Libertad, Igualdad, Fraternidad" puede asociarle el calificativo de "liberal". Sin embargo, si uno tiene presente el salvajismo reinante durante el proceso revolucionario, advertirá que poca o ninguna relación tenían los hechos concretos con ese lema. Es decir, poca o ninguna relación tenía la revolución con el ideario liberal de las figuras representativas del liberalismo. El salvajismo revolucionario se advirtió principalmente en el uso de la guillotina y en el exterminio de la población rebelde de La Vendée.
El citado autor escribe: "En el campo moral, el liberalismo quiere transformar el libre albedrío de la naturaleza humana en el libertinaje de los instintos". "El ideal de la burguesía capitalista...es evitar la implantación de cualquier tipo de freno a su codiciosa búsqueda del lucro ilimitado".
En realidad, desde el liberalismo se apunta a evitar el gobierno mental y material del hombre sobre el hombre, como lo propone el cristianismo. De ahí que sugiere la división política de poderes (democracia política) junto a la cooperación social en una economía de mercado (democracia económica). Los excesos que se producen no son contemplados por las sugerencias liberales, de la misma manera que los defectos morales de los cristianos no son contemplados por los Evangelios. En ambos casos se trata de optimizar comportamientos sociales.
Cuesta comprender cómo alguien pareciera considerar a Rousseau como un vínculo entre liberalismo y totalitarismo; algo absurdo por cuanto el liberalismo promueve la democracia política y la económica, y se opone a toda forma de totalitarismo (fascismo, nazismo, socialismo). Hans Graf Huyn escribió: "El hombre es bueno por naturaleza, y la suma de voluntades de los hombres es la norma suprema de calidad de Voluntad General. A esa volonté générale, criatura de Rousseau, se han remitido todos los enemigos de la libertad, desde Robespierre a Lenin".
"«Cada uno de nosotros -dice el Contrato Social- pone en común su persona y sus bienes bajo el supremo imperio de la común voluntad; y aceptamos a cada uno de los miembros del cuerpo como parte inseparable del todo». La volonté générale va a ser así la norma soberana. «Quien se resista a obedecer a la voluntad general podrá ser forzado a ello por la totalidad; lo cual no es otra cosa que obligarlo a ser libre». Es lo de aquel proverbio: pues no quieres que seamos hermanos, te abriré la cabeza a garrotazos. De aquí arranca el camino que va directamente hacia la máquina de muerte de la guillotina, los tiros en la nuca, el gulag y las cámaras de gas".
"Siendo incluso la mayoría del pueblo incapaz de determinar su verdadera voluntad, este pueblo necesita la guía de un jefe. El Führer no impera por virtud únicamente de sus personales decisiones, sino porque aventaja a la suma de los individuos en la clara visión de la voluntad general hipnotizada. Incumbe al Jefe producir la presunta identidad de la política y la moral. El pueblo quiere siempre lo bueno, pero no sabe cómo ni por qué. Para ser conducido al bien necesita algo más que un poder absoluto...Para que se cumpla el postulado primordial de la visión colectivista es necesario realizar una homogeneización de los individuos. Medio para ello es el terror, armado por la ideología" (De "Seremos como dioses"-EIUNSA SA-Barcelona 1991).
Si uno se interesa por conocer con alguna precisión el pensamiento de las figuras representativas del liberalismo, como Adam Smith, John Locke, Ludwig von Mises o Friedrich von Hayek, advertirá que sus posturas son compatibles con la ética bíblica. Sin embargo, quienes no se tomaron el trabajo por conocerlos, mantienen la tendencia a repetir slogans de vieja data.
Tratándose de cuestiones bastante complejas, puede intentarse establecer una síntesis que al menos saque a la luz las causas de tal error. La alternativa se detalla a continuación:
a) Se considera a la Revolución Francesa como una "revolución liberal".
b) Dicha Revolución fue inspirada en ideas de Jean Jacques Rousseau.
c) Algunos revolucionarios, como Robespierre y Saint-Just, eran admiradores de Rousseau.
d) Se reconoce en Rousseau a uno de los ideólogos de los futuros totalitarismos.
e) Desde el catolicismo cristiano se considera que tanto el liberalismo como el socialismo son repudiables
Enrique Días Araujo escribió: "El Liberalismo se forja con la Ilustración o Iluminismo de los Enciclopedistas, en el siglo XVII, y se concreta con la Revolución Francesa de 1789. El fenómeno cultural se imbrica con el suceso político, cuya simbiosis engendra la Revolución Moderna" (De "Orígenes del democratismo latinoamericano"-Ediciones El Testigo-Mendoza 2004).
