Si tuviésemos que resumir en breves palabras lo que implica "el espíritu de Occidente", podríamos decir que se trata de una actitud generalizada por la cual se busca simultáneamente la libertad y la igualdad entre seres humanos. Así, si se intenta compartir penas y alegrías ajenas como propias, logramos la sensación de igualdad, ya que tanto el sufrimiento como la felicidad ajenos serán nuestros propios sufrimientos y nuestra propia felicidad. .
Si consideramos que la libertad, respecto de los demás seres humanos, implica no ser gobernados mental o materialmente por alguno de ellos, se deduce fácilmente que tal posible gobierno deja de tener sentido si previamente hemos adoptado la actitud que nos conduce a la igualdad, en el sentido indicado. Como la actitud por la cual tenemos la predisposición a compartir penas y alegrías ajenas no es otra cosa que el "Amarás al prójimo como a ti mismo", podemos materializar en la ética bíblica al "espíritu de Occidente".
Respecto del tema tratado, Jorge Luis García Venturini escribió: "Se debe especialmente a Arnold Toynbee la paternidad y la difusión de la expresión «Occidental y Cristiano» para designar a la civilización de la que formamos parte".
"Es indudable que, para hablar de manera genérica y por sobre las subdivisiones que se puedan hacer, en Oriente se vive hoy de acuerdo a pautas occidentales. Desde las doctrinas políticas y filosóficas hasta la arquitectura, las modas, las artes, la ciencia, la técnica, son todas manifestaciones occidentales, importadas de Occidente".
"He preferido la expresión «Espíritu de Occidente» a «Civilización Occidental y Cristiana» pues esta última da la sensación de algo más cerrado, con un área geográfica determinada. Eso fue así en un momento dado, pero ahora ya no. Por lo tanto estimo más adecuado hablar de «Espíritu de Occidente» para mencionar esa fuerza espiritual, esa inspiración que, si bien tiene por cuna y principal trayectoria el área conocida como occidental y cristiana, va más allá de sus naturales fronteras geográficas y culturales para poder encarnarse e inspirar áreas del Este, como también ha podido eclipsarse en áreas del Oeste".
"El espíritu de Occidente es una concepción del hombre con su libertad antropológica, su libertad psicológica, y su libertad cívico política. Todo esto está mucho más allá de la política. Espíritu de Occidente es también la creación científica -en Oriente jamás hubo ciencia, y la que ahora hay es producto de importación. La ciencia es una creación de Occidente, como lo es el uso de la razón y la ciudad de la ley. Es decir que la historia no es un hecho fatal como lo creían los antiguos orientales o como lo cree actualmente el marxismo a través de las leyes dialécticas. La historia es creación libre del hombre".
"La nuestra es la primera civilización que se caracteriza por constituir una sociedad abierta y plural desde el comienzo. Esa sociedad en cuyo seno, como decía Ortega y Gasset, se ha descubierto el derecho a disentir, a discrepar. Y al discrepar la sociedad se pluraliza. Yo puedo pensar de un modo diferente a la manera de pensar del príncipe de turno, cosa que no podía hacer un egipcio, que no podía hacer un chino, ni un japonés, respecto de su faraón o de sus emperadores" (Extractos de "¿De qué República hablamos?"-Revista Somos-Editorial Atlántica SA-Buenos Aires 1981).
Puede decirse que el espíritu de Occidente, materializado en una actitud definida, resulta independiente del grado de aceptación que pueda tener. Resulta evidente que en la actualidad tal espíritu tiende a ser rechazado en los países occidentales, como es el caso de Europa, continente que rechaza al cristianismo mientras se adhiere al Islam, que promueve una actitud totalmente opuesta al espíritu de Occidente.
martes, 3 de marzo de 2026
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