El actual movimiento feminista, que se opone a todo lo que representa el varón, como así también la mayor parte de los movimientos políticos de izquierda, basan sus acciones en una ideología cercana a un trastorno psicológico conocido como "psicología de la victimización". De ahí que no busquen tanto la pregonada igualdad, sino que esencialmente buscan revancha por supuestos, o reales, males recibidos en el pasado.
Cuando la victimización establece cierta identidad personal, se necesitan enemigos para sostenerla en el tiempo. La víctima, o quien padece el trastorno de la victimización, se convierte en perseguidora del sector enemigo.
Las feministas de izquierda dicen ser silenciadas pero buscan la cancelación de quienes se opongan o disientan respecto de sus objetivos de venganza social. Dicen buscar igualdad pero en realidad buscan privilegios de grupo. De ahí que esto no sea otra cosa que una simple "ideología de victimización".
No buscan soluciones sino que buscan constituir una victimización perpetua. Si el victimismo es la fuente personal y grupal de poder, abandonar el victimismo implica una amenaza contra la propia existencia. Así, piensan de cada uno que su principal atributo personal es haber sido dañado. Si abandonan su trauma no saben quienes son. Pierden el sentido de sus vidas y sucumben ante el vacío existencial.
Cuando pasan del ámbito individual al colectivo convierten el trauma en un arma política. Si el conflicto se acabara en algún momento, la identidad del movimiento desaparecería. Tratan que el daño nunca cicatrice. Se cambia "lo que a uno le pasó" para convertirse en "quién eres".
La síntesis anterior resume un artículo aparecido en youtube. Se recomienda observarlo:
Buscar como: PSICÓLOGA ANALIZA: FEMINISMO RADICAL Y VICTIMISMO CRÓNICO
De: MENCHU PSICÓLOGA
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario