lunes, 4 de mayo de 2026

Inmigración selectiva vs. Inmigración no selectiva

Respecto de la llegada de extranjeros a un país, existen dstintas posturas que pueden sintetizarse en las siguientes:

a) Debe rechazarse todo posible ingreso de extranjeros
b) Debe aceptarse el ingreso de extranjeros bajo ciertas condiciones
c) Debe aceptarse el ingreso de extranjeros sin ninguna selección previa

La primera opción se asocia a un nacionalismo extremo que resulta perjudicial tanto para el país receptor como para los posibles inmigrantes. Podemos ejemplificar tal mentalidad, esta vez en el ámbito del fútbol, cuando a principios del siglo XX, se produce una fractura en un club de fútbol de la ciudad de Milano, cuando un sector no acepta la posible incorporación de jugadores extranjeros, dando lugar al que luego se conoce como Associazione Calcio Milan, mientras que el otro sector, que se separa y acepta extranjeros, adopta el nombre de Football Club Internazionale Milano. Adviértase que el primero adopta el nombre sólo utilizado en Italia para el fútbol (calcio) mientras que el otro acepta el nombre internacional (football). Con el tiempo, el A.C. Milan acepta jugadores foráneos.

La mejor opción es la que favorece una inmigración selectiva, como la realizada por muchos países. Se rechaza el ingreso de gente con antecedentes penales o bien que carezca de aptitudes laborales, entre otros aspectos. En la actualidad, con cierta animadversión, se tiende a considerar a quienes aceptan la inmigración selectiva como si fuesen nacionalistas, que se oponen a la llegada de extranjeros, calificándoselos como fascistas, racistas, u otros calificativos peores.

Si un país ofrece la posibilidad de una entrada masiva, no selectiva, de 500.000 argentinos, desde la Argentina se recomendaría, a aquel otro país, hacer una previa selección, por cuanto, sin tal selección, seguramente irían unos 500 argentinos, por decir una cifra, que cometerían delitos, incluso asesinatos. Ello implica que la entrada de extranjeros, no selectiva, implica este tipo de riesgos, sin que por ello se caracterice como racistas a quienes recomiendan tal selección.

La tercera opción, la de la inmigración no selectiva, se está viendo actualmente en Europa, principalmente. Como se trata de la entrada masiva de inmigrantes musulmanes, los sectores de izquierda ven con buenos ojos cierto "reemplazo poblacional" que se quiere establecer en esos países. De esa forma se trata de reemplazar al hombre blanco, occidental, para que finalmente se cumpla el objetivo no logrado por los sectores socialistas, como lo es la destrucción material y cultural de lo que se conoce como civilización occidental.

Los inmigrantes musulmanes, en su mayoria, quieren imponer en Europa el totalitarismo islámico, que no difiere demasiado del nazismo en cuanto a la búsqueda de la eliminación de judíos, principalmente. También los cristianos corren ese peligro. Sin embargo, quien se opone a tal proceso destructivo es considerado como "racista", aun cuando el racismo anti-blancos es lo que predomina en estos casos.

A continuación se mencionan fragmentos de un artículo al respecto:

VER RACISMO EN TODOS LADOS

por Claudia Peiró

El racismo hacia los negros es genético en los blancos, sostienen. Aunque ya no haya leyes ni instituciones que releguen a los negros a la categoría de ciudadanos de segunda, el racismo opera de todos modos a través de categorías mentales inherentes al ser humano (blanco), aun cuando éste no sea consciente de ello o lo niegue abiertamente.

Acá no vale el pensamiento ni la acción: basta el color de piel (blanca) para catalogar como racista a una persona.

Ese es el postulado de la “biblia” del antirracismo, Fragilidad blanca. ¿Por qué es tan difícil para los blancos hablar sobre el racismo?, de Robin DiAngelo, una de las autoras de la “critical race theory” (teoría crítica de la raza) que da fundamento a este nuevo movimiento. Entre sus premisas podemos citar: “nadie es inocente de su raza” o “negar que uno es racista es la prueba de que uno lo es”. Frente a este pensamiento circular, tautológico, no hay escapatoria. Generosa, DiAngelo acude en nuestro auxilio y nos ofrece una solución: “Ser menos blanco, que significa ser menos opresivo, menos arrogante, menos seguro, menos defensivo, menos ignorante, más humilde”. Como ella, que también es blanca.

Hacer acto de contrición y aceptar que se es siempre privilegiado y por lo tanto culpable por el solo hecho de ser blanco, sin importar ideas ni condiciones de vida.

Es innegable que en todas las sociedades existen los prejuicios y que a veces éstos están exacerbados en ciertas personas, pero el nuevo antirracismo atribuye ese tipo de sentimientos y actitudes exclusivamente a los “blancos”.

El nuevo antirracismo, además de una militancia, es también un medio de vida para muchos, porque estas “teorías” dan sustento a una miríada de investigaciones, tesis, coloquios, cátedras... Cuanto más perspectiva de género y de raza, más recursos y visibilidad habrá para cualquier cosa que se haga.

(De www.infobae.com)

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