Si uno tiene en cuenta el lema revolucionario "Libertad, Igualdad, Fraternidad" puede asociarle el calificativo de "liberal". Sin embargo, si uno tiene presente el salvajismo reinante durante el proceso revolucionario, advertirá que poca o ninguna relación tenían los hechos concretos con ese lema. Es decir, poca o ninguna relación tenía la revolución con el ideario liberal de las figuras representativas del liberalismo. El salvajismo revolucionario se advirtió principalmente en el uso de la guillotina y en el exterminio de la población rebelde de La Vendée.
El citado autor escribe: "En el campo moral, el liberalismo quiere transformar el libre albedrío de la naturaleza humana en el libertinaje de los instintos". "El ideal de la burguesía capitalista...es evitar la implantación de cualquier tipo de freno a su codiciosa búsqueda del lucro ilimitado".
En realidad, desde el liberalismo se apunta a evitar el gobierno mental y material del hombre sobre el hombre, como lo propone el cristianismo. De ahí que sugiere la división política de poderes (democracia política) junto a la cooperación social en una economía de mercado (democracia económica). Los excesos que se producen no son contemplados por las sugerencias liberales, de la misma manera que los defectos morales de los cristianos no son contemplados por los Evangelios. En ambos casos se trata de optimizar comportamientos sociales.
Cuesta comprender cómo alguien pareciera considerar a Rousseau como un vínculo entre liberalismo y totalitarismo; algo absurdo por cuanto el liberalismo promueve la democracia política y la económica, y se opone a toda forma de totalitarismo (fascismo, nazismo, socialismo). Hans Graf Huyn escribió: "El hombre es bueno por naturaleza, y la suma de voluntades de los hombres es la norma suprema de calidad de Voluntad General. A esa volonté générale, criatura de Rousseau, se han remitido todos los enemigos de la libertad, desde Robespierre a Lenin".
"«Cada uno de nosotros -dice el Contrato Social- pone en común su persona y sus bienes bajo el supremo imperio de la común voluntad; y aceptamos a cada uno de los miembros del cuerpo como parte inseparable del todo». La volonté générale va a ser así la norma soberana. «Quien se resista a obedecer a la voluntad general podrá ser forzado a ello por la totalidad; lo cual no es otra cosa que obligarlo a ser libre». Es lo de aquel proverbio: pues no quieres que seamos hermanos, te abriré la cabeza a garrotazos. De aquí arranca el camino que va directamente hacia la máquina de muerte de la guillotina, los tiros en la nuca, el gulag y las cámaras de gas".
"Siendo incluso la mayoría del pueblo incapaz de determinar su verdadera voluntad, este pueblo necesita la guía de un jefe. El Führer no impera por virtud únicamente de sus personales decisiones, sino porque aventaja a la suma de los individuos en la clara visión de la voluntad general hipnotizada. Incumbe al Jefe producir la presunta identidad de la política y la moral. El pueblo quiere siempre lo bueno, pero no sabe cómo ni por qué. Para ser conducido al bien necesita algo más que un poder absoluto...Para que se cumpla el postulado primordial de la visión colectivista es necesario realizar una homogeneización de los individuos. Medio para ello es el terror, armado por la ideología" (De "Seremos como dioses"-EIUNSA SA-Barcelona 1991).
domingo, 7 de mayo de 2023
Síntomas apocalípticos
Por ser la Biblia un conjunto de libros que promueven actitudes éticas, las visiones apocalíticas negativas hacen referencia a una severa decadencia moral. Como se trata de visiones de lo que podrá ocurrir en el futuro, o quizás en el presente, sólo pueden ser consideradas como posibilidades de ser concretadas. De ahí que, en el terreno de las suposiciones, podemos preguntarnos acerca de cuáles serían los síntomas elocuentes que evidenciarían tal decadencia moral.
Seguramente que alguien dirá que en todas las etapas de la historia de la humanidad han existido delitos, guerras y violencia, además de catástrofes de todo tipo. Es por ello que, para advertir diferencias significativas respecto de otras épocas, debe considerarse el porcentaje de gente que muestra un importante desvío respecto de la moral natural elemental; la que conduce a una vida exenta de violencia y de sufrimientos extremos.
Si bien en etapas previas de la humanidad hubo conflictos de todo tipo, la mayoría de la gente seguramente admitía, vía religión, la existencia de una ética derivada "de lo alto", es decir, desde Dios o de un orden natural regido por leyes invariantes. Los desvíos de la ética religiosa se producían bajo una actitud de hipocresía, es decir, se reconocía la existencia del bien y del mal, pero se hacía el mal bajo cierto disfraz de virtud.
En la actualidad, por el contrario, se hace el mal sin siquiera disimular la ausencia de virtud, por lo que estamos en una etapa de cinismo explícito. Ello se hace evidente cuando gran parte de la población aplaude, admira o respeta a ideólogos que han promovido y promueven la violencia hasta el extremo del terrorismo. El caso de mayor relevancia es el de las autoridades de la Iglesia Católica que han convertido a tal institución en una promotora mundial del marxismo-leninismo, ideología completamente opuesta a la ética bíblica. Pareciera que han reemplazado los Evangelios por la Teología de la Liberación, camino alternativo al socialismo.
El socialismo adopta las ideas básicas de Karl Marx, desde el punto de vista teórico, mientras que su puesta en práctica se asocia a Vladimir Lenín; ambos personajes promotores del odio colectivo, de la lucha entre sectores sociales y también del terrorismo. Hans von Huyn escribió: "En la convención del partido social-demócrata, poco antes del asalto de Tiflis (1906), se había presentado una propuesta en que se condenaba esta clase de atentados por considerar que perjudicaban el prestigio del partido social-demócrata. Lenin, sin embargo, defendió el terrorismo y, junto con otros treinta y cuatro bolcheviques, votó en contra de dicha propuesta, que, sin embargo, fue aprobada por la gran mayoría. A pesar de todo, Lenin y Stalin realizaron el asalto de Tiflis (1907)".
"Desde Marx y Lenin hasta la banda de Baader-Meinhof y los asesinos de Aldo Moro, las Brigadas Rojas italianas, los comandos terroristas palestinos, las bandas de adoctrinamiento marxista que operan en Sudáfrica y América Latina, para todos ellos el terrorismo es válido como medio legítimo para la realización del socialismo".
"Karl Marx escribe el 5 de noviembre de 1848 en la Neue Rheinische Zeitung (Nuevo Diario del Rhin): «El canibalismo de la propia contrarrevolución convencerá a los pueblos de que solamente existe un medio de abreviar los asesinos estertores de muerte de la antigua sociedad, sólo un medio de simplificarlos, de concentrarlos: el terrorismo revolucionario»".
"Y Lenin escribe en sus Obras Completas, tomo 39: «El terror es un medio de persuación» y en su ensayo Womit beginnen (¿Con qué comenzar?) escribe: «Por principio, nunca hemos rechazado el terror y tampoco podemos rechazarlo»".
"El terrorismo, para decirlo con una expresión marxista, es «inmanente al sistema del marxismo»: como terror de grupos de choque para instaurar el dominio marxista y como terror de Estado para mantenerlo. El terror de los grupos de choque de Lenin y Stalin tiene la misma finalidad que el de los imitadores actuales. El terror de Estado marxista que mantiene el sistema se expresa en el dominio de espanto de la KGB y de todas sus subsidiarias, en el Archipiélago Gulag, en la internación forzosa de personas sanas en casas de orates, en el muro de Berlín, en el alambre de púas, en la orden de disparar y en los autómatas que matan en la frontera zonal entre las dos Alemanias".
"Constituye una minimización del marxismo y del leninismo cuando a veces se habla del dominio del terror del «estalinismo». El terrorismo fue exigido por Marx; y Lenin no solamente lo practicó y defendió para conquistar el poder, sino también lo fundó para conservar las estructuras de poder socialistas".
"El 17 de junio de 1922, en una carta al comisario del pueblo para la justicia, Kursky, Lenin escribe refiriéndose a cambios necesarios de la ley penal: «El pensamiento fundamental ojalá que sea evidente, pese a todos los defectos del bosquejo en crudo: es el de establecer abiertamente una tesis de principio y políticamente verídica (no sólo estrecha y jurídica) que motive la esencia y la justificación del terror, su necesidad y sus límites. El tribunal no deberá eliminar el terror. Prometer esto sería autoengañarse o sería un verdadero engaño...La formulación debe hacerse en la forma más amplia posible, porque sólo la conciencia jurídica revolucionaria y la conciencia moral revolucionaria fijan las condiciones para el empleo más o menos amplio en la práctica»" (De "Victoria sin guerra"-Editorial Andrés Bello-Santiago de Chile 1987).
Si bien en la actualidad se ha dejado de lado el método revolucionario tradicional para la toma del poder, siendo reemplazado por el método del engaño propuesto por Antonio Gramsci, la difusión del odio masivo entre sectores se sigue promoviendo, por lo que la violencia y el terror se siguen manteniendo en aquellos países en que los socialistas arribaron al poder, incluso por medios democráticos.
Seguramente que alguien dirá que en todas las etapas de la historia de la humanidad han existido delitos, guerras y violencia, además de catástrofes de todo tipo. Es por ello que, para advertir diferencias significativas respecto de otras épocas, debe considerarse el porcentaje de gente que muestra un importante desvío respecto de la moral natural elemental; la que conduce a una vida exenta de violencia y de sufrimientos extremos.
Si bien en etapas previas de la humanidad hubo conflictos de todo tipo, la mayoría de la gente seguramente admitía, vía religión, la existencia de una ética derivada "de lo alto", es decir, desde Dios o de un orden natural regido por leyes invariantes. Los desvíos de la ética religiosa se producían bajo una actitud de hipocresía, es decir, se reconocía la existencia del bien y del mal, pero se hacía el mal bajo cierto disfraz de virtud.
En la actualidad, por el contrario, se hace el mal sin siquiera disimular la ausencia de virtud, por lo que estamos en una etapa de cinismo explícito. Ello se hace evidente cuando gran parte de la población aplaude, admira o respeta a ideólogos que han promovido y promueven la violencia hasta el extremo del terrorismo. El caso de mayor relevancia es el de las autoridades de la Iglesia Católica que han convertido a tal institución en una promotora mundial del marxismo-leninismo, ideología completamente opuesta a la ética bíblica. Pareciera que han reemplazado los Evangelios por la Teología de la Liberación, camino alternativo al socialismo.
El socialismo adopta las ideas básicas de Karl Marx, desde el punto de vista teórico, mientras que su puesta en práctica se asocia a Vladimir Lenín; ambos personajes promotores del odio colectivo, de la lucha entre sectores sociales y también del terrorismo. Hans von Huyn escribió: "En la convención del partido social-demócrata, poco antes del asalto de Tiflis (1906), se había presentado una propuesta en que se condenaba esta clase de atentados por considerar que perjudicaban el prestigio del partido social-demócrata. Lenin, sin embargo, defendió el terrorismo y, junto con otros treinta y cuatro bolcheviques, votó en contra de dicha propuesta, que, sin embargo, fue aprobada por la gran mayoría. A pesar de todo, Lenin y Stalin realizaron el asalto de Tiflis (1907)".
"Desde Marx y Lenin hasta la banda de Baader-Meinhof y los asesinos de Aldo Moro, las Brigadas Rojas italianas, los comandos terroristas palestinos, las bandas de adoctrinamiento marxista que operan en Sudáfrica y América Latina, para todos ellos el terrorismo es válido como medio legítimo para la realización del socialismo".
"Karl Marx escribe el 5 de noviembre de 1848 en la Neue Rheinische Zeitung (Nuevo Diario del Rhin): «El canibalismo de la propia contrarrevolución convencerá a los pueblos de que solamente existe un medio de abreviar los asesinos estertores de muerte de la antigua sociedad, sólo un medio de simplificarlos, de concentrarlos: el terrorismo revolucionario»".
"Y Lenin escribe en sus Obras Completas, tomo 39: «El terror es un medio de persuación» y en su ensayo Womit beginnen (¿Con qué comenzar?) escribe: «Por principio, nunca hemos rechazado el terror y tampoco podemos rechazarlo»".
"El terrorismo, para decirlo con una expresión marxista, es «inmanente al sistema del marxismo»: como terror de grupos de choque para instaurar el dominio marxista y como terror de Estado para mantenerlo. El terror de los grupos de choque de Lenin y Stalin tiene la misma finalidad que el de los imitadores actuales. El terror de Estado marxista que mantiene el sistema se expresa en el dominio de espanto de la KGB y de todas sus subsidiarias, en el Archipiélago Gulag, en la internación forzosa de personas sanas en casas de orates, en el muro de Berlín, en el alambre de púas, en la orden de disparar y en los autómatas que matan en la frontera zonal entre las dos Alemanias".
"Constituye una minimización del marxismo y del leninismo cuando a veces se habla del dominio del terror del «estalinismo». El terrorismo fue exigido por Marx; y Lenin no solamente lo practicó y defendió para conquistar el poder, sino también lo fundó para conservar las estructuras de poder socialistas".
"El 17 de junio de 1922, en una carta al comisario del pueblo para la justicia, Kursky, Lenin escribe refiriéndose a cambios necesarios de la ley penal: «El pensamiento fundamental ojalá que sea evidente, pese a todos los defectos del bosquejo en crudo: es el de establecer abiertamente una tesis de principio y políticamente verídica (no sólo estrecha y jurídica) que motive la esencia y la justificación del terror, su necesidad y sus límites. El tribunal no deberá eliminar el terror. Prometer esto sería autoengañarse o sería un verdadero engaño...La formulación debe hacerse en la forma más amplia posible, porque sólo la conciencia jurídica revolucionaria y la conciencia moral revolucionaria fijan las condiciones para el empleo más o menos amplio en la práctica»" (De "Victoria sin guerra"-Editorial Andrés Bello-Santiago de Chile 1987).
Si bien en la actualidad se ha dejado de lado el método revolucionario tradicional para la toma del poder, siendo reemplazado por el método del engaño propuesto por Antonio Gramsci, la difusión del odio masivo entre sectores se sigue promoviendo, por lo que la violencia y el terror se siguen manteniendo en aquellos países en que los socialistas arribaron al poder, incluso por medios democráticos.
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